Cómo enseñar a un futuro perro de exposición


Si pretendemos que nuestro perro se convierta en un futuro perro de exposición, es importante que desde que son pequeñitos vayan aprendiendo ciertos comportamientos. Por ejemplo, es importante que aprendan a quedarse en pie y quietos sobre una mesa o sobre el suelo (dependiendo de las dimensiones de nuestra mascota), o que aprendan a dejarse asear a menudo. Es muy importante empezar a trabajar con ellos desde que son cachorros, ya que aprenderán desde pequeñitos que deben dejarse manipular con naturalidad y sin ningún tipo de miedos por ello.

Hoy en día para poder ganar competiciones de este estilo ya no es suficiente con que nuestra mascota sea poseedora de unas perfectas cualidades físicas. La presentación del animal ha adquirido una gran importancia. Este es otro motivo por el que es también importante entrenar a nuestro perro desde cachorro, puesto que así nos será más fácil que vaya aprendiendo las técnicas de presentación. Si se desea también se puede llevar a los cachorros a clases especializadas que tienen lugar en los diversos clubs caninos en los que se les enseñarán estas técnicas.

Hay un aspecto importante a tratar, y es el baño. Al contrario de lo que se tiene entendido, si es posible bañar al cachorro antes de que este haya completado su ciclo de vacunaciones. No es peligroso hacerlo, y nos servirá también para ir acostumbrando al animal desde pequeño al constante aseo.

Eso sí, es importante que lo sequemos bien antes de que le saquemos de casa. Deberemos secarle tanto con una toalla en primer lugar, como con un secador finalmente. En caso de que el cachorro se asuste, deberemos hablarle con un tono de voz tranquilizador para que se vaya familiarizando también con el secador.

Un perro en un piso


Muchas personas se toman al pie de la letra el dicho de que el perro es el mejor amigo del hombre, piensan que estos y otros animales están diseñados exclusivamente para hacer compañía a los humanos, para servirles y serles fieles, y se olvidan de que los perros también tienen sentimientos y que, de la misma manera que sus dueños necesitan de sus cariño, ellos necesitan sentir el afecto de sus amos.

De esta manera, cuando una persona, pareja o familia se plantea la compra de un perro, debe tener en cuenta que el animal tiene sus necesidades y que los dueños deben facilitarle el trabajo, ya que él no es autónomo para salir de casa, sobre todo si vive en un piso.

Todos sabemos que un perro es más feliz en una vivienda unifamiliar, una casa de campo o un chalet, pero en caso de que queramos tenerlo en un piso debemos plantearnos, antes de nada, si estamos dispuestos a cuidarlo como se merece y si tenemos tiempo para sacarlo a pasear tres veces al día, para llenarle su comedero cuando se le acabe la comida, etc.

Y es que estas necesidades tan básicas requerirán un mayor esfuerzo por parte de los amos que residen en un piso, ya que en una casa el perro, en caso de emergencia, podría utilizar el campo para defecar, por ejemplo, pero en un piso es impensable, siempre que el perro esté bien enseñado.

Además, los perros necesitan sentirse libres, tener espacios para correr y jugar, ya que el carácter nervioso y enérgico de la mayoría de ellos tiene que satisfacerse de esta forma. De lo contrario, nuestra mascota podría volverse agresiva y desobediente, lo que provocaría la rotura de muebles y ropa o la aparición de charcos de orina en el pasillo.

En general, si vives en un piso y deseas adquirir un perro es mejor que te decantes por uno pequeño, como un chihuahua o un yorkshire, ya que su carácter es más tranquilo y su ansia de correr en espacios abiertos es menor.

Cómo aprender a pasear al perro


Hay ocasiones en las que algunos dueños, en lugar de estar paseando por su perro, tienen la sensación de estar siendo paseados por el animal. Perros que en casa son dóciles, pueden volverse completamente ingobernables en la calle; y que el paseo sea cómodo para el perro y el amo puede marcar la diferencia entre que sea un momento lúdico a compartir con nuestra mascota o un suplicio diario para ambos: con un buen adiestramiento se puede enseñar al perro a caminar junto a nosotros sin tirar de la correa.

¿Qué palabras podemos utilizar? “Quieto”, “siéntate”, “adelante” y “junto” son las cuatro órdenes básicas que nuestro can debe aprender a acatar; y las cuatro que nosotros debemos aprender a darle.

El perro debe sentirse cómodo llevando collar y una correa ligera. Es mejor empezar el adiestramiento en casa, preferiblemente en un pasillo sin obstáculos ni distracciones; luego se puede continuar en una zona exterior, pero sólo cuando por lo menos haya aprendido a aceptar cómodamente la orden “junto”. Las sesiones han de ser cortas, de entre 5 y 15 minutos cada vez, y nunca cuando el perro –ni su dueño- esté cansado. Piense con qué pierna va a empezar a caminar, es un detalle importante; ya que el perro se guiará por esa pierna.

Se debe comenzar dando las órdenes de “siéntate” y “quieto”, y cuando queramos que comienza a andar, “adelante”, al mismo tiempo que comenzamos a andar con la pierna izquierda. Mientras el perro se mueve a nuestro lado hay que darle la orden de “junto”, y si de repente tiende a acelerarse hay que turar suavemente de la correa y dar la orden de “quieto”. Después de dar algunos pasos, hay que parase y dar la orden de “quieto”; si lo hace bien, es conveniente una pequeña recompensa y una alabanza, y después repetir la misma secuencia de pasos.

Una vez que el perro haya aprendido a caminar a nuestro lado, se pueden empezar a introducir los giros: mientras se anda, se usa la mano izquierda para guiarlo hacia la derecha y cuando empieza a girarse se le da la orden de “junto”. Si llevamos al perro a nuestra izquierda, los giros hacia ese lado serán un poco más complicados: hay que aumentar el paso y deslizar la mano por el collar para controlarlo de cerca, el perro ha de estar cerca de nuestra pierna izquierda y atender a la orden de “junto” mientras aminora el paso para girar.

Poco a poco y repitiendo el adiestramiento de forma constante, será un perro educado que podrá pasear tranquilamente con su dueño.