Cuidados para un cachorro abandonado


Es posible que algún día te encuentres en medio de la calle un pobre cachorrito que ha sido abandonado. Para que estos pobre animales no acaben muriendo y puedan tener una vida digna, es necesario que les ayudemos a sobrevivir. Para ello es necesario saber cómo debemos cuidarles y cuál es el auxilio indispensable que necesitan en ese momento de su vida.

Lo primero de todo es llevarles a una consulta veterinaria, para que los profesionales nos indiquen cuales son los pasos que debemos seguir. Pero hay algunos cuidados urgentes que nunca viene mal saber. Por ejemplo, una de las principales características de los recién nacidos es que no son capaces de regular su temperatura corporal. Así pues, al depender del ambiente en el que se encuentren lo que tendríamos que hacer es envolverles en una manta para que su temperatura sea más agradable.

Es importante también que les desinfectemos la zona del cordón umbilical. Para ello podemos utilizar algún producto base de povidona. El resto del cuerpo también debemos lavarlo. Pero como a los cachorros no se les puede bañar, con que les pasemos las mismas toallitas que se utilizan para los bebés valdría.

Respecto a su alimentación, habría que suministrarles algún sustituto de la leche materna cada dos horas aproximadamente. Para ello se pueden utilizar mamaderas artificiales que podemos compara en las tiendas de mascotas. Hay que tener cuidado mientras le damos de comer que no se ahogue. Amamantarlos boca arriba podría resultar peligroso. Finalmente una vez que el cachorrito haya comido habrá que estimularle para que realice sus necesidades fisiológicas. La madre se encargaría de ellos pero en este caso debemos ser nosotros los que masajeando suavemente con un algodón mojado les ayudemos a ello.

Qué debemos controlar cuando nuestro gato se hace mayor


Normalmente un gato alcanza su vejez a los ocho años, aunque en algunos casos no lo harán hasta los diez. Es importante que según se vaya haciendo mayor nuestra mascota controlemos más su salud. Si bien ha de vigilarse siempre, es conveniente que cuando estos lleguen a la vejez, aumentemos el control sobre su estado físico e incrementemos las visitas al veterinario.

En primer lugar es primordial controlar el peso de nuestra mascota. No debemos preocuparnos por que adelgace, ya que no tiene por qué significar que tenga problemas de salud. Pero sí habría que controlar que no engordase, ya que le podría causar ciertos problemas de salud que a su edad podrían resultar más peligrosos. Ocurre los mismo con las infecciones provocadas por los parásitos. Habría que controlar también por ello la aparición de parásitos para evitar infecciones con consecuencias peores en gatos ancianos que en gatos jóvenes.

Realizar exámenes rutinarios de ojos, corazón, sangre y orina, es también muy recomendable. Acondicionar sus uñas y limpiar sus oídos al menos una vez cada dos meses. Vigilar su apetito, su tos, posibles olores anormales, posibles bultos, su piel… Todo esto puede alertarnos de posibles infecciones o enfermedades.

Respecto a su dieta es importante cuidarla dándole raciones pequeñas de comida. Muchas pero regulares. Los alimentos secos son los más adecuados para mantener en buen estado su dentadura, pues este tipo de alimentos eliminará los depósitos de suciedad de sus dientes. Hay que tener en cuenta además que es mejor que el agua esté siempre fría. Los gatos viejos descontrolan la temperatura de su cuerpo, por lo que si se cambia muy a menudo su percepción de la sed, podrían llegar a padecer deshidratación.

Preparar las jaulas de nuestros pájaros


Lo primero que hay que tener en cuenta es que las jaulas de nuestros pájaros tienen que tener un tamaño adecuado en proporción con su tamaño. Esto es algo muy importante. Es necesario que una vez dentro de la jaula, nuestras mascotas tengan el espacio suficiente para poder ejercitarse, una zona en la que ellos se sientan seguros, otra de alimentación y baño, y por último una zona de juegos.

Respecto a las diversas formas que tiene las jaulas tenemos que darnos cuenta de que estas jaulas son para el bienestar de nuestro pájaro y no para decorar nuestras casas. Por ejemplo, las jaulas cilíndricas estrechas o esos otros modelos que se venden con formas irregulares, resultan muy decorativas, pero no son muy recomendables para nuestra mascota. Deben tener el suficiente espacio para permitirle girar alrededor de la jaula, y extender y levantar sus alas sin chocar con el techo o los laterales.

Teniendo esto en cuenta, las jaulas rectangulares grandes y horizontales proporcionarán mayor espacio útil que las jaulas rectangulares o cilíndricas verticales. Estas jaulas sólo permiten al pájaro escalar, pero les resultará muy difícil poder volar en ellas.

Por último, ¿cuál sería el mejor sitio de la casa para colocar sus jaulas? Pues bien, es muy recomendable que los pájaros tengan algún lugar en el que refugiarse. Por este motivo, es mejor que la jaula esté situada en alguna esquina o detrás de algún mueble, de forma que esté parcialmente cubierta para que el animal se sienta protegido en algún lugar de su jaula. Se pueden utilizar perchas para que se pueda situar en esa zona de protección o bien colocar cajas o barreras dentro de la jaula en las que se pueda esconder.

Doga: una nueva forma de relajar a nuestro perro


¿Quién nos asegura que nuestros perros no sufren el estrés que sufrimos nosotros? Son unos animales que se han amoldado a vivir en nuestro mundo. Un mundo lleno de prisas y en el que apenas hay tiempo para la relajación. Ellos viven y comparten nuestra vida llena de estrés por todas partes.

Por si acaso fuera cierto esto de que nuestras mascotas se estresan, se ha inventado lo último en relajación canina. El Doga, un nombre proveniente de las palabras Dog -perro en inglés- y Yoga. No es más que lo que nosotros conocemos como Yoga, pero en este caso para perros. O mejor dicho, Yoga con perros. La idea surgió hace unos años en Estados Unidos cuando una instructora de Yoga observó como su perro se relajaba en las clases. Fue entonces cuando decidió incluirle en sus sesiones.

La agresividad, la conducta destructiva, la hiperactividad o la ansiedad son algunos de los problemas causados por el estrés que sufren los perros. Así el objetivo del Doga sería como lo es del Yoga, la relajación. Para ello es necesario establecer una conexión profunda entre dueño y animal que permita alcanzar esa máxima relajación. Según la experiencia de algunos que ya lo han probado, al parecer se logra una mayor conexión entre ambos, y los dos consiguen alcanzar una gran concentración y esta relajación profunda de la que hablamos.

No hay que entender el Doga como un adiestramiento como tal, pero sí puede resultar útil para aplicar y reforzar algunas de las habilidades que el animal ya había adquirido. Por ejemplo mejorar la concentración y obediencia del perro o reforzar nuestro vínculo con el. Resulta curioso además observar como muchas de las posturas que nosotros realizamos cuando practicamos Yoga, son realizadas también por nuestras mascotas de una manera totalmente natural.

Qué pasa si tu mascota se traga algún objeto


Es muy habitual que nuestros perros y gatos, sobretodo cuando son cachorros, tengan tendencia a llevarse a la boca algunas de las cosas que se encuentran por casa. Llegando en ocasiones a tragarse pequeños objetos como pelotas, huesos, agujas e incluso calcetines. Evidentemente, a no ser que echemos en falta algún objeto que pululaba por la casa y que no encontramos, no será fácil que lleguemos a la conclusión de que aquello que no está por ninguna parte se encuentra en realidad en el estómago de nuestra mascota.

Una manera de detectar si nuestro perro o nuestro gato se ha tragado algo, es si se producen vómitos constantes después de que les hayamos dado de comer. Este es un síntoma claro de que a nuestro animal le ocurre algo en su estómago, y una posible causa de ello es que se hayan tragado algo que no debían. Este vómito además se producirá sin salivación ni arcadas, y el alimento no estará digerido ni teñido con la bilis del animal. Por lo que podremos detectar fácilmente lo que le sucede a nuestra mascota.

Si estos vómitos son prolongados, provocarán normalmente deshidratación. Si se llega a una perforación gástrica, nuestra mascota podría sufrir un shock. Es por tanto muy importante que si sospechamos que se han tragado algo les llevemos inmediatamente al veterinario. Si el objeto ha conseguido salir del estómago, será el propio animal el que acabe desechándolo aunque con la ayuda de algún laxante para evitar molestas obstrucciones intestinales.

Si por el contrario el objeto en cuestión se queda alojado en el estómago, la única manera de extraer el objeto sería mediante una endoscopia. Aunque visto así parezca todo muy aparatoso, por lo general los numerosos casos que se dan son leves, salvo que se llegue a producir la perforación gástrica de la que hablábamos. Lógicamente influirá también el tipo de objeto que nuestra mascota haya ingerido.

La salud dental de tu perro


Para que un perro disfrute de una vida sana y feliz, es necesario mantener sus dientes y encías sanos. Aunque parezca que no lo necesitan, esto no es así. Si queremos evitar numerosos problemas asociados, es muy importante prevenir la aparición de sarro, algo que es muy frecuente sobre todo en determinadas razas.

Normalmente las enfermedades dentales aparecen como causa de los depósitos de placa que se van formando en la boca de los perros. Estos depósitos se forman con facilidad debido a la acumulación de células viejas, de saliva o de bacterias, que se irán depositando entre los dientes. Cuando estos depósitos de placa se endurecen, se forma entre los dientes lo que conocemos como sarro, un material marrón y maloliente.

Si estos depósitos de sarro que se han formado en la boca del animal no son eliminados, van a dar lugar a problemas como la gingivitis o la periodontitis. La gingivitis es la inflamación de las encías provocada por la aparición de ciertas bacterias. Si esta inflamación llegara a afectar a los tejidos más profundos de su boca provocaría una periodontitis o lo que es lo mismo la destrucción de los huesos y ligamentos que sujetan sus dientes. Estas enfermedades suponen la aparición de mal aliento, dolor, sangrado de encías y hasta la caída de los dientes. Si las bacterias proliferan pueden llegar a acceder a la sangre, lo que causaría una grave infección en ciertos órganos como el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado o el sistema nervioso central.

Para evitar problemas de tan gran magnitud es necesario mantener un cierto cuidado de la dentadura de nuestras mascotas. Cepillarle los dientes de forma regular utilizando un dentífrico especial para perros – nuestro dentífrico no es conveniente utilizarlo, si llega a ingerirlo podría causarle alteraciones gastro-intestinales – es la solución más eficaz. Sin embargo, si resulta difícil el cepillado se pueden emplear geles, sprays o huesos limpiadores.

Los bigotes de tu gato


Para los animales, los bigotes constituyen un órgano sensorial más. Esos pelos largos que podemos apreciar en sus hocicos, se encargan de captar las características del ambiente que les rodea. Así por ejemplo durante la noche o en sitios oscuros, los bigotes ofrecen información al animal tanto de la temperatura como de movimientos. De esta manera se percatarían de la presencia de otros animales a su alrededor.

Pues bien, en el caso de los gatos los bigotes son una parte esencial. Ya que a diferencia de los perros por ejemplo, a los que sí se les podría cortar los bigotes sin causarles ningún tipo de daño o problema, a los gatos nunca se les deben cortar. Si se hiciera, se estaría trastocando tanto su seguridad como sus movimientos y su orientación.

Así para estos animales los bigotes cumplen una serie de funciones vitales. Los bigotes de los gatos funcionan como sensores que van informando al animal de la situación de su entorno. Servirían por ejemplo como detectores del viento, lo que a su vez les ayuda para percibir con mayor rapidez los diferentes olores.

Pero además de esto, les avisan de la distancia que les falta en una caída o de si van a poder entrar por un determinado sitio. Ya que si sus bigotes chocaran contra las paredes el animal sabría que no va a poder pasar por ahí, por lo que modificarían su rumbo. Este es el motivo por lo que sus bigotes suelen se tan largos como el ancho de su cuerpo. Y por último les servirán como una importante protección para sus ojos, ya que avisarían de la presencia de objetos peligrosos ante ellos que podían herirles.

El aseo general del gato


Con excepción de los gatos esfinge y Rex, la mayoría de los gatos están dotados de una capa de pelo, gruesa o fina, que estarán mudando prácticamente durante todo el año. En primavera y otoño nos encontraremos con que se les cae una gran cantidad de pelo, pero es normal. Con un cuidado adecuado, podremos evitar que nuestra mascota suelte gran cantidad de pelos encima de los sofás o alfombras.

Normalmente, para mantener en buenas condiciones a un gato de pelo corto, es más que suficiente con cepillarlo una vez a la semana, y a la mayoría de gatos de pelo semi-largo tampoco es necesario acicalarlos mucho más; sin embargo, la toilette diaria de un gato persa de pelo largo, por ejemplo, ya es otra historia.

La textura de la capa de un gato persa de pelo largo provoca que empiece a enredarse casi irremediablemente en muy pocos días si no nos preocupamos de cuidárselo bien, si se descuida durante algún tiempo, el gato puede llegar a sufrir irritación en la piel, erupciones y hasta calvas y sarpullidos. Los peines y cepillos más adecuados para usar dependerán de la textura y longitud del pelo de la raza en concreto; lo ideal es preguntar al criador que nos enseñe el equipo que usa él, porque la diferencia de tiempo, comodidad y resultado en el cuidado del pelo de un gato puede ser abismal si se usa el equipo adecuado o no.

La mayoría de los gatos que se exhiben en exposiciones están acostumbrados a ser bañados con champú de vez en cuando; y aunque dicha actividad no figure en nuestros planes para la mascota, si convendrá acostumbrarlo a tomar un baño de vez en cuando. Si no, cuando alguna vez necesitemos imperiosamente hacerlo por algún percance, la experiencia puede ser desastrosa para el gato y el dueño, por eso es mejor acostumbrarlo desde pequeño aunque no sea necesario.

Hay que usar siempre un champú para gatos, uno para personas o cualquier otro producto de limpieza podría dañar sin glándulas sebáceas; y en el caso de gatos excesivamente reticentes al baño, podemos utilizar un polvo especial sin perfume que absorbe la suciedad y el exceso de grasa.

El pez arlequín


El pez arlequín, también conocido como Rasbora Heteromorfa o Rasbora Roja, procede del sudeste asiático: Malasia, Sumatra, Tailandia o Singapur.

De unos 4,5 centímetros de longitud, se caracteriza por la mancha negra triangular que posee en el vientre. Las hembras se distinguen de los machos por ser un poco más grandes.

Si quieres añadir este ejemplar a tu acuario, ten en cuenta que le gusta nadar en grupo, por lo que deberías adquirir unos 5 peces arlequín para que naden juntos. Además de las plantas necesarias para cualquier pez, el arlequín necesita un espacio mínimo de 60 litros en su acuario.

El arlequín es omnívoro, por lo que su dieta debe ser muy variada y combinar comida seca para peces con comida fresca (vegetales, crustáceos pequeños…).

Si quieres que tu pez arlequín se reproduzca debes hacer ciertos preparativos: tener un segundo acuario de unos 40 litros, mantener el agua entre 24-26 grados, controlar el PH para que esté a 6-7, y colocar plantas de hojas anchas (helechos o Echinodorus) en el acuario. Cuando todo esto esté preparado introducimos al macho y la hembra, que tras el cortejo colocarán los huevos en una de las plantas de hoja ancha. Tras la puesta, retiraremos al macho y la hembra y los volveremos a colocar en el acuario original. Debemos tapar el segundo acuario para que permanezca a oscuras hasta la eclosión de los huevos, que será en 24-36 horas.

Los alevines se alimentan del saco vitelino y, posteriormente, en un par de semanas, les daremos comida para peces triturada o copépodos. En cuatro semanas los alevines ya adquieren el aspecto de un pez adulto.

Tener una cacatúa como mascota


Procedentes de Australia y las islas del Pacífico Sur, la cacatúa es una especie de loro (familia psittacidae) muy llamativa, debido a su cresta de plumas eréctiles.

Por su tamaño (de 40 a 50 centímetros, aproximadamente, varía según la variedad de cacatúa) las cacatúas pueden vivir bien en una jaula de unos 90 centímetros, hay que pensar en un espacio donde pueden abrir por completo sus alas.

Bonitas, llamativas, pequeñas, exóticas y muy amigables, no suelen picar a los invitados y se llevan bien con los otros pájaros. Pero antes de adquirir una, hay que plantearse una serie de detalles:

– El ruido. Todas las especies de loros son bastante ruidosas, cuanto más grande sea el animal más alto suele ser el graznido que emite. Las cacatúas emiten una especie de silbido, menos agudo que el de los periquitos, durante casi todo el día. Si vivimos en un apartamento pequeño, rodeados de vecinos, esto puede convertirse en un problema.

– El precio. Como todo animal exótico, la cacatúa no es barata, y si encuentras una especialmente barata, desconfía, es probable que esté enferma.

– Su capacidad de hablar. Cuanto más grande es la especie de loro, mayor es su capacidad de hablar (y también de emitir sonidos altos durante todo el día). A la cacatúa se le puede enseñar a decir algunas palabras sencillas, pero no se le puede pedir la elocuencia de otras especies como el loro africano gris o el loro amazónico.

– El tiempo que le podemos dedicar. Se suele pensar que tener un pájaro es menos exigente que mantener un perro o un gato. En el caso de la cacatúa no es así, hay que dedicarles tiempo y educarlas, preferiblemente desde crías, para que estén tranquilas y graznen menos.