El color de las heces de nuestros perros
Hay veces en las que al recoger las heces de nuestro perro nos damos cuenta de que son de un color que no es el habitual. ¿Por qué ocurre esto? Es cierto que no es plato de buen gusto contemplar los deshechos orgánicos de nuestras mascotas, pero la verdad es que hacerlo puede prevenir numerosas patologías. Es por ello por lo que a continuación de mostramos una relación entre color de las heces y algunas posibles patologías.

Marrón oscuro, casi negro: pude significar que el animal lleva una dieta a base de carne o que presenta una hemorragia digestiva en los tramos iniciales de su aparato digestivo.

Blancas: puede ser o bien una ausencia de pigmentos, o una infección bacteriana bastante grave.

Marrón claro: si es un cachorro lactante esto es algo normal. Si el animal ya es adulto entonces significará que consume abundante leche o derivados lácteos.

Anaranjado: este color suele ser consecuencia de excesiva bilirrubina.

Verde: en este caso la presencia de bilirrubina estaría intacta.

Grisáceo: podría significar que el animal presenta una obstrucción biliar o bien una insuficiencia pancreática.

Con sangre roja: el animal presentaría una hemorragia reciente en los últimos tramos intestinales.

No tenemos que obsesionarnos por el tema, ya que en muchas otras veces el color se podrá deber incluso a los alimentos que haya ingerido el animal ese día o el anterior. Que un día defeque de uno de los colores mencionados anteriormente, no significa automáticamente que el animal padezca una de estas patologías. Aún así si debemos observar periódicamente las heces de nuestra mascota, y si el color anormal de sus heces se prolonga entonces sí habrá que acudir al veterinario.