Cuidados del diamante mandarín
El diamante mandarín es un ave de origen australiano de pequeño tamaño, ya que mide 10 cm desde la punta del pico hasta el final de la cola. El macho de esta especie luce un pico rojo llamativo mientras que la hembra lo tiene más anaranjado. Son inteligentes, hábiles y veloces, pero debemos proporcionarlos una serie de cuidados de cara a que vivan con nosotros en óptimas condiciones físicas y mentales.

Para ello es importante siempre que tengan al menos un compañero, ya que son aves muy sociables que no están acostumbradas a la soledad. También es importante que les proporcionemos una jaula amplia, ya que, a pesar de su pequeño tamaño, necesitan mucho espacio para revolotear y desplazarse.

Cuando adquiramos un diamante mandarín, es importante que procuremos instalarlo en un lugar tranquilo, donde no sufra sobresaltos y se pueda ir acostumbrando poco a poco a nuestra presencia. Nosotros deberemos hablarle en un tono suave y tranquilo, para no asustarle y que se muestre tranquilo con nosotros.

En cuanto a la alimentación, le encantan las semillas, por lo que podemos proporcionarle las que venden en las tiendas de animales para pájaros exóticos. Podemos completarlo con alimentos frescos, pero hay que tener cuidado con la verdura, pero no más de dos o tres veces por semana ya que les produce diarrea.

Debes tener también un recipiente en el que los animales se puedan bañar, ya que además de ser un momento divertido para ellos, es necesario para que su plumaje esté en perfecto estado. También debes limpiar periódicamente la jaula para prevenir enfermedades.

Finalmente, no dudes en permitirles volar libremente por casa durante al menos una hora al día. Podrás disfrutar de sus habilidades aéreas, pero ten cuidado de alejar todo lo que suponga un peligro para las aves y de cerrar bien puertas y ventanas.