Cuidados básicos de la tortuga de agua


Las tortugas de agua son una mascota perfecta para los niños de corta edad. Es una forma de hacerles responsables antes de dar el paso a tener un animal que implica más responsabilidad como los perros o los gatos.

Al adquirir una tortuga hay que asegurarse de que su aspecto sea saludable: caparazón brillante y duro, ojos abiertos y que al dejarlas en el tanque de agua naden veloces son indicativos de buena salud.

Las tortugas necesitan espacio tanto para nadar, como para estar fuera del agua, por eso debemos buscar un tanque amplio. El típico que se vende en las tiendas suele tener capacidad para un litro de agua con una isleta de apenas 5 centímetros en medio. Lo mejor para la tortuga es un recipiente más amplio, que le permita un poco de movilidad. También podemos sacar las tortugas de su tanque, dejarlas andar por la casa o el balcón, pero siempre con cuidado para evitar accidentes o caídas. Las tortugas tienden a esconderse debajo de los muebles y si no somos cuidadosos podemos pisarlas o hacerles daño.

Los cuidados básicos de la tortuga de agua son sencillos:

Cambiar de agua. Se puede emplear un filtro depurador de agua, idéntico al utilizado en los acuarios, aunque más potente.

Eliminar el cloro del agua del grifo.

Alimentarla 1 o 2 veces al día procurando echar sólo la cantidad que se vaya a comer, para que no se estropee y enturbie el agua.

– Sacar a la tortuga a tomar el sol; necesita luz natural sobre el caparazón para poder fabricar ciertas vitaminas.

– Colocar un calentador en el tanque, esto asegura una temperatura estable de aguas tropicales durante todo el año.

Con estos simples cuidados la tortuga de agua vivirá, y muy feliz, durante muchos años.