Ayuda, mi gato no come
En general el problema con las mascotas es que comen demasiado, nos piden de nuestra comida, y se abalanzan al cuenco en cuanto oyen el sonido del pienso. Por eso, cuando un gato pierde el apetito o come menos de lo habitual suele ser síntoma de enfermedad, o bien de que algo no está funcionando:

- Los gatos son animales rutinarios, es posible que el gato no quiera comer porque has cambiado muy a menudo el lugar del comedero. Si están pasando por una mudanza o unas obras en la casa y ha variado el sitio del recipiente de comida del gato, éste se siente confuso. Prueba a dejar el comedero siempre en el mismo sitio y darle la comida a las mismas horas.

- Si tu gato tiene fiebre a consecuencia de una enfermedad que ya le ha diagnosticado el veterinario y por la que está recibiendo tratamiento, no te preocupe. Como a los humanos, los gatos pierden el apetito con la fiebre. No se te ocurra dar a tu gato medicamentos como el ibuprofeno, la aspirina o el paracetamol, no pienses que por ser sin receta y muy útiles para nosotros sirven para los gatos. Son muy tóxicos para ellos.

- Si lo que sucede es que tu gato come menos y esto sólo sucede durante épocas de calor, es algo perfectamente normal y que también nos pasa a los humanos.

- Si convives con mucha gente, antes de llevar al gato al veterinario asegúrate de que ningún otro miembro de la familia (quizá algún niño que no soporta ver los ojos suplicantes del gato ante el fiambre, por ejemplo) está dando de comer al gato a tus espaldas.

Si tu gato no ha comido en todo el día nada, llévalo al veterinario.