Perros mayores: “ensuciar” la casa


Algunos perros mayores que nunca se han hecho sus necesidades en casa, pueden empezar a sufrir «accidentes». Al igual que con otros problemas de comportamiento en los perros viejos, este problema puede producirse por diferentes motivos. Las condiciones médicas, suelen ser una de las causas principales en la repentina micción o defecación de tu mascota.

Algunas de las causas médicas más comunes son: colitis, enfermedades inflamatorias intestinales, diabetes, cálculos en la vejiga o infecciones, inflamación de la próstata, enfermedad de Cushing y enfermedades renales o hepáticas. Las condiciones médicas que causan dolor o hacen que sea difícil para el perro salir a la calle también pueden contribuir a este problema. Estas condiciones incluyen la artritis, enfermedades del saco anal y pérdida de la visión.

El tratamiento de estas condiciones médicas puede ayudar a resolver este problema de conducta. Algunas condiciones médicas pueden producir una pérdida de control sobre la vejiga y la función intestinal. Lo mejor, es que acudas con tu amigo al veterinario. Debes ser capaz de explicarle detalladamente el color y la cantidad de orina (o heces) que realiza a lo largo del día.

Si el problema viene por una enfermedad dolorosa, intenta facilitarle la vida al animal. Si se trata de artritis intenta construir una rampa hacia el exterior para que el animal no tenga que bajar las escaleras. Si vives en un edificio, intenta cogerle en brazos y bajarle hasta la calle. Limpia las zonas de la casa en las que ha hecho sus necesidades, perfectamente. Habla con el veterinario si le has realizado un cambio en su dieta habitual.

El leal Akita Inu


Originario de Japón, en concreto de la provincia de Akita, en el norte del país, que da nombre a esta raza. En principio los Akita Inu fueron concebidos para ser usado en caza mayor de animales como el gamo, el jabalí e incluso animales tan peligrosos como el oso negro. También fue empleado por los guerreros japoneses, y se le ha considerado talismán de buena suerte durante siglos. Su relación con la historia y tradiciones japonesas ha hecho que ese país haya sido designado tesoro nacional desdel el año 1931.

De 60 a 70 centímetros de altura, algo más alto que largo, el Akita es de constitución fuerte, posee un cuello grueso y musculoso, dorso recto, costillas arqueadas y extremidades fuertes. Sus patas son palmípedas, lo que hace que sea un gran nadador. Cola larga, enroscada sobre el dorso y con el pelo algo más largo que el del resto del cuerpo. El pelaje, áspero y corto, puede ser de muchos colores: blanco, pimienta, atigrado, rojo, canela… Los machos rondan los 35 a 55 kilos de peso, siendo las hembras de 5 a 10 kilos más ligeras.

El Akita Inu es leal, con gran capacidad de aprendizaje, por lo que muchas veces se usa como perro guardián. Muy territorial, puede mostrarse agresivo con los extraños y con otros animales, pero es cariñoso con aquellos que conoce, también con los niños.

Muy tranquilo, el Akita Inu es de las razas más silenciosas, rara vez ladra, esto lo hace ideal para casas rodeadas de vecinos, pero hay que tener en cuenta que es un perro muy activo, que necesita espacio y mucho ejercicio.

En Japón es muy conocido el caso del Akita Hachiko, que tras la muerte de su dueño, siguió acudiendo diariamente, durante 9 años, a la estación de tren que su amo tomaba para ir a trabajar.

Alimentos prohibidos para tu cachorro


Pasada la lactancia de tu perro hay que acostumbrarle pronto al alimento seco (pienso), que es el más completo y el más sano para tu cachorro. En el mercado hay diferentes compuestos específicos para cachorros. Además hay que fijarse para evitar ciertos alimentos peligrosos para un perro. Esta es una lista de los alimentos que nunca debes proporcionar a tu cachorro, o que debes evitar siempre que sea posible:

Huesos. Los huesos son un gran entretenimiento para los perros adultos, además de una excelente forma de fortalecer su dentadura, pero cuando el perro es cachorro pueden ser peligrosos, puede atragantarse e incluso hacerse daño en el estómago, la garganta o los intestinos.

Restos de nuestra comida. Podemos utilizar los restos de comida como premio, pero nunca debe convertirse en una costumbre. A la larga puede provocar en el perro tanto problemas de estómago como obesidad.

Comida preparada para gatos. Es posible que tengas un perro y un gato y que un día, al ver que se ha acabado la comida para perro pienses en darle comida para gato. Es un error, sus componentes son diferentes ya que las necesidades de los dos animales son diferentes.

Comida de nuestra mesa. Es difícil de conseguir ya que los cachorros son insistentes y da mucha pena verlos gemir mientras comemos, pero es importante mantenerse firme para evitar que el cachorro coja el hábito de rondar la mesa y suplicar mientras comemos.

Chocolate, dulces, bollería industrial. A casi cualquier mascota le gusta el chocolate, pero para ellos es especialmente nocivo.

Golosinas entre horas. Es normal usar galletas para perros o bolitas de pienso en el adiestramiento del cachorro, pero debemos ser firmes y no darle ninguna de estas golosinas entre horas, actúan como premios que refuerzan el buen comportamiento y si las damos alegremente confundiremos al cachorro.

El enérgico Airedale Terrier


El origen de esta raza se remonta al año 1850, cuando criadores del valle de Aire, en Inglaterra, cruzaron diversas variantes de Terrier con perros de nutria y Otterhound. Su intención era conseguir un perro fuerte para usarlo en la caza de nutrias y roedores. Así nació el más grande de los Terriers, el Airedale Terrier.

Este perro posee una cabeza de cráneo plano y largo, característica de muchos de los Terriers. Sus orejas tienen forma de V y sus ojos con pequeños y oscuros. De cuerpo fuerte y compacto, espalda recta y patas musculosas es un perro que puede llegar a alcanzar los 60 centímetros en el caso de los machos y los 55-58 en caso de las hembras. Su peso no suele rebasar los 22 kilos.

El pelaje del Airedale se divide en dos colores: espalda, cuello y cola de color negro o gris y el resto de color fuego. En las patas, a veces, se puede ver también algo de pelo blanco. El manto de pelo del Airedale es denso, aplastado y algo áspero en su primera capa, siendo el subpelo bastante más suave.

Este perro posee un carácter duro, resistente y enérgico, lo que le hace ser muy apreciado para la caza, pero también para otras actividades prácticas como perro guardián o de salvamento. Ágil y juguetón, puede adaptarse bien a la vida en la ciudad, pero necesitará una casa bastante amplia y, por supuesto, muchas salidas al exterior.

La aspereza y dureza de su pelo hacen que requiera cuidados especiales, el cepillado con él no es suficiente, necesita cortes de pelo habitualmente y es mejor si los hace un profesional, que sabrá potenciar el aspecto más divertido de este Terrier.

De salud de hierro, es un perro resistente que casi nunca cae enfermo.

El divertido Bobtail


El origen del Bobtail no está demasiado claro. Algunos expertos piensan que proviene de cruces entre distintas razas de pastores. Otros opinan que se trata de una raza muy antigua, ya que creen ver algunos perros Bobtail en pinturas del inglés Gainsborough en 1771.

El Bobtail es un perro fuerte y musculoso, con patas robustas y cuello ancho y corto. De cabeza cuadrada y hocico ancho, orejas pequeñas y caídas, sus ojos suelen ser marrones o azules, pero apenas se ven debido al pelaje que los tapa.

El manto de pelo del Bontail es abundante, ondulado y algo áspero. Su color varía entre el blanco, gris, negro y azul. Puede llegar a alcanzar una altura de 60 centímetros en el caso de los machos y unos 55 centímetros las hembras. El peso oscila entre los 25 y los 30 kilos.

El bobtail es un auténtico oso de peluche, no sólo por su pelo y su aspecto divertido, sino también por su comportamiento juguetón e incluso su forma de moverse, a saltitos. Tiene buen carácter, es cariñoso, afable y bastante dócil, pero también es capaz de sacar un carácter fuerte, por lo que su educación ha de ser estricta. Es un perro muy grande y fuerte y hay que saber controlarlo, no porque vaya a morder o ser peligroso, sino para evitar que nos destroce la casa.

Puede vivir en la ciudad, pero la casa ha de ser grande, acorde con las características del Bobtail. No le gusta el calor, su tamaño y su pelaje hacen que sufra las altas temperaturas, así que en verano es necesario un corte de pelo. Además, su pelaje requiere un cepillado diario, ya que por la aspereza y largura de su pelo tiende a enredarse con facilidad.

Es un perro que necesita correr y jugar todos los días, hay que sacarlo a diario y durante bastante tiempo.

Los movimientos de la cola de un perro


Los movimientos de la cola en los perros equivalen a nuestra expresión facial, es decir, es su forma de comunicarse. Puesto que en su origen los perros vivían en jaurías, necesitaban comunicarse con el resto del grupo para así cazar.

Además, los perros poseen en su ano glándulas que liberan feromonas. El movimiento de la cola hace que el olor de las feromonas se disperse y llegue a otros perros. Por ese olor el resto de animales puede saber la edad del perro, si está en celo o su estatus dentro de la jauría.

Debemos conocer el lenguaje corporal de nuestro perro e interpretarlo adecuadamente:

Movimiento suave y pausado de la cola, con las orejas levantadas, significa duda, el perro no sabe si la persona que tiene frente a él es de confianza. Esta persona, que puede ser un amigo de visita o simplemente el cartero, debe ser cuidadoso y evitar los movimientos bruscos para que así el perro no reaccione violentamente.

– Cola situada entre las patas, significa miedo y también precaución, así el perro evita la secreción de sus feromonas, es decir, que el visitante sepa más de él.

Movimiento corto y rápido de la cola mientras se enseñan los dientes y las orejas se pliegan hacia atrás, es un previo a un ataque.

– Cola tensa, pelo erizado, es una advertencia, significa que el perro no quiere atacar, pero tampoco ceder el territorio. Ante una reacción así, lo mejor es retirarse lentamente.

Cola levantada, con la punta hacia arriba, indica que es el perro dominante.

Movimientos rápidos de la cola, cierta agitación del cuerpo, significa felicidad, alegría, impaciencia por algo bueno que va a llegar: un paseo, la comida, un juego, etc.

Evitar que los perros muerdan


La mayoría de las víctimas de las mordeduras de perro son los niños. Además de las lesiones físicas, las personas atacadas, especialmente niños, pueden sufrir algún tipo de daño emocional después de vivir una experiencia así. Es muy normal que una persona que ha sufrido una mordedura de perro ya no esté a gusto cuando estos están cerca. Debemos intentar reducir el riesgo de esos pequeños ataques por parte de nuestras mascotas:

– Esterilizar o castrar
Esto reducirá el deseo del perro de buscar y pelear con otros perros. Los perros que han sido esterilizadas son tres veces menos propensos a morder que el resto.

– Socializar
Deja que tu mascota conozca a muchas personas. Debes intentar calmarle cuando se encuentre en un lugar lleno de otros animales y persona.

– Entrenamiento
Participar en la socialización del cachorro y formar parte del entrenamiento de un perro es una excelente manera de enseñarle que la obediencia os ayudará en vuestra relación. Todos los miembros de la familia deben formar parte de su enseñanza.

– Comportamiento apropiado
Evita juegos agresivos. No permitas que tu cachorro te muerda constantemente. Debes establecer los límites adecuados en el comportamiento. No esperes a que un comportamiento inaceptable se convierta en un hábito. Si el animal presenta un comportamiento peligroso hacia cualquier persona, en particular hacia los niños, busca la ayuda de un profesional.

– Dueño responsable
Debes cuidar a tu perro y proporcionarle la atención veterinaria obligatoria. No dejes a tu perro vagando por la calle durante todo el día. Tu perro debe formar parte de la familia. Los perros que pasan mucho tiempo solos, o atados en alguna parte de la casa, suelen ser más propensos a ser animales peligrosos.

La alimentación de los cachorros de perro


El primer año de vida de tu cachorro es fundamental ya que marcará tanto su carácter como su futura salud.

Como sucede con los cachorros de cualquier raza (humanos incluidos), los perritos necesitan un aporte calórico mayor durante su infancia, es decir, durante su primer año.

Cuando el cachorro alcanza las seis semanas debemos empezar a darle de comer tres veces al día. Es importante acostumbrarle a ciertos hábitos: el recipiente de agua y el de comida deben estar siempre en el mismo sitio y debemos procurar darle de comer a las mismas horas. Retiraremos el recipiente de la comida tras 20 minutos (lo más probable es que el cachorro se lo haya comido todo enseguida).

A partir de los seis meses le daremos de comer dos veces al día.

Debemos proporcionar al perrito comida preparada seca y pensada para las necesidades especiales de los cachorros. Lee atentamente la etiqueta del envase para asegurarte de que es la más adecuada para la edad y raza de tu perro. Recuerda que los snacks que se suelen usar como premio o para el adiestramiento son alimentos hipercalóricos y que no debes excederte con ellos.

Para evitar la obesidad (a la que tienden muchas razas de perros) debemos fijarnos en que el estómago del cachorro no sobresalga y que podamos palparle las costillas.

Si tu cachorro se resiste a la comida seca, prefiere la enlatada (con más calorías y por tanto menos recomendable) puedes usar algunos trucos para irle acostumbrando al pienso:

Mezclar la comida enlatada con la comida seca, aumentando la cantidad de pienso y disminuyendo la cantidad de comida enlatada hasta que sólo le des comida seca.

Humedecer el pienso con un poco de agua. Esto facilita su ingestión que puede resultar algo difícil en razas pequeñas o en cachorros no destetados.

Alimentos peligrosos para los perros


Algunos alimentos que son comestibles para los seres humanos, e incluso otras especies de animales, pueden representar un alto riesgo para el metabolismo de los perros. Pueden causarles sólo molestias digestivas leves, sin embargo otros pueden producirle graves enfermedades e incluso la muerte. Aquí tienes una pequeña lista que te puede ayudar:

Bebidas alcohólicas. Pueden causar intoxicación, el coma y la muerte.

– Alimentos para bebés. Pueden contener cebolla en polvo, que suele ser tóxicas para ellos. También pueden dar lugar a deficiencias nutricionales, si se le alimenta solo con estos productos.

– Los huesos de pollo u otro tipo de carne y las espinas. Pueden producirle obstrucciones en el sistema digestivo o clavarse en alguna parte.

– Comida para gatos. Suele ser demasiado alta en proteínas y grasas.

– Chocolate, café, té, la cafeína. Pueden ser tóxicos y afectarles al corazón y al sistema nervioso.

– Trozos de grasa. Puede causar pancreatitis.

– Uvas y pasas. Incluyen una toxina desconocida, que puede dañar los riñones

Lúpulo. Les causa jadeos, aumento del ritmo cardíaco, eleva su temperatura, convulsiones e incluso la muerte.

– Los suplementos vitamínicos que contengan hierro humano. Les puede dañar el revestimiento del sistema digestivo y ser tóxicos para otros órganos como el hígado y los riñones.

– Grandes cantidades de hígado. La toxicidad de la vitamina A, afecta a los músculos y a los huesos.

Nueces de macadamia. Incluyen una toxina desconocida, que puede afectar a los sistemas digestivo, nervioso y muscular.

– Setas. Pueden llegar a producirles la muerte.