Convertirse en criador de peces


Hay algunos requisitos fundamentales para la crianza de peces. Lo principal es tener un lugar apropiado para realizar la cría. Como bien supones, no te va a valer un simple acuario si lo que quieres es aumentar considerablemente tu número de peces. Lo mejor es que si dispones de algún terreno construyas un pequeño estanque que esté por encima del nivel del suelo y que pueda disponer de un buen suministro de agua.

El tamaño del estanque determinará la cantidad de peces que puedes tener. Podrás introducir peces de diferentes especies. Lo siguiente que debes conseguir son los peces. Debes ir a un sitio especializado donde te asesoren sobre que especie es la más apropiada para la crianza. La especie que elijas finalmente debe cumplir los requisitos que a continuación te contamos:

– Ponen huevos que no necesitan cuidados especiales y son capaces de sobrevivir fácilmente.
– La larva es resistente y fuerte.
– Tiene un crecimiento rápido.
– Se adaptan a la alimentación suplementaria.
– Alta tasa de supervivencia.
Fáciles de manejar y transportar.
– Resistentes a las enfermedades y parásitos.
– No deben ser especies caníbales ya que apenas sobrevivirán y si además tienes otras especies en el estanque, las mataran. Procura que tampoco sean especies territoriales.

Si pretendes hacer negocio con los peces debes tener en cuenta los gastos que mantener un estanque en condiciones te pueden acarrear. Algunos de los gastos que debes prever son: construcción del estanque y futura ampliación, alimentación, tratamientos para el agua, etc.

Elegir peces para casa


Las macotas son capaces de hacerte muy feliz pero ellos requieren toneladas de cuidado y de atención. Si eres de esas personas que no puedes o no tienes los recursos necesarios para ocuparte de un perro o de un gato pero quieres tener algún animal en casa, tus mejores compañeros van a ser unos peces.

En relación con otros seres vivos, los peces son animales de bajo mantenimiento. Ellos no necesitan ser peinados, lavados, paseados, etc. Tampoco necesitan que les lleves al veterinario ya que los cuidados que necesitan son muy básicos. Por supuesto, los peces no son tan cariñosos y mimosos como los perros o los gatos, pero te pueden hacer compañía. Es muy divertido verles nadar por su pecera y ver cómo se comportan con otros compañeros. Para empezar debes seleccionar las especies de peces que más interesantes te parezcan:

Peces de agua dulce tropicales: suelen tener unos colores muy vivos. Por lo general son peces pequeños, lo que significa que pueden vivir en un acuario pequeño. Para ti, un pequeño acuario o una pequeña pecera, no sólo significa menos gasto, sino también que el nuevo inquilino ocupará poco lugar en la casa.


Peces de agua fría: necesitan un mayor mantenimiento. Necesitan más oxígeno que los de agua dulce tropical, es por esto que su “casa” debe ser más sofisticada y tener unos filtros especiales.

Peces marinos tropicales: su belleza viene acompañada de un precio mucho más elevado. El equipo que debes comprar para su mantenimiento es más caro y ocupará mucho más sitio en la casa.