Curiosidades sobre el nacimiento de las ranas


Sea del color que sea o tenga el tamaño que tenga, las ranas son unos animales que pueden ser unas mascotas muy curiosas. La mayoría de las ranas comienzan sus vidas en una especie de huevos gelatinosa que necesitan humedad para desarrollarse. Los huevos eclosionan saliendo al exterior, una especie de renacuajos acuáticos, que respiran por unas branquias.

Según van creciendo estos renacuajos, se van desarrollando los pulmones, por lo que pueden perfectamente respirar sin la necesidad de estar todo el rato en el agua. Aunque no hay que olvidarse que las ranas necesitan el contacto con el agua. Las ranas respiran mejor si su piel se mantiene húmeda. Si la piel de una rana se seca por completo, no podrá obtener el suficiente oxígeno ni tampoco podrá eliminar el dióxido de carbono suficiente, por lo que terminará muriendo.

Frente a esta necesidad, no es de extrañar que muchas ranas hayan desarrollado algunas interesantes adaptaciones para hacer frente a su necesidad permanente de agua. Por ejemplo, las ranas de incubación gástrica, se traga sus propios huevos. Dejan de comer y de digerir los alimentos, mientras que se desarrollan los huevos en el estómago en lugar de en el agua. Los recién nacidos salen de la boca de sus padres.

Las ranas fresa venenosas, que viven en América Central y Puerto Rico, ponen sus huevos en la tierra, y los machos los mantienen húmedos con la orina. Una vez que los huevos eclosionan, la madre lleva a cada renacuajo en la espalda al agua. Mientras que los renacuajos crecen, su madre les da de comer sus propios óvulos.

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