Cómo evitar pulgas en nuestras mascotas


Las pulgas son una pesadilla para las mascotas, pero nosotros podemos ayudarles. Para prevenir las pulgas en nuestras mascotas hay ciertos productos que evitan que estas piquen o lleguen a reproducirse. Estos productos únicamente podrás conseguirlos a través del veterinario, ya que constituyen tratamientos que se administran una vez al mes por vía oral o tópica.

Siempre es recomendable tener la opinión de un veterinario sobre el estado del animal. Aún así, además de este tratamiento que pueda prescribirnos para nuestra mascota, existen otros muchos métodos alternativos a estos tratamientos que nos permiten tanto prevenir como controlar las pulgas en caso de contagio.

Uno de estos métodos es darle baños en los que habrá que eliminar el mayor número de pulgas posible. Existen muchos champús especiales para aplicarles en este tipo de baños. Existen también aerosoles especiales, así como collares y peines que nos ayudarán a eliminar estos pequeños bichitos de nuestra mascota. Únicamente con estos últimos métodos, no podremos solucionar el problema, ya que estos son remedios a corto plazo. El animal necesitaría en este caso un tratamiento más efectivo.

Además de todo esto, es muy recomendable realizar una limpieza en profundidad en nuestra casa para evitar posibles pulgas en ella, y evitar que el animal esté en ambientes muy húmedos y calurosos. Es importante también mantener una buena alimentación de nuestra mascota. Esto no significa que una dieta sana acabe con las pulgas o constituya una barrera contra ellas. Pero si es cierto que de esta forma podemos aportar nutrientes al animal que le ayudarán a reparar el deterioro causado por estos parásitos, tanto en su piel como en el pelo.

Hierba para expulsar bolas de pelo


Las bolas de pelos son un gran incordio para los gatos. Por cuestión de bienestar es necesario que estos animales eliminen regularmente ese pelo que se les va acumulando a lo largo del día. Los gatos son unas mascotas extremadamente limpias, y eso hace que durante su aseo diario engullan tal cantidad de pelo como para que se le formen esas bolas. Se asean al despertarse y al acostarse, después de comer o de hacer sus necesidades, o simplemente se asean para relajarse.

Muy limpios, pero tanta limpieza resulta algo perjudicial para el animal, ya que le va a llevar a la acumulación de grandes cantidades de pelo en su estómago. El problema añadido es que estas bolas de pelo pueden a la larga perjudicar la salud del animal. Es por eso muy importante que si vemos que nuestro gato no está eliminando ninguna, le ayudemos a ello.

Una manera eficiente de ayudarle es permitiéndoles que coma a diario pequeñas cantidades de hierba fresca. Esto es algo fácil para aquellos que no viven encerrados en una casa, de hecho el dueño no necesitaría cuidar este detalle, ya que el animal lo hará por sí sólo. Sin embargo, si nuestro gato no sale a la calle, somos nosotros los que nos tendremos que preocupara de darles varios días a la semana un poco de hierba fresca.

Servirá el césped común que encontremos fácilmente en el parque más cercano a casa. Aunque la mejor hierba es la de tallo ancho y alto. Si le ayudas con esta hierba, verás como tu mascota se siente mejor al poder digerir y eliminar regularmente las bolas de pelo. Eso le permitirá además llevar una vida sana y cómoda.

La salud de los reptiles


Son muchos los factores que pueden intervenir en la salud de un reptil. De hecho son animales que nunca van a estar completamente desparasitados. Por eso su sistema inmunológico debe estar siempre en perfectas condiciones para poder controlar todas esas bacterias y parásitos para evitar que se les reproduzcan en exceso y afecten a su organismo.

Para saber si un reptil está sano lo más sencillo es observar su piel. Si esta está rellena y no tiene demasiados pliegues será síntoma de buena salud. Si no fuera así, podría ser consecuencia de una deshidratación. Es importante también que la coloración de su piel sea completa y brillante. Además su muda de piel ha de ser regular en relación con la etapa de crecimiento en la que se encuentre el animal.

Podemos fijarnos también en su comportamiento. Normalmente un reptil sano se mantiene atento a todo lo que sucede a su alrededor, se alimenta y bebe agua, defeca de forma habitual según la especie y se termorrgula durante el día. Debemos vigilar además sus posibles cambios de conducta o en su aspecto que nos podrán evidenciar una posible estrés o enfermedad.

Pero sobre todo tenemos que tener en cuenta una serie de factores externos a ellos. Su terrario ha de tener la medida y ambientación necesaria para la especie en cuestión, así como la humedad y el agua que necesiten. El animal ha de tener además en este hábitat tanto espacios de mayor como de menor temperatura y una iluminación adecuada que regule los ciclos del día y la noche. Debemos cuidar su terrario, mediante una limpieza regular, y ofrecerles una comida saludable y adecuada para cada especie.

Cómo debe estar la trufa de nuestros perros


La trufa de nuestros perros, o lo que nosotros llamamos nariz, es un órgano muy importante para ellos que ha de permanecer siempre húmeda y brillante. No es ya por cuestión de estética como podrían pensar algunos, si no que debemos tener cuidado de que nunca esté seca para evitar problemas de salud, ya que a través de ella huele y respira.

Simples estornudos o ligeras hemorragias y arañazos no deberían alertarnos. Como ocurre en los seres humanos, eso no es síntoma de algo importante. Sin embargo, si se agudizan o persisten estos síntomas, entonces si podrían ser indicativos de que algo ocurre.

Respecto a los estornudos hay que tener en cuenta en primer lugar, que estos podrán ser de dos maneras: aislados o continuos. Si son de la primera forma, en principio tampoco deberíamos preocuparnos en exceso, ya que la mucosa nasal en general es muy sensible al ambiente, por lo que los estornudos podrían ser causa de cosas sin importancia.

Sin embargo, si los estornudos se convierten en continuos y el flujo nasal es abundante y espeso, nos indicará que nuestro animal es sensible a determinados agentes. En estos casos tendríamos que observarle y controlar que no sacuda en exceso la cabeza, que no respire con dificultad y que no le sangre la nariz. Si ocurriera algo de esto, es posible que nuestra mascota tenga algo en su fosa nasal. Nunca debemos urgarles nosotros la nariz, eso tiene que hacerlo un especialista.

Además hay que saber que la trufa de nuestros perros ha de estar fría, lisa y húmeda. Si no fuese así, no tiene por qué significar que el animal esté enfermo. Podría deberse simplemente a que ha estado demasiado tiempo al sol o que incluso ha estado excavando. En estos casos no tendría mayor trascendencia, pero en otros sí podrían producirse ciertas lesiones.

Cuidados para un cachorro abandonado


Es posible que algún día te encuentres en medio de la calle un pobre cachorrito que ha sido abandonado. Para que estos pobre animales no acaben muriendo y puedan tener una vida digna, es necesario que les ayudemos a sobrevivir. Para ello es necesario saber cómo debemos cuidarles y cuál es el auxilio indispensable que necesitan en ese momento de su vida.

Lo primero de todo es llevarles a una consulta veterinaria, para que los profesionales nos indiquen cuales son los pasos que debemos seguir. Pero hay algunos cuidados urgentes que nunca viene mal saber. Por ejemplo, una de las principales características de los recién nacidos es que no son capaces de regular su temperatura corporal. Así pues, al depender del ambiente en el que se encuentren lo que tendríamos que hacer es envolverles en una manta para que su temperatura sea más agradable.

Es importante también que les desinfectemos la zona del cordón umbilical. Para ello podemos utilizar algún producto base de povidona. El resto del cuerpo también debemos lavarlo. Pero como a los cachorros no se les puede bañar, con que les pasemos las mismas toallitas que se utilizan para los bebés valdría.

Respecto a su alimentación, habría que suministrarles algún sustituto de la leche materna cada dos horas aproximadamente. Para ello se pueden utilizar mamaderas artificiales que podemos compara en las tiendas de mascotas. Hay que tener cuidado mientras le damos de comer que no se ahogue. Amamantarlos boca arriba podría resultar peligroso. Finalmente una vez que el cachorrito haya comido habrá que estimularle para que realice sus necesidades fisiológicas. La madre se encargaría de ellos pero en este caso debemos ser nosotros los que masajeando suavemente con un algodón mojado les ayudemos a ello.

Qué debemos controlar cuando nuestro gato se hace mayor


Normalmente un gato alcanza su vejez a los ocho años, aunque en algunos casos no lo harán hasta los diez. Es importante que según se vaya haciendo mayor nuestra mascota controlemos más su salud. Si bien ha de vigilarse siempre, es conveniente que cuando estos lleguen a la vejez, aumentemos el control sobre su estado físico e incrementemos las visitas al veterinario.

En primer lugar es primordial controlar el peso de nuestra mascota. No debemos preocuparnos por que adelgace, ya que no tiene por qué significar que tenga problemas de salud. Pero sí habría que controlar que no engordase, ya que le podría causar ciertos problemas de salud que a su edad podrían resultar más peligrosos. Ocurre los mismo con las infecciones provocadas por los parásitos. Habría que controlar también por ello la aparición de parásitos para evitar infecciones con consecuencias peores en gatos ancianos que en gatos jóvenes.

Realizar exámenes rutinarios de ojos, corazón, sangre y orina, es también muy recomendable. Acondicionar sus uñas y limpiar sus oídos al menos una vez cada dos meses. Vigilar su apetito, su tos, posibles olores anormales, posibles bultos, su piel… Todo esto puede alertarnos de posibles infecciones o enfermedades.

Respecto a su dieta es importante cuidarla dándole raciones pequeñas de comida. Muchas pero regulares. Los alimentos secos son los más adecuados para mantener en buen estado su dentadura, pues este tipo de alimentos eliminará los depósitos de suciedad de sus dientes. Hay que tener en cuenta además que es mejor que el agua esté siempre fría. Los gatos viejos descontrolan la temperatura de su cuerpo, por lo que si se cambia muy a menudo su percepción de la sed, podrían llegar a padecer deshidratación.

Preparar las jaulas de nuestros pájaros


Lo primero que hay que tener en cuenta es que las jaulas de nuestros pájaros tienen que tener un tamaño adecuado en proporción con su tamaño. Esto es algo muy importante. Es necesario que una vez dentro de la jaula, nuestras mascotas tengan el espacio suficiente para poder ejercitarse, una zona en la que ellos se sientan seguros, otra de alimentación y baño, y por último una zona de juegos.

Respecto a las diversas formas que tiene las jaulas tenemos que darnos cuenta de que estas jaulas son para el bienestar de nuestro pájaro y no para decorar nuestras casas. Por ejemplo, las jaulas cilíndricas estrechas o esos otros modelos que se venden con formas irregulares, resultan muy decorativas, pero no son muy recomendables para nuestra mascota. Deben tener el suficiente espacio para permitirle girar alrededor de la jaula, y extender y levantar sus alas sin chocar con el techo o los laterales.

Teniendo esto en cuenta, las jaulas rectangulares grandes y horizontales proporcionarán mayor espacio útil que las jaulas rectangulares o cilíndricas verticales. Estas jaulas sólo permiten al pájaro escalar, pero les resultará muy difícil poder volar en ellas.

Por último, ¿cuál sería el mejor sitio de la casa para colocar sus jaulas? Pues bien, es muy recomendable que los pájaros tengan algún lugar en el que refugiarse. Por este motivo, es mejor que la jaula esté situada en alguna esquina o detrás de algún mueble, de forma que esté parcialmente cubierta para que el animal se sienta protegido en algún lugar de su jaula. Se pueden utilizar perchas para que se pueda situar en esa zona de protección o bien colocar cajas o barreras dentro de la jaula en las que se pueda esconder.

Doga: una nueva forma de relajar a nuestro perro


¿Quién nos asegura que nuestros perros no sufren el estrés que sufrimos nosotros? Son unos animales que se han amoldado a vivir en nuestro mundo. Un mundo lleno de prisas y en el que apenas hay tiempo para la relajación. Ellos viven y comparten nuestra vida llena de estrés por todas partes.

Por si acaso fuera cierto esto de que nuestras mascotas se estresan, se ha inventado lo último en relajación canina. El Doga, un nombre proveniente de las palabras Dog -perro en inglés- y Yoga. No es más que lo que nosotros conocemos como Yoga, pero en este caso para perros. O mejor dicho, Yoga con perros. La idea surgió hace unos años en Estados Unidos cuando una instructora de Yoga observó como su perro se relajaba en las clases. Fue entonces cuando decidió incluirle en sus sesiones.

La agresividad, la conducta destructiva, la hiperactividad o la ansiedad son algunos de los problemas causados por el estrés que sufren los perros. Así el objetivo del Doga sería como lo es del Yoga, la relajación. Para ello es necesario establecer una conexión profunda entre dueño y animal que permita alcanzar esa máxima relajación. Según la experiencia de algunos que ya lo han probado, al parecer se logra una mayor conexión entre ambos, y los dos consiguen alcanzar una gran concentración y esta relajación profunda de la que hablamos.

No hay que entender el Doga como un adiestramiento como tal, pero sí puede resultar útil para aplicar y reforzar algunas de las habilidades que el animal ya había adquirido. Por ejemplo mejorar la concentración y obediencia del perro o reforzar nuestro vínculo con el. Resulta curioso además observar como muchas de las posturas que nosotros realizamos cuando practicamos Yoga, son realizadas también por nuestras mascotas de una manera totalmente natural.

Qué pasa si tu mascota se traga algún objeto


Es muy habitual que nuestros perros y gatos, sobretodo cuando son cachorros, tengan tendencia a llevarse a la boca algunas de las cosas que se encuentran por casa. Llegando en ocasiones a tragarse pequeños objetos como pelotas, huesos, agujas e incluso calcetines. Evidentemente, a no ser que echemos en falta algún objeto que pululaba por la casa y que no encontramos, no será fácil que lleguemos a la conclusión de que aquello que no está por ninguna parte se encuentra en realidad en el estómago de nuestra mascota.

Una manera de detectar si nuestro perro o nuestro gato se ha tragado algo, es si se producen vómitos constantes después de que les hayamos dado de comer. Este es un síntoma claro de que a nuestro animal le ocurre algo en su estómago, y una posible causa de ello es que se hayan tragado algo que no debían. Este vómito además se producirá sin salivación ni arcadas, y el alimento no estará digerido ni teñido con la bilis del animal. Por lo que podremos detectar fácilmente lo que le sucede a nuestra mascota.

Si estos vómitos son prolongados, provocarán normalmente deshidratación. Si se llega a una perforación gástrica, nuestra mascota podría sufrir un shock. Es por tanto muy importante que si sospechamos que se han tragado algo les llevemos inmediatamente al veterinario. Si el objeto ha conseguido salir del estómago, será el propio animal el que acabe desechándolo aunque con la ayuda de algún laxante para evitar molestas obstrucciones intestinales.

Si por el contrario el objeto en cuestión se queda alojado en el estómago, la única manera de extraer el objeto sería mediante una endoscopia. Aunque visto así parezca todo muy aparatoso, por lo general los numerosos casos que se dan son leves, salvo que se llegue a producir la perforación gástrica de la que hablábamos. Lógicamente influirá también el tipo de objeto que nuestra mascota haya ingerido.

La salud dental de tu perro


Para que un perro disfrute de una vida sana y feliz, es necesario mantener sus dientes y encías sanos. Aunque parezca que no lo necesitan, esto no es así. Si queremos evitar numerosos problemas asociados, es muy importante prevenir la aparición de sarro, algo que es muy frecuente sobre todo en determinadas razas.

Normalmente las enfermedades dentales aparecen como causa de los depósitos de placa que se van formando en la boca de los perros. Estos depósitos se forman con facilidad debido a la acumulación de células viejas, de saliva o de bacterias, que se irán depositando entre los dientes. Cuando estos depósitos de placa se endurecen, se forma entre los dientes lo que conocemos como sarro, un material marrón y maloliente.

Si estos depósitos de sarro que se han formado en la boca del animal no son eliminados, van a dar lugar a problemas como la gingivitis o la periodontitis. La gingivitis es la inflamación de las encías provocada por la aparición de ciertas bacterias. Si esta inflamación llegara a afectar a los tejidos más profundos de su boca provocaría una periodontitis o lo que es lo mismo la destrucción de los huesos y ligamentos que sujetan sus dientes. Estas enfermedades suponen la aparición de mal aliento, dolor, sangrado de encías y hasta la caída de los dientes. Si las bacterias proliferan pueden llegar a acceder a la sangre, lo que causaría una grave infección en ciertos órganos como el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado o el sistema nervioso central.

Para evitar problemas de tan gran magnitud es necesario mantener un cierto cuidado de la dentadura de nuestras mascotas. Cepillarle los dientes de forma regular utilizando un dentífrico especial para perros – nuestro dentífrico no es conveniente utilizarlo, si llega a ingerirlo podría causarle alteraciones gastro-intestinales – es la solución más eficaz. Sin embargo, si resulta difícil el cepillado se pueden emplear geles, sprays o huesos limpiadores.