¿Las salamandras son venenosas?

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El veneno es muy común en el reino animal. Eso sí, en la mayoría de los casos, cumple una función defensiva, es decir, el animal que lo posee lo utiliza para protegerse de los depredadores. Entre los animales venenosos que podemos encontrar en la Península Ibérica se encuentran las salamandras, anfibios también conocidos como caudados o tritones que también están presentes en otras zonas del planeta, especialmente en el hemisferio norte.

A lo largo de la historia, las salamandras han estado unidas al mito y la leyenda. De hecho, se ha llegado a decir que son resistentes al fuego y que son extremadamente venenosas (cuenta la leyenda que acabaron con 4.000 hombres del ejército de Alejandro Magno). ¿Quieres saber cómo de venenosos son estos animales? ¡Pues acompáñanos!

El veneno de los anfibios no es peligroso

La mayoría de los anfibios son venenosos (contienen el veneno en glándulas granulares de la piel), aunque su veneno no suele ser peligroso ni para los humanos ni para el resto de animales, a excepción de algunas especies de ranas, que pueden ser tremendamente peligrosas.

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Un desagradable sabor

En el caso de las salamandras, cuando se sienten amenazadas adoptan una postura defensiva (arquean el cuerpo y exhiben sus colores). Y no solo eso, sino que liberan una toxina a través de la piel que es irritante en contacto con las mucosas. Además, tienen un desagradable sabor. Por eso, el depredador suele escupirlas. Así, las glándulas venenosas no están relacionadas con dientes, espinas o aguijones que puedan utilizar para inyectar el veneno, como ocurre con otros animales.

Mejor lávate las manos

Si tocas o coges una salamandra con las manos desnudas, te recomendamos que te las laves a continuación, ya que si te las llevas a la boca, los ojos u otras partes sensibles, podrías provocar irritación o inflamación. En cualquier caso, las salamandras no son mortalmente peligrosas para los humanos.

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