Producción excesiva de saliva


El tialismo es el nombre con el que se conoce a la enfermedad que afecta a algunas mascotas en relación a la cantidad excesiva de saliva que estos producen. En concreto afecta tanto a especies de gatos como de perros, y suelen se los animales jóvenes los más propensos a padecerla. En particular, entre las razas de perros en los que esta enfermedad afecta con mayor intensidad están el Yorkshire, el Perro de ganado australiano, el Schnauzer miniatura y el Terrier Maltés.

Respecto a los síntomas que pueden padecer nuestras mascotas te ofrecemos un pequeño listado a continuación: anorexia, vómitos, cambios en la conducta alimentaria (pueden negarse e ingerir alimentos duros), incapacidad para deglutir, regurgitación (vómito del alimento que no ha se a digerido aún), signos de nerviosismo, y cambios en el comportamiento tales como la irritabilidad y la agresividad.

Entre las causas de esta excesiva salivación hay que destacar cinco. En primer lugar puede deberse a una enfermedad en la cavidad oral, causada esta por un cuerpo extraño o una inflamación de las encías por ejemplo. En segundo lugar, ciertas toxinas que incluyan algunos productos de limpieza o plantas. Puede ser causa también posibles trastornos nerviosos como la parálisis del nervio facial o la rabia, o trastornos en el esófago. Y por último trastornos de la conformación labial.

Por último mencionar en relación a este tipo de enfermedad que para establecer un tratamiento adecuado es imprescindible conocer la causa que lo ha provocado, ya que intentar reducir el flujo de la saliva es algo innecesario. Deberemos centrarnos en la posible causa que ha hecho que el animal genere saliva en exceso.

El color de las heces de nuestros perros

perro parque
Hay veces en las que al recoger las heces de nuestro perro nos damos cuenta de que son de un color que no es el habitual. ¿Por qué ocurre esto? Es cierto que no es plato de buen gusto contemplar los deshechos orgánicos de nuestras mascotas, pero la verdad es que hacerlo puede prevenir numerosas patologías. Es por ello por lo que a continuación de mostramos una relación entre color de las heces y algunas posibles patologías.
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Que hacer si a nuestro perro le da un golpe de calor


Con la llegada del verano y del calor, nuestros perros pueden sufrir más problemas de salud debido precisamente al aumento de las temperaturas en esta época del año. Uno de estos problemas de salud es precisamente los golpes de calor. Estos se suelen producir por ejemplo cuando habiendo temperaturas elevadas nuestras mascotas hacen ejercicio, o cuando les dejamos en lugares poco ventilados y calurosos.

Si ocurre algo de estas dos cosas, la temperatura corporal de nuestros perros aumentará más de lo que el sea capaz de controlar a través del jadeo. Es entonces cuando el animal comenzará a tener ciertas dificultades a la hora de respirar. Se encontrará aturdido, respirará muy rápido y separará las patas delanteras para facilitar que les entre más aire en los pulmones. Incluso si su temperatura llegara a sobrepasar los 42ºC, el animal podría empezar a vomitar e incluso entrar en estado de shock. Ante una situación así el animal podría morir.

Lo que nosotros debemos hacer ante un golpe de calor, es intentar bajarle rápidamente su temperatura. Para ello lo más eficaz es ducharle con agua fresca, pero no excesivamente fría. Una vez hecho esto deberemos acudir rápidamente al veterinario. El animal necesitará que se le inyecte inmediatamente suero y que se le ponga cierta medicación que le ayude a recuperar su estado normal.

Debemos saber que estas situaciones las podemos evitar fácilmente. Es muy importante evitar que nuestra mascota realice ejercicio en horas de excesivo calor. Tampoco debemos dejarles nunca dentro de lugares calurosos, como por ejemplo un coche, cuando las temperaturas ambientales son altas.

Enfermedad del arañazo de gato


La enfermedad del arañazo del gato no es una enfermedad muy conocida. No es muy habitual padecerla ni es peligrosa en caso de ser contagiado. Sin embargo, siempre es bueno saber de su existencia y conocer algo acerca de ella.

La bacteria “Bartonella henselae”, un microorganismo presente en cuarenta de cada cien gatos, es la causante de esta enfermedad que se transmite al ser humano por el arañazo de un gato. Esta bacteria se encuentra en la saliva de algunos de estos animales. De forma que cuando ellos mismos se acicalan y se lamen sus pezuñas por ejemplo, esta bacteria pasaría desde su lengua al pelo e incluso a sus garras.

La infección de los seres humanos no sólo puede producirse si se ha recibido un arañazo por parte del animal. Podríamos infectarnos también con un lamido o una mordedura de un gato portador de esta bacteria. Sin embargo, el contagio de persona a persona no es posible. Pero no hay que alarmarse porque se cree que los cada gato únicamente puede transmitir esta enfermedad durante dos o tres se manas de su vida. Es por ello por lo que esta infección es poco frecuente.

Normalmente el primero de los síntomas son unos pequeños granos rojos que aparecen cerca del lugar donde se produjo el arañazo o la mordedura. Generalmente esto aparecerá una semana después de producirse la lesión y los granitos podrán permanecer durante unas semanas. Posteriormente se infamará y esta hinchazón podrá permanecer hasta desde los dos meses hasta el año. Puede producir fiebre, dolor de cabeza o falta de apetito, y en raras ocasiones conjuntivitis, neumonía o hepatitis. En general, esta enfermedad no es grave e incluso puede curarse por sí sola.

Tipos de tos en un gato


La tos en los gatos viene producida generalmente por una irritación o por una cierta presión en la laringe. Esta irritación la pueden producir diversos agentes infecciosos. Desde los virus, bacterias y hongos. Hasta algunos irritantes que el gato inhale como el humo o productos químicos. Hay que tener en cuenta también las semillas o las pequeñas partículas de alimento que se le hayan podido quedar a nuestro animal en la garganta, así como las posibles alergias que pueda tener nuestro gato.

Podemos distinguir además diferentes tipos de tos en nuestra mascota. A continuación se detallan con sus respectivas causas:

– Tos causada por una enfermedad respiratoria viral. Vendrá acompañada de fiebre, respiración ruidosa y estornudos.

– Tos causada por las anginas. La tos será débil y estará relacionada con la acción de tragar o de lamerse el animal. Será causa de una infección bacteriana o vírica.

– Tos característica de una bronquitis aguda. Será una tos seca y bastante fuerte.

– Tos por la aparición de fluidos o flemas en los tubos bronquiales. Para saber si es este el caso de nuestra mascota deberemos finarnos en si su tos es burbujenante y húmeda o no.

– Y por último la tos típica del asma. El animal tendrá dificultades para respirar y una tos profunda y silbante.

Si nuestra mascota tose de vez en cuando en principio no habría por qué preocuparse. El problema sería si nuestro gato tose de manera habitual. Si se da el caso entonces habría que observar y estudiar su tos para conocer las posibles causas de ella. Es importante tener en cuenta a la hora de observar esta tos la edad de nuestro animal, el momento en el que tose o el estado general del animal.

La ceguera en las tortugas

La mayor parte de las enfermedades que sufren las tortugas tienen como causas o bien las deficiencias ambientales (que la temperatura del agua no sea la correcta, que esté sucia, etc.), o bien las carencias nutricionales (falta de vitaminas, alimentación poco variada o falta de calcio). Una de las enfermedades más comunes, si no la más común, en estos pequeños animales de agua es la ceguera. Las tortugas de menor edad serán las más propensas a padecerla.

Esta ceguera en realidad consiste en una oclusión o cierre del ojo, causada por una inflamación y un endurecimiento de sus párpados, así como una degeneración de los mismos. Lo que le hace imposible al animal abrir sus ojos. De esta forma la ceguera en principio no tendría por qué afectar a los ojos. En estos casos, a pesar de la ceguera, los ojos permanecerían totalmente sanos, ya que estos quedarían encerrados bajo sus párpados, motivo por el cual no pueden ver. Así pues sus ojos no se verían afectados. Pero la tortuga si queda totalmente ciega, lo que no le permitiría alimentarse ya que no vería donde encontrar el alimento. La tortuga podría morir así de inanición.

Las causas de esta ceguera son varias. Una de las cosas que pueden influir en ello y afectar por tanto al animal es la propia agua del grifo. Esta es una gua rica en cloro, una sustancia que para las tortugas puede resultar perjudicial. Por eso es mejor utilizar un agua sin clorar o tratar el agua del grifo con un anticloro. Pero este no es la única causa de una ceguera, ya que pueden afectar también la carencia de vitamina A, o la infección causada por ciertos hongos que puedan aparecer en su hábitat.

Para darte cuenta de si tu tortuga sufre ceguera sólo tienes que mirarle los parpados, ya que si está enfermo estos estarán además de cerrados, muy inflamados y blanquecinos. Es una enfermedad que puede llegar a curarse o cuanto menos mejorar. Para ello el animal deberá de ingerir vitamina A en forma compleja A-D-E. Podrás inyectársela bajo la cola o suministrárselas en gotas. Además de esto deberás también aplicarle una pomada especial sobre los ojos.

Alergias más comunes en perros y gatos


Al igual que nosotros, nuestros perros o gatos pueden sufrir también algún tipo de alergia a algo que lees rodee en su vida cotidiana. Como ocurre entre los seres humanos, unos serán más propensos que otros a padecer este tipo de afección. El problema con nuestros animales de compañía es que nos resulta más difícil reconocer sus síntomas, por lo que nos cuesta más percatarnos de que nuestro animal padece algún tipo de alergia.

Hasta que la alergia no alcance un nivel muy elevado y sea más evidente (sarpullidos, dificultad de respirar o tos intensa) es muy probable que no nos percatemos. Ya que aunque nuestra mascota se queje, no entendemos lo que le pasa o lo que nos quiere decir. Los síntomas que pueden presentar estas alergias van desde ligeras hasta dolorosas molestias, que podrían incluso llegar a causar la muerte.

Con motivo de esto último, es conveniente conocer los tipos de alergias más comunes que pueden sufrir nuestros gatos, las posibles causas y como podemos prevenirlas.

Ácaros: habitan en nuestras alfombras, colchones, etc. y son sus excrementos los causantes de la alergia.

Hongos: aparecen en lugares húmedos tales como el baño o la cocina y sobre todo en los alimentos. Generan unas partículas que contaminan el aire que al respirarlo causaría la alergia.

Polen: polvo emitido por algunas plantas y trasportado por el viento. Es la típica alergia primaveral.

Alimentos: estas alergias las producen los componentes de algunos alimentos que ingieren nuestras mascotas y a los que pueden ser alérgicos. Estas alergias se solucionan con dietas de eliminación.

Picaduras: causadas por los diversos insectos que se encuentran en jardines, el campo y demás lugares abiertos. Si son alérgicos a sus picaduras, estas pueden llegar a producirles urticarias o tos, además de dificultades respiratorias o bajadas de tensión, llegando incluso hasta provocarles un shock anafiláctico que podría causar la muerte. Los collares o insecticidas son muy importantes para prevenir situaciones así.

El tratamiento para una serpiente enferma


Cada día es más habitual tener una serpiente como animal de compañía en las casas. Es importante pues conocer por lo menos lo más esencial sobre el tratamiento que ha de seguir nuestra mascota en caso de que se ponga enferma. Es cierto que las serpientes son unos animales que necesitan unos tratamientos complejos y que precisan de preparación. Por lo que es más aconsejable acudir directamente a un veterinario en el caso de que nuestra mascota enferme.

Habitualmente estos reptiles suelen mostrar los síntomas de su enfermedad cuando esta ya está muy avanzada. Estos síntomas comúnmente son la anorexia o la deshidratación. El principal objetivo del tratamiento que normalmente se sigue, consistirá pues en que la serpiente se vaya recuperando a través de su nutrición.

Antes de tratarlas con antibióticos hay que conseguir una cierta estabilización en el estado del animal, por lo que habrá que recurrir en primer lugar a un tratamiento a base de suero. Se tendrá en cuenta en este tratamiento el tipo de suero y la cantidad a suministrar al animal, la vía de administración, y por último el tiempo que será necesario para concluir con este tratamiento. El suero deberá ser calentado a unos 30º C, de no ser así la serpiente podría sufrir un shock.

Para administrarles este suero lo haremos a través de su bebedero o baños de agua tibia si nuestra mascota pone de su parte. En el caso de que esto no fuera así, no habría más remedio que suministrárselo a través de una sonda. Como hemos dicho al principio de este artículo, tratamientos de este calibre es más recomendable que los lleve a cabo un especialista que seguro que conoce mejor los posibles riesgos o que es lo mejor para nuestra mascota en cada momento.

Chequeos rutinarios: cómo observar la salud del perro a diario


Prácticamente todos abrazamos y acariciamos a nuestros perros cada día; les encanta y a nosotros también. Es muy sencillo aprovechar y convertir este acto natural en una inspección física corta, fácil y diaria; es una manera eficaz de detectar pequeños problemas que cogidos a tiempo pueden ser muy fáciles de resolver. Empezaremos por la cabeza y seguiremos por el cuerpo.

Vigilar que mantenga los ojos brillantes. Algunas razas tienen legañas por la mañana, pequeñas partículas duras de lágrimas secas que se quedan adheridas al pelo que rodea los ojos del animal. Normalmente se pueden retirar suavemente con el dedo, pero si están muy pegadas, se puede utilizar un algodón empapado en agua tibia.

Observar si las orejas están limpias. Los perros a los que les crece pelo en los canales auditivos, como los caniches o los terrier, son propensos a la acumulación de cera, lo que puede llevar a infecciones. Hay que levantar cada oreja y comprobar que no haya ningún olor raro, cera o inflamación.

Comprobar que los dientes y encías estén sanos. Es conveniente levantar el labio superior cada día para comprobar que las encías tienen un aspecto sano y rosado. La placa dental se puede acumular rápidamente, sobre todo en las razas pequeñas.

Confirmar que la piel y el pelo se mantienen frescos. Acariciando con las manos al perro por todo el cuerpo podremos notar si hay algún bulto extraño, o si es reticente a que le toquemos alguna parte porque pueda tener alguna molestia o dolor. Cualquier sensación pegajosa o de pelo apelmazado puede indicar alguna infección cutánea, y la piel, al apartar el pelo, no debe tener demasiada descamación.

Es bueno acostumbrarse a hacer este pequeño “chequeo” diariamente a nuestro perro, y acostumbrarlo a él; así podremos notar rápidamente cualquier variación preocupante y consultar con rapidez al veterinario.

Vacunar a nuestras mascotas


Cuando decides tener una mascota en casa, como por ejemplo un perro o un gato, no debes olvidarte de que esta, debe tener sus vacunas al día. Recuerda que si no eres capaz de dejar pasar las fechas de vacunación de los niños de la casa, tampoco debes dejar de hacerlo con las de tu animal. Tener al día las vacunaciones, permitirá a tu mascota que disfrute de una vida más sana y, por lo tanto, larga.

Existen diferentes tipos de vacunas para perros y gatos. Algunos virus son compartidos entre las especies, como por ejemplo la rabia. La prevención de estas enfermedades se lleva a cabo con vacunas anuales que deben “recordarse” año tras año. Normalmente, la vacunación contra la rabia se produce cuando la mascota tiene más de tres meses. Esta es una enfermedad fatal, y es obligatorio por ley tener a nuestras mascotas vacunadas contra ella.

La rabia, es una enfermedad viral que puede transmitirse a los seres humanos, así como a cualquier otro animal. La infección se propaga a través del tejido nervioso y, finalmente, llega al cerebro. Un animal con rabia se queda muy rígido y no puede tragar en las primeras etapas de la enfermedad. Hacia el final, el animal se vuelve sensible al ruido y suele atacar todo lo que se mueve a su alrededor.

Una vez infectado el animal, es demasiado tarde. No hay cura para la rabia en gatos y perros. Los gatos, pueden padecer otras enfermedades como por ejemplo la clamidia, calicivirus y la rinotraqueitis. Estas tres, son enfermedades respiratorias. Los síntomas incluyen estornudos, tos, mucosidad en el morro y en los ojos y la fatiga. Estos síntomas son similares a los de nuestro resfriado común, por lo que debes llevar deprisa a tu mascota al veterinario para que te confirme enseguida que enfermedad es.