Enfermedades relacionadas con las mascotas


Los niños pequeños, las mujeres embarazadas, las personas con VIH, los receptores de trasplante de órganos y las personas que reciben tratamiento para la lucha contra el cáncer tienen un mayor riesgo de contraer una enfermedad relacionadas con las mascotas. La mayoría de la gente conoce enfermedades como la rabia y sobre algunos bichitos como las garrapatas pero, existen otras enfermedades que pueden transmitirse de animales a personas. Estas son sólo algunas:

– Campilobacteriosis
Puede causar diarrea, calambres, dolor abdominal, fiebre, náuseas y vómitos. En aquellas personas con sistemas inmunes comprometidos, puede causar infecciones potencialmente mortales. También puede causar artritis o el síndrome de Guillain-Barré, que puede conducir a una parálisis temporal.

– La enfermedad del arañazo de gato
Se caracteriza por ser una infección bacteriana que proviene del rasguño o mordedura de un gato. Los gatos infectados no muestran signos de enfermedad. Los humanos sufren síntomas como por ejemplo: infección leve en el sitio de la herida, inflamación de los ganglios linfáticos, fiebre, dolor de cabeza, fatiga y pérdida de apetito.

– Leptospirosis
Los síntomas son similares a los de la gripe pero, pasa a convertirse en una infección potencialmente mortal que ataca al riñón, el hígado, el cerebro, los pulmones y el corazón. La infección puede entrar al sistema a través de los ojos, la nariz o la boca, especialmente si la piel se rompe.

– Psitacosis
Los síntomas son: fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, tos seca o neumonía. Las complicaciones atacan al corazón, el hígado y el sistema nervioso.

– Toxoplasmosis
Esta, es causada por un parásito. Los síntomas son de tipo gripal, con inflamación de los ganglios y dolores musculares. Si estás embarazada, no se deben limpiar las cajas de arena de los gatos, ya que esta enfermedad puede dañar al feto.

Las enfermedades más comunes en los loros


A continuación te mostramos una breve lista sobre cuáles son las enfermedades más comunes en los loros. Es importante que si tienes uno de estos animales en casa sepas bien cuáles son y por qué se pueden producir. También es importante prevenirlas para evitar el mal trago de acudir a un veterinario para solucionar el problema.
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Algunas de las enfermedades más comunes en las cobayas


A continuación te detallamos algunas de las que son las enfermedades más comunes en unos animales tan pequeños como son las cobayas. Si tienes una de ellas en casa, es conveniente que le eches un vistazo al listado que sigue.

Sarna: enfermedad provocada por ácaros o por contacto con animales enfermos. El veterinario llevará a cabo el diagnóstico tras una observación microscópica.

Hongos que causan enfermedades en la piel: si la alimentación del animal está exenta fibras durante un largo periodo, aparecerán estos hongos. El primer síntoma de esta enfermedad es la caída del pelo de la cabeza del animal.

Garrapatas: sólo podrán atacarle si nuestra cobaya sale al exterior. Estas garrapatas es recomendable que las elimine un veterinario.

Retortijones: es muy importante acudir rápidamente al veterinario, ya que si los gases se producen en la región grande del intestino grueso esto podría provocar la muerte del animal, ya que limitaría la capacidad respiratoria.

Resfriado y pulmonía: podrá estar causado o bien de un enfriamiento o de una bacteria o virus. Esta enfermedad puede afectar a las vías respiratorias, bronquios y pulmones de la cobaya.

Falta de vitamina C: si esto ocurre el animal estará más expuesto a las posibles infecciones en su organismo. Estas infecciones, en los pulmones podrán llegar a causar una pulmonía.

Enfermedades del estómago y del intestino: este tipo de enfermedades se deben básicamente a una infección causada normalmente por sustancias contaminantes presentes en el alimento que la cobaya haya ingerido. Se manifiesta mediante la diarrea.

Estreñimiento: si los excrementos del animal son excesivamente duros, lo más probable es que la alimentación de nuestra mascota sea demasiado seca. Puede combatirse inicialmente ofreciendo una cantidad suficiente de agua al animal y aportándoles alimentos ricos en agua.

Cómo saber si nuestro pájaro está enfermo


Como en el resto de animales es mucho más fácil prevenir que curar una enfermedad. Por ello es necesario que las aves que tengamos en casa habiten en un ambiente sano, dispongan de una limpieza e higiene en sus respectivos alojamientos y accesorios, así como de una alimentación adecuada.

Aún así en ocasiones aún tomando todas las precauciones posibles nuestra mascota puede llegar a caer enferma o desarrollar algún tipo de problema. Si esto ocurriese, podemos darnos cuenta ya que las aves nos lo estarían indicando a través de ciertos comportamientos que nos permitirían distinguir a un pájaro sano de otro enfermo. Para facilitarte esta tarea te mostramos a continuación algunas de las características que podrían presentar por un lado un pájaro sano y por otro uno enfermo.

Un pájaro sano en primer lugar no va a tener comportamientos que nos indiquen algo anormal en su salud. Su plumaje estará lúcido y adherido a su cuerpo (exceptuando las épocas de muda). Sus movimientos serán regulares y vivaces, su apetito normal, sus patas estarán limpias y sin escamas, sus ojos permanecerán atentos y su cabeza estará siempre en movimiento. Además sus heces serán normales, y respirará con el pico cerrado y sin emitir ningún topo de ruido.

Por orto lado, un pájaro enfermo si mostrará algunas características anormales. Su plumaje estará ahuecado, opaco y con las alas caídas. Podrá tener o hambre excesiva o inapetencia, además de sed continua. Respirará de forma fatigosa y con su pico abierto. Sus ojos estarán legañosos y apenas abiertos, y sus patas enrojecidas y descamadas. Tendrá dificultades a la hora de defecar y en el vuelo. Presentará síntomas de delgadez, vientre hinchado, caída de moco y escasa vivacidad.

Producción excesiva de saliva


El tialismo es el nombre con el que se conoce a la enfermedad que afecta a algunas mascotas en relación a la cantidad excesiva de saliva que estos producen. En concreto afecta tanto a especies de gatos como de perros, y suelen se los animales jóvenes los más propensos a padecerla. En particular, entre las razas de perros en los que esta enfermedad afecta con mayor intensidad están el Yorkshire, el Perro de ganado australiano, el Schnauzer miniatura y el Terrier Maltés.

Respecto a los síntomas que pueden padecer nuestras mascotas te ofrecemos un pequeño listado a continuación: anorexia, vómitos, cambios en la conducta alimentaria (pueden negarse e ingerir alimentos duros), incapacidad para deglutir, regurgitación (vómito del alimento que no ha se a digerido aún), signos de nerviosismo, y cambios en el comportamiento tales como la irritabilidad y la agresividad.

Entre las causas de esta excesiva salivación hay que destacar cinco. En primer lugar puede deberse a una enfermedad en la cavidad oral, causada esta por un cuerpo extraño o una inflamación de las encías por ejemplo. En segundo lugar, ciertas toxinas que incluyan algunos productos de limpieza o plantas. Puede ser causa también posibles trastornos nerviosos como la parálisis del nervio facial o la rabia, o trastornos en el esófago. Y por último trastornos de la conformación labial.

Por último mencionar en relación a este tipo de enfermedad que para establecer un tratamiento adecuado es imprescindible conocer la causa que lo ha provocado, ya que intentar reducir el flujo de la saliva es algo innecesario. Deberemos centrarnos en la posible causa que ha hecho que el animal genere saliva en exceso.

El color de las heces de nuestros perros

perro parque
Hay veces en las que al recoger las heces de nuestro perro nos damos cuenta de que son de un color que no es el habitual. ¿Por qué ocurre esto? Es cierto que no es plato de buen gusto contemplar los deshechos orgánicos de nuestras mascotas, pero la verdad es que hacerlo puede prevenir numerosas patologías. Es por ello por lo que a continuación de mostramos una relación entre color de las heces y algunas posibles patologías.
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Que hacer si a nuestro perro le da un golpe de calor


Con la llegada del verano y del calor, nuestros perros pueden sufrir más problemas de salud debido precisamente al aumento de las temperaturas en esta época del año. Uno de estos problemas de salud es precisamente los golpes de calor. Estos se suelen producir por ejemplo cuando habiendo temperaturas elevadas nuestras mascotas hacen ejercicio, o cuando les dejamos en lugares poco ventilados y calurosos.

Si ocurre algo de estas dos cosas, la temperatura corporal de nuestros perros aumentará más de lo que el sea capaz de controlar a través del jadeo. Es entonces cuando el animal comenzará a tener ciertas dificultades a la hora de respirar. Se encontrará aturdido, respirará muy rápido y separará las patas delanteras para facilitar que les entre más aire en los pulmones. Incluso si su temperatura llegara a sobrepasar los 42ºC, el animal podría empezar a vomitar e incluso entrar en estado de shock. Ante una situación así el animal podría morir.

Lo que nosotros debemos hacer ante un golpe de calor, es intentar bajarle rápidamente su temperatura. Para ello lo más eficaz es ducharle con agua fresca, pero no excesivamente fría. Una vez hecho esto deberemos acudir rápidamente al veterinario. El animal necesitará que se le inyecte inmediatamente suero y que se le ponga cierta medicación que le ayude a recuperar su estado normal.

Debemos saber que estas situaciones las podemos evitar fácilmente. Es muy importante evitar que nuestra mascota realice ejercicio en horas de excesivo calor. Tampoco debemos dejarles nunca dentro de lugares calurosos, como por ejemplo un coche, cuando las temperaturas ambientales son altas.

Enfermedad del arañazo de gato


La enfermedad del arañazo del gato no es una enfermedad muy conocida. No es muy habitual padecerla ni es peligrosa en caso de ser contagiado. Sin embargo, siempre es bueno saber de su existencia y conocer algo acerca de ella.

La bacteria “Bartonella henselae”, un microorganismo presente en cuarenta de cada cien gatos, es la causante de esta enfermedad que se transmite al ser humano por el arañazo de un gato. Esta bacteria se encuentra en la saliva de algunos de estos animales. De forma que cuando ellos mismos se acicalan y se lamen sus pezuñas por ejemplo, esta bacteria pasaría desde su lengua al pelo e incluso a sus garras.

La infección de los seres humanos no sólo puede producirse si se ha recibido un arañazo por parte del animal. Podríamos infectarnos también con un lamido o una mordedura de un gato portador de esta bacteria. Sin embargo, el contagio de persona a persona no es posible. Pero no hay que alarmarse porque se cree que los cada gato únicamente puede transmitir esta enfermedad durante dos o tres se manas de su vida. Es por ello por lo que esta infección es poco frecuente.

Normalmente el primero de los síntomas son unos pequeños granos rojos que aparecen cerca del lugar donde se produjo el arañazo o la mordedura. Generalmente esto aparecerá una semana después de producirse la lesión y los granitos podrán permanecer durante unas semanas. Posteriormente se infamará y esta hinchazón podrá permanecer hasta desde los dos meses hasta el año. Puede producir fiebre, dolor de cabeza o falta de apetito, y en raras ocasiones conjuntivitis, neumonía o hepatitis. En general, esta enfermedad no es grave e incluso puede curarse por sí sola.

Tipos de tos en un gato


La tos en los gatos viene producida generalmente por una irritación o por una cierta presión en la laringe. Esta irritación la pueden producir diversos agentes infecciosos. Desde los virus, bacterias y hongos. Hasta algunos irritantes que el gato inhale como el humo o productos químicos. Hay que tener en cuenta también las semillas o las pequeñas partículas de alimento que se le hayan podido quedar a nuestro animal en la garganta, así como las posibles alergias que pueda tener nuestro gato.

Podemos distinguir además diferentes tipos de tos en nuestra mascota. A continuación se detallan con sus respectivas causas:

– Tos causada por una enfermedad respiratoria viral. Vendrá acompañada de fiebre, respiración ruidosa y estornudos.

– Tos causada por las anginas. La tos será débil y estará relacionada con la acción de tragar o de lamerse el animal. Será causa de una infección bacteriana o vírica.

– Tos característica de una bronquitis aguda. Será una tos seca y bastante fuerte.

– Tos por la aparición de fluidos o flemas en los tubos bronquiales. Para saber si es este el caso de nuestra mascota deberemos finarnos en si su tos es burbujenante y húmeda o no.

– Y por último la tos típica del asma. El animal tendrá dificultades para respirar y una tos profunda y silbante.

Si nuestra mascota tose de vez en cuando en principio no habría por qué preocuparse. El problema sería si nuestro gato tose de manera habitual. Si se da el caso entonces habría que observar y estudiar su tos para conocer las posibles causas de ella. Es importante tener en cuenta a la hora de observar esta tos la edad de nuestro animal, el momento en el que tose o el estado general del animal.

La ceguera en las tortugas

La mayor parte de las enfermedades que sufren las tortugas tienen como causas o bien las deficiencias ambientales (que la temperatura del agua no sea la correcta, que esté sucia, etc.), o bien las carencias nutricionales (falta de vitaminas, alimentación poco variada o falta de calcio). Una de las enfermedades más comunes, si no la más común, en estos pequeños animales de agua es la ceguera. Las tortugas de menor edad serán las más propensas a padecerla.

Esta ceguera en realidad consiste en una oclusión o cierre del ojo, causada por una inflamación y un endurecimiento de sus párpados, así como una degeneración de los mismos. Lo que le hace imposible al animal abrir sus ojos. De esta forma la ceguera en principio no tendría por qué afectar a los ojos. En estos casos, a pesar de la ceguera, los ojos permanecerían totalmente sanos, ya que estos quedarían encerrados bajo sus párpados, motivo por el cual no pueden ver. Así pues sus ojos no se verían afectados. Pero la tortuga si queda totalmente ciega, lo que no le permitiría alimentarse ya que no vería donde encontrar el alimento. La tortuga podría morir así de inanición.

Las causas de esta ceguera son varias. Una de las cosas que pueden influir en ello y afectar por tanto al animal es la propia agua del grifo. Esta es una gua rica en cloro, una sustancia que para las tortugas puede resultar perjudicial. Por eso es mejor utilizar un agua sin clorar o tratar el agua del grifo con un anticloro. Pero este no es la única causa de una ceguera, ya que pueden afectar también la carencia de vitamina A, o la infección causada por ciertos hongos que puedan aparecer en su hábitat.

Para darte cuenta de si tu tortuga sufre ceguera sólo tienes que mirarle los parpados, ya que si está enfermo estos estarán además de cerrados, muy inflamados y blanquecinos. Es una enfermedad que puede llegar a curarse o cuanto menos mejorar. Para ello el animal deberá de ingerir vitamina A en forma compleja A-D-E. Podrás inyectársela bajo la cola o suministrárselas en gotas. Además de esto deberás también aplicarle una pomada especial sobre los ojos.