El periquito es, sin duda, la perfecta compañía para aquellos que deseen un ave como mascota. Su colorido plumaje los hace muy atractivos a la vista y su buen comportamiento los convierte en las mascotas ideales. Aunque son aves fuertes, existen algunas enfermedades que pueden afectarles, por ello si notas algún comportamiento anómalo en tu periquito, será necesario que lo lleves al veterinario para que valores su estado de salud. Entre las enfermedades más comunes podemos destacar las siguientes:
– Asma: Se trata de una enfermedad crónica, que impide al periquito respirar con normalidad. Para paliar sus síntomas ponle un trocito de regaliz en el bebedero.
– Epilepsia: Aunque muchas veces pensamos que es una enfermedad exclusivamente humana, también afecta a algunos animales. Cuando sufren un ataque suelen saltar y volar por la jaula de un modo anormal, para finalmente quedar paralizados. No existen un tratamiento para terminar con esta enfermedad, pero puede mejorar si bañas al periquito con agua fría, pero no helada y después lo pones al sol para que se seque.
– Psitacosis: Es una inflamación que afecta a los ojos del periquito, aunque suele darse en un ojo solo. Se acompaña de tos y respiración ruidosa, además de otros síntomas. Al ser una enfermedad muy contagiosa, si alguno de nuestros periquitos la sufre, será necesario que lo apartemos de los demás para que no se propague. El tratamiento es largo, pero efectivo.
– Problemas derivados de la falta de vitaminas: Suele darse sobre todo en las épocas de muda. Para evitarlo, deberemos complementar su alimentación con frutas y vegetales que le ayudarán a mejorar el estado de ánimo y su aspecto general, y evitará que tenga problemas con la muda.