Cordectomía, la mutilación de las cuerdas vocales de los perros

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¿Has oído hablar alguna vez de la cordectomía? Pues cuando descubras lo que es quedarás, al igual que nos pasó a nosotros, totalmente horrorizado.

La cordectomía es una intervención quirúrgica que se realiza para extirpar las cuerdas vocales del perro para que no puedan ladrar ni aullar y, así, no molestar a los vecinos. Esta práctica es legal en Estados Unidos y en algunos países de Europa, a pesar de ser una crueldad, ya que es un procedimiento muy doloroso para el animal. También es legal en España, excepto en Andalucía y Cataluña, donde está totalmente prohibido. En otros lugares es sancionable si no es realizada por un veterinario o bajo su supervisión.

El procedimiento

Para efectuarse la cordectomía, el perro tiene que ser anestesiado a nivel general y su recuperación es muy dolorosa. Además, en algunos casos es necesaria una segunda intervención debido a que la membrana puede regenerase con facilidad. Una vez finalizada la intervención, el ladrido del animal queda sustituido por un sonido ronco y muy sutil.

Un acto muy cruel

Como te decíamos, se trata de un acto muy cruel, ya que un ladrido puede ser controlado invirtiendo un poco de tiempo en su crianza y educación de los perros. Sin embargo, con la cordectomía el animal pierde su principal forma de comunicación y su capacidad de relacionarse correctamente con los de su especie o con los humanos, lo que conlleva una pérdida de calidad de vida importante. Y es que las señales sonoras siempre tienen una finalidad y se pueden controlar desde la comprensión de su significado y la educación a través de profesionales.

Cortar por lo sano

Al parecer, mientras se multiplica la venta de collares antiladridos, aumenta silenciosamente el número de propietarios de animales ruidosos que deciden cortar por lo sano.

¿Qué te parece que esta práctica no esté prohibida en España?

1 comentario

  1. Esto es opinar a la ligera y no estoy de acuerdo.

    Llevo un dineral gastado en educadores desde que tengo a mi bichon frisé. Lo cogí con 2 meses y actualmente tiene 1 año y 3 meses. Ha pasado por tres educadores, un adiestrador, ha sido castrado, collares antiladridos… Todos llegaron a la misma conclusión “el perro es muy nervioso y no obedece a nada”. Me han llegado a decir que es hiperactivo.
    El “perrito” sigue ladrando. Su ladrido es como si el perro fuese del tamaño de un caballo.
    Mis vecinos han denunciado y me tengo que deshacer del perro. Y yo no quiero así que creo que esto es una buena solución para que siga conmigo y podamos seguir en nuestra casa. Veo más cruel que termine en una perrera.

    Creo que en casos como este es una buena solución. Ahora solo tengo que encontrar un veterinario que realice esta operación.

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