Cómo deben ser los perros de terapia

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La terapia con canes ha resultado ser muy eficaz. De hecho, es capaz de lograr la reducción del estrés y de los niveles de ansiedad, mejorar casos de depresión, aumentar la actividad física de las personas, mejorar la comunicación y las relaciones sociales, elevar el estado de ánimo y la autoestima, reducir la presión arterial… Eso sí, es importante tener en cuenta que no todos los perros son adecuados para ser usados como perros de terapia.

Tal y como explican desde la Fundación Affinity, un perro de terapia no tiene porque ser un Golden Retriever o un Labrador, que son las razas más utilizadas, sino que los canes de protectoras también pueden ser perfectos para estos casos. En cualquier caso, deben cumplir algunos requisitos. A continuación te contamos cuáles son las características que deben tener los perros de terapia según la asociación. ¿Nos acompañas?

Perros mayores de un año

En primer lugar, es importante tener en cuenta que los cachorros no son adecuados para realizar terapias, ya que todavía están en fase de desarrollo y aprendizaje. Además, es importante que los animales que se dedican a esta tarea sepan controlar sus necesidades. Por eso, se recomiendan los canes mayores de 12 meses.

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Feliz con el contacto con los humanos

Independientemente de la edad, un perro de terapia debe disfrutar y buscar el contacto humano, ya que estará permanentemente expuesto al contacto con los humanos. Además, deberá tener un comportamiento equilibrado y fiable, lo que quiere decir, entre otras cosas, que no debe asustarse con facilidad, ya que muchos pacientes pueden tener conductas imprevisibles. Por supuesto, no deberá mostrar conductas agresivas ni con las personas ni con otros perros.

Perros sanos

Por otro lado, queremos comentar que un animal de terapia deberá colaborar, por lo que es importante que le guste trabajar por comida o juego. Además, es esencial que no sufra ninguna enfermedad y que esté controlado por un veterinario.

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