Estrés en los perros


Los perros, al igual que nosotros, pueden estresarse, tanto desde el punto de vista físico como emocional, en cuyo caso necesitará nuestro apoyo para poder superar esa situación.

Detectaremos que nuestro perro está estresado principalmente por los cambios en su comportamiento. Puede que se vuelva agresivo e incluso llegue a mordernos, o puede que se deprima y su comportamiento se torne apático y desganado. Entre las causas que pueden llevar a los perros a esta situación podemos destacar las siguientes:
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Perros deprimidos


Solemos considerar la depresión como una enfermedad exclusivamente humana, pero no es así. Nuestro perro puede también sufrirla en cualquier momento debido a algún suceso traumático que ha tenido lugar en un momento de su vida, ya sea lejano o cercano, que queda grabado en su memoria.

Por ello, si nuestro perro se muestra triste, se aísla o incluso comienza a tener comportamientos violentos que no había tenido con anterioridad, es el momento de llevarle al veterinario para que él determine si detrás de ese comportamiento hay alguna causa física o bien ha caído en un estado depresivo.

Este hecho es más común de lo que se cree, lo que ha llevado a algunos investigadores a estudiar lo que se denomina “Depresión canina”, que es el modo que tiene nuestra mascota de expresar su enfado o su tristeza.

El animal no entra en este estado de un día para otro, sino que el comportamiento se manifestará poco a poco. Notaremos que realiza las actividades cotidianas con desánimo y desgana, aunque también puede darse que el perro no tenga energía para realizarlas y se pase el tiempo tumbado en algún sitio apartado de la casa. Si el estado empeora, el principal síntoma será la disminución o pérdida del apetito por parte de nuestra mascota, situación que, si se alarga en el tiempo, puede traerle problemas físicos graves.

Si hemos adoptado un perro y observamos este comportamiento, seguramente se debe a problemas y maltratos que haya sufrido con sus amos anteriores. Si lo observamos en una mascota de la que hemos cuidado desde cachorro, deberemos examinar si le estamos dando todos los cuidados necesarios, incluyendo el ejercicio diario y el comportamiento de todos los miembros de la familia hacia el animal.