Los medicamentos y los perros


La reserpina fue descubierta por un veterinario. Desde entonces, este medicamento se ha utilizado para los perros, así como para los seres humanos. Pero los tranquilizantes no tienen resultados previsibles en los perros. Por lo general, se debe comenzar con una pequeña dosis y aumentarla hasta que la dosis diaria sea la idónea para un perro determinado. Los tranquilizantes son medicamentos recetados.

Sirven de gran ayuda con los animales domésticos que no pueden soportar los ruidos, tales como fuegos artificiales, y para los perros nerviosos a los que no les gusta viajar. Todos los dueños de perros deben saber cómo administrar los medicamentos comunes que se utilizan con el perro. Es importante saber cómo dar a las mascotas medicinas en líquido, cápsulas o pastillas e incluso saber cómo colocar las vendas convencionales, cómo tomar la temperatura, etc.

El veterinario siempre será la persona encargada de diagnosticar la condición del animal. Prescribirá la medicación adecuada, y determinará el tipo de cuidado y atención que la mascota necesita. Eso por sí solo no es suficiente para mejorar la salud del animal. Existen casos en los que hay que seguir determinadas terapias en casa siguiendo las instrucciones del veterinario.

Es muy importante esbozar un plan de tratamiento para la mascota enferma. La forma en la que se organicen y realicen las instrucciones y los cuidados serán definitivas para una notable mejoría. Insistir en la importancia de leer las instrucciones de cualquier medicamento. No mediques de la manera que tú quieres a un perro, pensando que es igual que un niño. Una acción así puede producir consecuencias fatales en un animal.

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