¿Tienen sexto sentido los animales?


El vínculo que se establece entre dueño y mascota puede ser muchas veces más fuerte que con otro de los miembros de la familia, y es que a medida que pasa el tiempo, la convivencia dueño-mascota se hace cada vez más estrecha, dando lugar a que salgan aspectos como la telepatía o la anticipación, en pocas palabras, el sexto sentido de los animales. Muchos casos de perros que tras recorrer cientos de kilómetros han logrado reencotrarse con su amo después de haber estado perdido, o gatos que permanecen en el lecho de la muerte de su amo al pie de la cama, no es leyenda, es realidad.

La comunidad investigadora de etólogos, naturalistas, veterinarios, y estudiosos del mundo animal, a través de ejemplos y estudios han demostrado la existencia de las llamadas conductas anticipatorias, siendo el científico, filósofo y naturalista Rupert Sheldrake el que según él, estas conductas anticipatorias tendrían relación con capacidades extransensoriales, por ejemplo la telepatía.
SEGUIR LEYENDO «¿Tienen sexto sentido los animales?»

Conocer a los peces de nuestro acuario


La verdad es que puede resultar una tarea muy difícil saber que peces podemos incluir en nuestro acuario ¿no crees? Muchas veces solo pensamos en lo bonito que quedan los peces con llamativos colores pero, debemos fijarnos en otros aspectos verdaderamente importantes como por ejemplo si son pacíficos o no.

Los peces agresivos pueden convertir nuestro acuario en un verdadero campo de batalla en muy poco tiempo. Estos peces tienden a luchar contra los más débiles para así conseguir matarles y aumentar su territorio. Por eso, es necesario que antes de mezclar unos peces con otros hagamos una pequeña investigación sobre qué peces pueden convivir los unos con los otros y qué peces son agresivos.
SEGUIR LEYENDO «Conocer a los peces de nuestro acuario»

Convivencia entre el gato y otras mascotas


Si hay una convivencia que parece aún más complicada que la de los perros y los gatos es, seguramente, la de éstos con otras mascotas que puedan compartir nuestro hogar, como peces o aves. Y aunque realmente es difícil lograr una convivencia en armonía entre dichas especies, sí es posible conseguirlo, aunque siempre deberemos tomar las medidas necesarias para mantener la seguridad de nuestras mascotas. No debemos olvidar en ningún momento que, en estado salvaje, el gato es un depredador natural de estas especies, por lo que a veces su instinto dificultará la convivencia.

Para logar una convivencia efectiva entre estas especies deberemos estar atentos al comportamiento de nuestro gato los primeros días de su llegada a casa, y en cuanto veamos un signo de su instinto cazador, deberemos reprenderle firmemente para que el gato asocie que es un comportamiento negativo. Deberemos extremar las precauciones si lo que tenemos es un tipo de ave que podemos sacar de su jaula en algunos momentos, como los periquitos.

Este adiestramiento será mucho más sencillo si a nuestro domicilio llega un cachorro de gato, al que sí podremos adiestrar para que conviva con las otras especies. La familiaridad de la convivencia y nuestro adiestramiento pueden lograr que dichas especies se toleren mutuamente e incluso podremos ser testigos de comportamientos sorprendentes, como que el gato y el ave compartan momentos de descanso juntos. Eso sí, no debemos olvidar en ningún caso que el instinto depredador del gato es muy poderoso y no podremos bajar la guardia en ningún momento.

Si a pesar de nuestros esfuerzos no logramos que el gato conviva en paz con el resto de nuestras mascotas, no nos quedará más remedio que ponerlas fuera de su alcance, lo cual no siempre resulta fácil, dadas las habilidades físicas de nuestro amigo felino.

Convivencia entre perros y gatos


Habitualmente, cuando un perro ve a un gato desconocido, su primera reacción es perseguirlo, y si se produce un enfrentamiento entre ambos puede tener graves consecuencias. Parece que, instintivamente, estas especies no puede convivir juntas, debido a que ambas son depredadoras y competidoras, incluso aunque tengan todas sus necesidades cubiertas. Sin embargo, muchos de nosotros conocemos domicilios donde gatos y perros conviven en armonía. ¿Cuál es el secreto para lograrlo?

Si ambos son cachorros y tienen mucho contacto entre sí, la convivencia será muy sencilla, ya que crecerán compartiendo el mismo territorio, juegos y ambiente, lo que facilitará que se conviertan en grandes compañeros sin problemas en la convivencia.

Si no se han criado juntos, es más fácil la convivencia entre ellos si quien ha llegado a primero a nuestro domicilio ha sido el gato y es un cachorro de perro con quien tiene que convivir, ya que los gatos se adaptan mejor a los cambios. Además, sabiendo que el perro es un cachorro, le tolerará sin mayores problemas. Si la nueva mascota que traemos a casa es un perro adulto y es de una raza dócil, tampoco habrá mayor problema, ya que el gato delimitará su territorio desde el principio y el perro se adaptará a él.

La convivencia es más difícil de lograr cuando es un perro adulto quien debe aceptar a un gato, ya que tolerará peor que invadan su territorio. Si tenemos espacio, lo mejor es que al principio compartan zonas cercanas para que cada uno se acostumbre al olor y a la presencia del otro, y esperar unos días hasta que se conozcan. En ese momento nos debemos asegurar de que ninguno de los dos animales tiene hambre y están tranquilos.