Problemas en las glándulas anales


¿Has observado como tu perro o tu gato “arrastra” su trasero por la casa y está todo el día incómodo? Pues bien, es posible que tu mascota tenga un problema en sus glándulas anales. Estas glándulas se encuentran en los laterales de su ano. Estas son las encargadas de formar un líquido oscuro que ayuda al animal a marcar su terreno. Como supondrás, estas se vacían cada vez que el animal hace caca.

El problema viene cuando no pueden expulsar este líquido. La solución a este problema es ayudar al animal a vaciar estas glándulas. Lo mejor es que lleves a tu amigo al veterinario. Él le ayudará a vaciar las glándulas. A partir de ese momento deberás tomar una decisión, ya que es posible que el animal vuelva a sufrir este problema: o bien le llevas al veterinario cada vez que esto le suceda, o bien aprendes a realizar el vaciado tu mismo.


Mucha gente lo termina haciendo de forma regular y aunque la primera vez no es demasiado agradable, todo es acostumbrarse. La primera vez es mejor que lo hagas bajo la supervisión del veterinario, así él te podrá indicar como debes hacerlo. Puede que te de corte y que pienses que vas a lastimar a tu mascota, pero esto no es así.

Parece repugnante pero piensa que aprender a hacerlo tú mismo evitará a tu mascota el estrés que supone ir al veterinario y que una persona, que posiblemente no le caiga demasiado bien, le toquetee su trasero.

Seguros para mascotas


Estamos acostumbrados a contratar seguros para el hogar, para el coche, etc. pero ¿y para nuestras mascotas? Hoy en día la mayoría de las aseguradoras ofrecen este tipo de servicios que son muy aconsejables para nuestras mascotas y para nosotros mismos. Lo primero que tienes que preguntar es que tipo de servicios cubre. La mayoría ofrecen las siguientes coberturas:

• Pago de las tasas del veterinario si tu mascota sufre alguna urgencia y no estás en tu zona de residencia habitual.
Indemnización en caso de muerte de tu mascota a consecuencia de algún accidente.
• Cobertura de responsabilidad jurídica si tu mascota lesiona o causa daños a alguien o a sus bienes.
• Indemnización en caso de pérdida de la mascota.
• Pago de las costas de la cancelación de tus vacaciones si tu mascota sufre una cirugía de emergencia.

Lo siguiente que debes hacer es saber cuáles son los servicios que tu nuevo seguro no cubrirá.

Vacunas, tratamientos preventivos, tratamiento dental, castración, embarazo o enfermedades diagnosticadas antes de la firma del seguro.
• Sólo se podrá realizar el seguro a mascotas con cierta edad. Nadie querrá asegurarte a tu mascota si esta tiene 12 años, por ejemplo.
• A menudo se limitan a cubrir los primeros 12 meses de los tratamientos para enfermedades de larga duración.

Antes de contratar finalmente el seguro, también debes preguntar:

• Número máximo de partes anuales que se pueden realizar.
• Que tiempo tienes para pasar los partes al seguro para que no te den ninguna sorpresa desagradable.

Mascotas alérgicas


Tu perro no deja de rascarse una parte del cuerpo, tu gato tiene los ojos llorosos… Lo más seguro es que tu mascota sea alérgica a algo y no te has dado cuenta. Las alergias en los animales son como en las personas, no tienen una solución demasiado rápida por lo que hay que ser paciente.

Los principales alérgenos que afectan a los animales domésticos son: parásitos, alérgenos en suspensión en el aire, los alimentos y alérgenos ambientales. Los parásitos que causan alergias son pulgas, piojos y sarna. En alérgenos ensuspensión en el aire podemos incluir el polen, esporas de moho y los ácaros del polvo. Los alérgenos alimentarios más corrientes son la carne, los productos lácteos y el trigo, para algunos gatos podemos incluir el pescado. En los alérgenos ambientales podemos incluir las fibras sintéticas.

Es fundamental que informes al veterinario sobre todos los aspectos relacionados con la vida de tu mascota: hábitos, la dieta, sus rutinas diarias, etc. Muchas veces la falta de información sobre estas cuestiones conduce a diagnósticos erróneos sobre las causas de estas alergias. Los altos niveles de ácidos grasos en la dieta pueden reducir la inflamación de la piel y pueden mejorar el escudo protector de tu mascota.

El tratamiento de las alergias en las mascotas requiere un gran compromiso por parte de todos. Muchos tratamientos se basan en cambios alimenticios y un pequeño desliz puede estropear semanas de seguimiento. Habla con tu veterinario sobre la medicación ya que debes tener presente que un tratamiento a largo plazo de corticosteroides puede tener efectos nocivos, así que es mejor buscar otras soluciones.

Primeros Auxilios para tu mascota

mascotas
Cuidar a una mascota no es una tarea fácil y la verdad es que nadie nace sabiendo, por eso lo mejor es que consultes con tu veterinario cualquier duda que tengas sobre tu mascota. Ninguna pregunta es demasiado tonta a la hora de mantener a nuestros animales de forma segura y saludable. Por supuesto, la prevención es por lo primero que tenemos que luchar. Aquí tienes algunas de las situaciones médicas más comunes que pueden surgir con tu mascota.

Cortes, mordeduras, heridas punzantes, etc. Debes limpiar suavemente el área con agua tibia. Intenta tranquilizarle

Golpe de calor. Observa los síntomas del animal: jadeo incontrolable, colapso, ojos en blanco o mirada fija, puede llegar la inconsciencia. Lleva a tu mascota a un lugar fresco, tranquilo y comienza a suministrarle agua.

Accidentes de coche. Puede que la mascota entre en estado de shock; tratar de tranquilizarle y tápale por el frío del susto. Intenta detener cualquier hemorragia. Lleva a tu mascota al veterinario inmediatamente.

Picaduras de abeja o avispa. Si puedes ver el aguijón quítaselo con cuidado. A continuación, envuelve la zona afectada con un paño húmedo. Mantenle en observación para ver que síntomas tiene desde la picadura.

Quemaduras. Aplica agua fría en la zona afectada y llama al veterinario.

Veneno. No intentes hacer que tu mascota vomite. Llama deprisa al veterinario y dale todos los datos que puedas: que es lo que ha ingerido, cuanta cantidad, síntomas del animal, etc.

Alimentar a tu gato


Alimentar a tu gato como si fuera una persona puede ser muy peligroso e incluso mortal. Los gatos tienen necesidades nutricionales únicas. Deben comer productos con altos contenidos en proteínas y grasas, pero recuerda que su dieta debe ser baja en hidratos de carbono. No debes alterar el equilibrio nutricional de tu gato. Aquí tienes algunos de los alimentos que son más perjudiciales para tu gato.

– Los gatos comen poco glutamato o ácido benzoico que principalmente se encuentran en las hortalizas.

– Uno de los alimentos más peligrosos es el chocolate. El chocolate contiene teobromina, que es extremadamente tóxico para estos animales. Sólo se necesita 1/2 onza de chocolate para causar la muerte de un gato. Los síntomas de la ingestión de chocolate incluyen babas, temblores musculares, taquicardias y diarrea.


– Las cebollas les causan anemia porque destruyen los glóbulos rojos. Como resultado, el oxígeno en el cuerpo del animal no circula correctamente y el cuerpo no puede funcionar bien. El ajo también puede causar problemas, pero en general es menos tóxico para el gato que las cebollas. Los síntomas de la anemia producida por la ingestión de cebollas son: debilidad, jadeo, pérdida de peso y letargo.

– La carne cruda de aves de corral puede ser poco saludable para tu amigo. Estas carnes pueden contener bacterias y parásitos que pueden causarle graves problemas de salud.

– El pescado crudo puede contener tenias que, una vez ingeridas por el gato, interfieren en sus funciones digestivas.

– La leche puede provocar trastornos digestivos. Los gatos no tienen las enzimas necesarias para descomponer la lactosa de la leche.

Otros alimentos nada saludables para tu gato son: hígado, huevos crudos y los frutos secos.

¿Cómo sabes si tu mascota está enferma?


Prevenir es el mejor remedio. Le has vacunado durante todo el año, le revisas cada cierto tiempo para ver que está perfectamente, limpias sus oídos, lleva una dieta adecuada, realiza bastante ejercicio físico, pero muchas veces tu mascota se puede poner enferma sin saber por qué. Aunque puede ser difícil saber cuándo debes ir al veterinario, aquí tienes algunas directrices en el reconocimiento de una mascota para saber si está enferma o no. Recuerda que siempre debes tener a mano el teléfono de tu veterinario y el de algún servicio de ambulancia si es que tu veterinario no tiene.

– Fíjate en sus heces. Pueden que estas hayan cambiado de color e incluso que sean más líquidas. Puede que le haya sentado mal la comida, pero si ves que las heces se convierten en diarrea y se prolongan durante un tiempo piensa que puede estar enfermo.

– Inexplicable pérdida de peso repentina.


– Importante pérdida de apetito o también todo lo contrario, aumento del apetito.

Vómitos.

Picor de orejas. Puedes ver como intenta rascarse todo el tiempo o simplemente está continuamente agitando la cabeza.

Eczemas por el cuerpo.

– Importante pérdida de pelo. Además de la caída abundante fíjate si se produce sólo en una zona determinada.


– Estornudos o tos persistente.

– Ojos llorosos o morro constantemente húmedo.

– Rigidez o debilidad en cualquiera de sus articulaciones. Puedes notar cómo se mueve con dificultad.

– Incapacidad para orinar o para defecar. Si notas este problema, sobre todo el de orinar, llévalo inmediatamente al veterinario.

Cortar las uñas a tu mascota


Cortar las uñas a tu mascota es una costumbre imprescindible que debes adquirir, aunque sino te atreves por miedo a hacerle daño lo mejor es que lo lleves al veterinario para que lo haga él. Debes fijarte en las uñas de tu mascota ya que no puedes permitir que estas crezcan tanto que se les enrosquen. Esto puede crear problemas dolorosos a tu animal.

Acostumbra a tu mascota desde que es cachorro a cortarle las uñas. Comienza cuando es joven, ya que para él se convertirá en un proceso que forma parte de su vida. Cuando es más mayor no intentes hacerlo pillándole dormido o como si fueras a realizar una operación de cirugía. El animal no debe coger miedo a que le corten las uñas. Puedes seguir algunos de estos consejos:

– No cortes excesivamente las uñas. Corta la parte más blanca sin llegar a la parte ros, ya que si cortas esa parte harás que le salga sangre y que le duela bastante. Si las uñas de tu amigo son negras y no diferencias ningún color, recorta simplemente las puntas.


– Si el pero el animal es pequeño te podrán servir unas tijeras como las que utilizas para tus uñas, pero si su tamaño es mediano o grande deberás comprar unas tijeras especiales.

– La uña debe cortarse de abajo hacia arriba, no desde arriba hacia abajo. Recuerda siempre que no debes cortar demasiado. Por si te pasas cortando, ten preparado un pañuelito para quitar la sangre y unos polvos especiales que hay en el mercado (pregunta a tu veterinario). Esos polvos, aplicados en la herida, deben detener la sangre como mucho en 10 minutos. Si sigue saliendo sangre llama al veterinario.

¿Qué es un ovario ectópico?


La palabra «ectópico» viene de la palabra griega, ektopos, que significa «fuera de lugar«. En términos médicos, ectópico se define como: un lugar o posición anormal de un órgano o una parte del cuerpo, produciendo problemas congénitos o lesiones.

Así, en referencia a esta cuestión, el ovario ectópico es un tejido ovárico que está «fuera de lugar». Se encuentra en un lugar donde no es normal que esté situado. Esto suele detectarse mediante el microscopio y una vez que se ha realizado una esterilización a un animal. Si después de la cirugía nuestra mascota sigue notando molestias que no te han comentado, lo mejor es que le lleves para que le hagan una revisión general.


Más de una vez se han dado casos de gatitas operadas que vuelven a la consulta meses después de la operación con claros síntomas de celo. Tras realizar cirugía exploratoria, se ha detectado algo de tejido ovárico muy pequeño cerca de la zona donde se encontraban los ovarios. Una vez encontrado, este tejido debe ser quitado de nuevo para que las hormonas del animalito no se sigan revolucionando.

Otros órganos también pueden ser «ectópicos», como por ejemplo los testículos. Estos se pueden descolocar y encontrarse situados en la cavidad abdominal o del anillo inguinal. También pueden encontrarse fuera de lugar los uréteres (tubos que llevan la orina desde los riñones a la vejiga), y el tejido tiroideo (se puede encontrar en cualquier lugar de la laringe hacia el diafragma).

Mascotas con sobrepeso


Un gran número de mascotas sufren sobrepeso. En algunos casos, la obesidad es causada por problemas hormonales o por motivos genéticos, pero la mayoría de las veces este problema se debe a estilos de vida sedentarios, muchos aperitivos y la ingesta excesiva de alimentos ricos en calorías. Los animales que tienen sobrepeso son más propensos a sufrir problemas de corazón, pérdida de energía, diabetes, etc. Ver si tu mascota tiene sobrepeso no es muy difícil y así podrás ayudarla:

– Mira por detrás a tu amigo. Debes buscar una buena curva en la zona de la cintura (justo detrás de la caja torácica). Una mascota con una «línea recta» de la cabeza a la cola es una mascota con sobrepeso.

– Observa la cara de tu amigo. Igual que en el apartado anterior, una mascota con «línea recta» o una zona con flacidez en el rostro es una mascota gordita. Los gatos son especialmente propensos a engordar en la zona del vientre.


– Las costillas deben notarse fácilmente al tocarles y la piel debe deslizarse por las costillas sin problemas.

– La zona que se encuentra por encima de la base de la cola se dobla o hace un pliegue en ese lugar: sobrepeso.

Una vez que te has dado cuenta del sobrepeso de tu mascota puedes seguir algunos de estos consejos:

1. Acude al veterinario para que te aconseje sobre el cambio de hábitos alimenticios y el ejercicio físico ideal para tu amigo.

2. Revisa imágenes de tu mascota para ver cuál es su peso ideal para no hacer que se quede demasiado delgado.