La tortuga hicotea de orejas rojas


La tortuga hicotea de oreja roja, es una especie de tortuga acuática, que prefiere pasar la mayor parte de su vida en el agua. Su concha ovalada superior (caparazón) es de color verde con tonos irregulares y manchas oscuras. El nombre de oreja roja se le asigna principalmente por esa tonalidad que tiene en la zona de las orejas (a cada lado de la cabeza). Es nativa de las regiones del sur de los Estados Unidos. Sin embargo, después del creciente interés de este animal como mascota, hoy en día se cría en muchas partes del mundo.

Nunca cojas una tortuga de este tipo en su entorno natural. Si quieres esta mascota dirígete a una tienda especializada en la que puedas adquirir una que esté libre de enfermedades. Revisa su caparazón, ya que dependiendo del país en el que estés, si este mide menos de 4 pulgadas la venta es ilegal. Cómprala una “casa” de unas medidas amplias para que pueda disfrutar de sus baños. Piensa que este animal continua creciendo y puede llega a medir entre diez y 12 pulgadas.

Si tuvieras un jardín en tu casa en el que poder montar una especie de estanque, harías muy feliz a tu nueva mascota. Debes crear un hábitat perfecto para ella. Piensa en la iluminación, la temperatura y el mantenimiento de la calidad del agua. Puedes instalar un 5% más de luz UVB. Instala un buen sistema de filtrado para que el acuario o el estanque estén siempre limpios.

Estas tortugas son omnívoras, por lo tanto, asegúrate de darles de comer una mezcla correcta de los alimentos. Según los expertos en tortugas de orejas rojas, la dieta adecuada para ellas es de 50% de hortalizas (zanahorias, lechuga, etc.), el 25% de alimentos vivos (lombrices de tierra, grillos, etc.) y el 25% de alimentos comerciales. Colócale su recipiente de comida fuera de su “bañera”.

La desparasitación en las tortugas


Los parásitos son uno de los grandes problemas de salud que afectan a las tortugas, tanto las de tierra como las de agua.

Hay tanto parásitos internos (cestodes, trematodes, nematodes, protozoarios…) como externos (ácaros, garrapatas). Además, si posees varias tortugas es muy fácil que se contagien la una a la otra. El contagio se produce cuando una de las tortugas elimina quistes infectados al defecar. La observación de las mascotas y la higiene son básicos para reaccionar a tiempo y evitar la enfermedad.

Y es que los parásitos invaden casi cualquier parte del cuerpo de las tortugas, tanto en la boca y la piel como en órganos internos como el riñón o el hígado pueden verse afectados llevando a la tortuga a enfermedades muy graves.

Dada la variedad de parásitos que pueden atacar a las tortugas, no existe un producto universal que sirva contra todo tipo de parásitos. La opción mejor suele ser el uso de un antiparásito contra protozoarios más un antiparásito que actúe contra cestodes o contra nematodes. La combinación de ambos productos no garantizará al cien por cien la salud de la tortuga, pero sí ayudará mucho a que esté libre de parásitos internos.

En cuanto a los externos, debes examinar el cuello, la cabeza y el caparazón de tu tortuga por si hay garrapatas. Los insecticidas con fosforatos son el mejor producto para eliminar este tipo de parásito. Ahora bien, nunca debes aplicar tú este tipo de insecticida, debe hacerlo el veterinario, ya que su ingestión accidental es muy peligrosa.

Si en tu casa hay más mascotas que podrían contagiar parásitos a tu tortuga, el proceso de desparasitación deberá repetirse cada 3 o 4 meses. Si no los hay, con ir al veterinario una vez al año para que desparasite a tu tortuga, es suficiente.

Comprar una tortuga terrestre


Si decides tener una tortuga terrestre como animal de compañía, lo primero que debes hacer es aprender todo lo que puedas sobre estos animales. En Estados Unidos existen centros especializados donde se pueden adoptar estas mascotas. Antes de comprarla debes averiguar cuál es su procedencia. Algunas tortugas y galápagos son “robados” de su entorno natural para ser vendidas en cualquier tienda de animales.

La destrucción de su hábitat, los mercados internacionales en los que son vendidas como rico manjar y el comercio internacional de animales exóticos han llevado a una disminución espectacular en estas gentiles criaturas. Ahora, están amenazadas o en peligro de extinción en todo el mundo. Aunque estos animales llevan en la tierra millones y millones de años, se estima que su número ha disminuido drásticamente en tan sólo los últimos 50 años.

Las tortugas terrestres y galápagos son animales salvajes que son muy propensos a enfermar e incluso morir después de ser comprados como animales de compañía. Estos reptiles pueden ser portadores de la salmonella, que es potencialmente fatal para los niños, los ancianos y los adultos con sistemas inmunes débiles. En Internet, podrás encontrar mucha información sobre estos animales pero lo mejor es que acudas a un veterinario especialista en tortugas terrestres para que te informe mucho mejor.

Cuando finalmente adquieras esta nueva mascota, deberás prepararle en casa un pequeño estanque en el que se pueda refrescar. Necesitan sentirse seguras y protegidas, así que aparta de su alrededor las otras mascotas que puedas tener en casa como por ejemplo, perros o gatos.

Enfermedades de la tortuga de tierra


Las tortugas de tierra padecen enfermedades muy similares a las de las tortugas de agua: el reblandecimiento del caparazón, infecciones, parásitos, etc. Al igual que sus congéneres acuáticos, la mejor forma de prevenir enfermedades es con una dieta variada, que mezcle el pienso preparado con frutas y vegetales frescos. La higiene también es importante a la hora de prevenir futuras enfermedades, hay que mantener el habitáculo de la tortuga limpio.
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Cuidados básicos de la tortuga de tierra


Mantener una tortuga de tierra no es algo tan sencillo como en el caso de las tortugas de agua. Las tortugas terrestres tienen más necesidades y, por tanto, exigen más responsabilidad por parte de sus dueños.

Se las puede acomodar bien en el interior de una casa, siempre que podamos destinarles un habitáculo adecuado. En las tiendas de animales venden unos parques especiales destinados a las tortugas de tierra. Antes de comprar uno hay que fijarse en que sea amplio y que debe tener los siguientes elementos:

-un bebedero
-una bañera poco profunda para que la tortuga se refresque
-una amplia zona de paseo seca y soleada
-un cobijo donde se sientan seguras.

Si no encontramos un producto que se ajuste a lo que buscamos en la tienda de animales, podemos fabricar con una caja de cartón agujereada con algo de heno en su interior el cobijo para la tortuga y comprar un bebedero y también un recipiente que sirva como bañera. Todo esto colocado en una zona tranquila y apartada de la casa, que forme en rincón de la tortuga.

Además, es muy recomendable para el bienestar de las tortugas de tierra dejarlas libres deambulando por la casa o por el jardín. Deben hacer ejercicio, tomar el sol y también distraerse un poco.

La mayoría de las tortugas terrestres son casi exclusivamente herbívoras: se alimentan de frutas y vegetales. Existen buenos preparados comerciales de alimento para tortugas terrestres pero, al igual que sucede con las acuáticas, es mejor complementar su dieta con comida fresca. Les gusta la lechuga, la zanahoria, el pepino, el tomate… Prueba a dar trocitos de fruta o verdura a tu tortuga y ya verás cuál es la que más le gusta. De la misma forma, si tienen acceso a algún jardín, también seleccionarán las plantas o arbustos que más les apetezcan.

Enfermedades de la tortuga de agua


Las tortugas de agua son muy fáciles de cuidar. Si están bien alimentadas, se les da vitaminas de vez en cuando y su tanque de agua permanece limpio, es muy probable que se mantengan sanas durante mucho tiempo.

A pesar de los pesares, siempre pueden enfermar. Por eso es importante que tomes nota de las enfermedades más comundes de la tortuga de agua.
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Cuidados básicos de la tortuga de agua


Las tortugas de agua son una mascota perfecta para los niños de corta edad. Es una forma de hacerles responsables antes de dar el paso a tener un animal que implica más responsabilidad como los perros o los gatos.

Al adquirir una tortuga hay que asegurarse de que su aspecto sea saludable: caparazón brillante y duro, ojos abiertos y que al dejarlas en el tanque de agua naden veloces son indicativos de buena salud.

Las tortugas necesitan espacio tanto para nadar, como para estar fuera del agua, por eso debemos buscar un tanque amplio. El típico que se vende en las tiendas suele tener capacidad para un litro de agua con una isleta de apenas 5 centímetros en medio. Lo mejor para la tortuga es un recipiente más amplio, que le permita un poco de movilidad. También podemos sacar las tortugas de su tanque, dejarlas andar por la casa o el balcón, pero siempre con cuidado para evitar accidentes o caídas. Las tortugas tienden a esconderse debajo de los muebles y si no somos cuidadosos podemos pisarlas o hacerles daño.

Los cuidados básicos de la tortuga de agua son sencillos:

Cambiar de agua. Se puede emplear un filtro depurador de agua, idéntico al utilizado en los acuarios, aunque más potente.

Eliminar el cloro del agua del grifo.

Alimentarla 1 o 2 veces al día procurando echar sólo la cantidad que se vaya a comer, para que no se estropee y enturbie el agua.

– Sacar a la tortuga a tomar el sol; necesita luz natural sobre el caparazón para poder fabricar ciertas vitaminas.

– Colocar un calentador en el tanque, esto asegura una temperatura estable de aguas tropicales durante todo el año.

Con estos simples cuidados la tortuga de agua vivirá, y muy feliz, durante muchos años.