Las primeras semanas de vida de los gatitos


Es innegable que el primer año de vida de un gatito es vital para su desarrollo. Durante este primer año es muy importante la unión humano-felina, ya que será la encargada marcar el ritmo de la relación con el gato que se mantendrá el resto de su vida. Los gatitos no son sólo una miniatura graciosísima con al que jugar de vez en cuando, son mucho más. Su desarrollo es un proceso fascinante, y cada paso se convertirá en una aventura inolvidable para los dos.

Un buen “cuidador” debe entender que muchas de las acciones que realice el pequeño son simples investigaciones por lo que tendrá que tener mucha paciencia. En la naturaleza, los grandes felinos suelen permanecer con su madre durante el primer año de su vida. Durante este tiempo aprenden las habilidades necesarias para sobrevivir.


Con los gatos domésticos, este no es el caso, ya que se suelen regalar o comprar con pocos meses de vida. Ya que esto se ha convertido en una norma, lo mejor es separar al cachorro de su madre cuando este ya tiene entre 12 y 16 semanas de vida. La madre iniciará el destete de sus gatitos entre las cinco y siete primeras semanas de vida. Las 6 primeras semanas son muy importantes ya que durante estas se desarrolla su personalidad y su carácter.

Durante estas semanas es muy importante una buena supervisión de su salud, ya que son muy susceptibles a todo tipo de amenazas bacterianas. Entre la semana siete y las 12, los pequeños comienzas a desarrollar sus habilidades sociales. Si están con su madre y algunos hermanos, podrás observar como comienzan a jugar. Además también empiezan a interactuar con los seres humanos. Prepárate a jugar al “escondite”.

Sobrevivir a un cachorro adolescente


Es encantador, juguetón, muy cariñoso, pero… esas manchas de pis continúan por toda la casa, te ha roto tus calcetines favoritos, le llamas por la calle y ni siquiera te mira. Esto tiene una clara explicación: tu cachorro está pasando a ser un adolescente y como en los niños podemos decir que está en la “edad del pavo”. A partir de los 6 a los 18 meses tu perro comenzará a pasar de la etapa cachorro a la edad adulta, es decir está justo en la adolescencia.

Físicamente, tu perro tiene ya todos sus dientes, pero todavía tiene que masticar bastantes juguetes para endurecer y fortalecer su mandíbula. Su pelo se caerá más a menudo ya que estará cambiando su pelo de cachorro por otro más duro y resistente. Pero… ¿qué me dices del movimiento? Seguro que has notado que el perro se mueve bastante más y resiste mucho mejor el cansancio.

Lo mejor que puedes hacer es intentar buscarle otros amigos caninos con los que pueda correr y saltar para así cuando llegue a casa que esté mucho más relajado. También puedes utilizar juguetes para intentar cansarle y que así duerma mejor: pelotas, frisbee, etc. Debes supervisar todo lo que hace ya que durante esta edad lo más seguro es que intente comerse todo aquello que encuentre a su alrededor: el contenido de la basura, chicles y hasta la ropa.

La mayoría de los perros comienzan a madurar sexualmente entre los ocho y los doce meses de edad; en este momento, las hembras tendrán su primera regla y los machos comenzarán a levantar la pata para orinar. No te preocupes por sus fallos ocasionales de atención. Repite la orden bastantes veces e intenta premiarle cuando lo haga bien. En definitiva: PACIENCIA.

Empezar a enseñar a un cachorro


La formación básica de un cachorro empieza en el momento en que te conviertes en su dueño y comienzas a enseñarle su nombre. El mejor período de formación comienza a los 70 días de nacer. Durante estas primeras semanas de vida el cachorro no debe ser “infectado” con malos hábitos, así será mucho más fácil su aprendizaje.

1. Adaptarse al nuevo hogar

Aunque el dueño proporcione al cachorro nuevas y cómodas instalaciones, el pequeño echará de menos algunas de las cosas que tenía en su primer hogar. El proceso de adaptación puede llevar varios días. El cachorro puede comer y beber poco al principio, no hay que preocuparse en exceso, esto es parte del proceso de adaptación.


2. Acostumbrarse a sus pertenencias

Debes acostumbrarle a su nueva cama y a sus cacharros, donde comerá y beberá. Trata de no cambiárselos de lugar. No le compres productos de vidrio o de porcelana ya que son más fáciles de romper. Es mejor elegir el acero inoxidable, el plástico o el aluminio. Ten en cuenta el tamaño, la profundidad y las formas.


3. Enseñanza

Enseña a tu cachorro de acuerdo a los siguientes criterios:

– Absoluta obediencia.
– Enseñarle ha hacer sus necesidades donde tenga que hacerlo, no en cualquier lugar.
– Descansar en su cama y no subirse en los sofás y las camas de la casa, a no ser que a ti te dé igual.
– Sólo comer en sus cacharros y su comida. Debes intentar que no pida comida a todo el mundo.
– Intenta que no muerda todo, aunque recuerda que como cualquier bebé también sufrirá dolores de boca al salirle los dientes.