Aclimatar los peces nuevos al acuario


Cuando adquirimos un nuevo ejemplar de pez para nuestro acuario, inmediatamente deseamos depositarlo en él, para verlo nadar libremente entre sus nuevos compañeros. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el pez nuevo necesita un periodo para aclimatarse a su nuevo hogar, así como un periodo de cuarentena que nos permita asegurarnos de que el animal no sufre ninguna enfermedad que pueda contagiar al resto de los peces del acuario.

La aclimatación es muy importante y no debemos dejarla de lado nunca, porque no hacerlo de forma correcta produce mucho estrés en el pez, pudiendo llegar a ser incluso la causa de su muerte.

Una vez que estemos seguros de que el pez está sano, comenzaremos la aclimatación. Para ello deberemos dejar la bolsa en la que traemos al pez nuevo desde la tienda flotando en el agua del acuario para que, de ese modo, se iguale la temperatura de ambas aguas y el pez no sufra un shock por el cambio de temperatura.

Después abriremos la bolsa y echaremos dentro agua del acuario, para ir igualando el PH. Llenaremos aproximadamente un tercio de la bolsa y esperaremos diez minutos a que el pez se acostumbre, para repetir la operación os veces más.

Finalmente tomamos la redecilla para transportar peces y sacamos al pez y lo colocamos en el acuario. Es muy importante que no volvamos a echar al acuario agua de la bolsa, ya que está mezclada con la de la tienda.

Es aconsejable esperar veinticuatro horas antes de alimentar al nuevo pez. De ese modo tendrá tiempo para aclimatarse y pasado ese tiempo podrá comer como todas las demás especies del acuario.

Decorar el fondo del acuario


La decoración del fondo del acuario es una parte esencial en el mantenimiento del mismo, ya que de ese modo conseguiremos por una parte darle un aspecto estético mucho más atractivo y por otra lograr que nuestro acuario se parezca lo más posible al hábitat natural en el que se desenvuelven los peces, lo que mejorará su desarrollo, su salud y su calidad de vida.

A la hora de decorar el fondo deberemos tener en cuenta una serie de consideraciones:
– No debemos introducir en la decoración elementos que nos puedan entorpecer labores como la limpieza del mismo.

– Tampoco deberemos dejar zonas en las que se puedan acumular detritus.

– Deberemos tener en cuenta el peso que añadimos al acuario con los materiales de decoración.

– Finalmente deberemos asegurarnos de que los elementos que introducimos no contienen patógenos que puedan perjudicar la salud de nuestros peces.

Entre los distintos elementos que podemos escoger para la decoración tenemos los siguientes:
Grava: Puedes encontrarla de diferentes tamaños y colores en cualquier tienda especializada. Los tres tipos de grava que se utilizan habitualmente son la cuarcita, que se puede utilizar en acuarios de agua dulce o salada y que no libera sustancias tóxicas, la lava, formada por fragmentos de lava triturados y que tiene la ventaja de que, al ser porosa, las bacterias se acumulan en sus poros, con lo cual la carga bacteriana de nuestro acuario es mucho menor y finalmente también podemos utilizar cascajos de conchas, aunque sólo para los acuarios de agua salada y ayuda a regular el PH de la misma.

Corales: Puedes utilizarlo bien como corales completos o arena de coral, ambos tipos son ideales para decorar un acuario de agua.

Debemos tener en cuenta que, aunque nos aseguren que los materiales decorativos están limpios, deberemos realizar una limpieza adicional de los mismos cuando los introduzcamos en la pecera.

Cómo colocar las plantas en un acuario

No hay acuario que se precie en el que no encontremos algunas especies de plantas. Por ello, si estás interesado en tener un acuario, a continuación te mostramos algunos pasos que puedes seguir para saber cómo debes colocar las plantas de forma adecuada. Lo primero que has de saber es que no es recomendable meter las plantas en el acuario hasta que hayan transcurrido unos días desde que lo llenes de agua.

Es recomendable sacar un poco de agua (no la tires) del acuario cuando vayas a colocar las plantas, así evitarás salpicar todo mientras trabajas. Si las plantas que has comprado vienen en matas, lo mejor para no lastimar las raíces -que son bastante delicadas- es cortar varios esquejes, y según cómo hayas decidido decorar el acuario ves colocando las matas. Es recomendable que para conseguir un acuario con un aspecto natural y proporcionar refugios a los peces, mezcles los distintos tipos de plantas. Te quedará además así un precioso acuario.

Has de saber además que primero deben plantarse los lados y la parte de atrás, lugares estos donde deberán predominar los ejemplares más altos y vistosos. Los pequeños es mejor plantarlos en la parte delantera. Para ello has de enterrar tan solo las raíces y dejar que las coronas se coloquen hacia la superficie. Algunas plantas deberás afianzarlas con sedal a un objeto decorativo.

Una vez realizado todo lo anterior, es el momento de volver a echar al acuario el agua que habíamos sacado anteriormente. Es muy probable que al principio parezca que el acuario nos ha quedado algo desaliñado, pero no te preocupes porque las plantas pronto arraigarán y s aclimatarán al espacio. Además el filtro del acuario se encargará de limpiar las partículas que hayan quedado en el interior y que estén enturbiando el agua.

Acuarios para las familias


Hace mucho tiempo, los acuarios eran considerados un hobby para personas un poco solitarias. Con el paso del tiempo, esta creencia ha ido cambiando y tener un acuario en casa se ha convertido en una experiencia vibrante y muy social que, a menudo, implica a toda la familia. Hoy en día, los verdaderos aficionados llegan a formar asociaciones en las que organizan diferentes eventos.

Según una encuesta realizada en Estados Unidos por American Pet Products Manufacturers Association (APPMA), 14,2 millones de hogares cuentan con una pecera. Sin duda, uno de los mayores beneficios de tener un acuario en casa es, la facilidad con la que se integran con la familia. Los acuarios encajan bien con cualquier estilo de vida: moderno, clásico, etc. Las diferentes fases de creación y mantenimiento de un acuario pueden hacer que los miembros de una familia se unan más para realizar estas actividades.

Los avances en el mundo de los acuarios son cada día más impresionantes: el uso de energía eficiente LED, equipos inteligentes con componentes electrónicos, sistemas de control que se conectan a su ordenador personal, etc. Si el diseño y la decoración interior de una casa es una pasión de los propietarios, no tendrán que prescindir de un estiloso acuario en cualquier parte de la casa. Los nuevos modelos están diseñados para complementar y mejorar el entorno familiar.

Las opciones creativas son limitadas solamente por la imaginación de los propietarios. Recuerda algo muy importante: los acuarios ofrecen una plataforma interactiva para la educación. Incluso el simple acto de comprar un nuevo pez es una oportunidad educativa. Haz que los niños se involucren. Podréis pasar más tiempo con ellos descubriendo como es el hábitat natural de cada una de las especies que tenéis. El mantenimiento es, también una excelente manera de aprender sobre ecología y ampliar la conciencia ambiental.

El acuario de nuestras tortugas


Hay varios elementos básicos que hay que tener en cuenta a la hora preparar un perfecto acuario para nuestras tortugas. Es imprescindible que este se encuentre en perfecto estado para mantener la buena salud de nuestras mascotas.

En primer lugar debemos saber que hay una gran variedad de acuarios. Difieren en formas, tamaños y estilos. Podemos elegir cualquiera pero siempre teniendo en cuenta que el acuario sea lo mas grande posible, ya que nuestra tortuga crecerá. Si compramos uno considerablemente grande nos evitaremos tener que estar pendientes de comprar otro según el animal vaya creciendo. Es además muy importante que nos fijemos en que el acuario haya sido elaborado con silicona inocua, la cual no afectará a la salud de nuestros animales. Además debe tener rampas en las que el animal pueda descansar.

Es importante tener en cuenta que las tortugas necesitan mucho calor para poder mantener sus funciones vitales. Por ello es necesario que el hábitat en el que las coloquemos tenga sitios tanto de sombra como soleados. Normalmente la temperatura del agua oscilará entre los 20º y los 28º, pero esta dependerá también del tipo de tortuga que tengamos. Para calcular la temperatura necesitamos saber cuantos litros de agua tiene nuestro acuario. ¿Cómo calculamos esa cantidad? Multiplicando el largo por el alto y por la profundidad, y dividiéndolo todo ello ente 1000. Una vez calculado esto, lo multiplicaremos por 0.5, y de esta forma obtendremos la regulación necesaria para nuestro calentador.

Para controlar la temperatura que tiene nuestro acuario, lo más práctico es emplear termómetros. Son muy baratos y además existen tanto para interiores como para exteriores. Habrá que controlar con ellos diariamente que la temperatura del agua es la adecuada, y nos permitirá saber si nos hace falta regular o no el calentador hasta alcanzar la temperatura deseada.

Un acuario siempre limpio


Si eres de los que tienen poco tiempo pero sientes que tener animales es una necesidad, decantarte por un acuario es una decisión acertada, ya que los peces tienen las claras ventajas de que no tienen que salir de casa ni tampoco ser limpiados por sus dueños.

Pero hay un cuidado que no se puede pasar por alto, y es la limpieza de la pecera, ya que si no tenemos en cuenta ciertos puntos básicos la suciedad invadirá el hogar de nuestros peces y, además del mal efecto, puede provocar enfermedades a los habitantes del acuario. Para evitarlo debemos cuidar tres elementos:

– El agua: Aunque los filtros son básicos para mantener depurada el agua, este recurso natural se va reduciendo con el paso de los días, por lo que estaremos obligados a rellenar el acuario de vez en cuando. Cada día que lo hagamos, también debemos añadir unas gotas de una disolución biológica con bacterias de limpieza y otras de acondicionador de agua anticloro, dos líquidos que se pueden adquirir en las tiendas de animales.

– El cristal: debemos limpiarlo por fuera con cualquier producto o toallita específicos para cristales, pero también debe mantenerse reluciente por dentro, que es donde más suciedad se acumula. Por esta razón uno de los miembros indispensables de nuestro acuario debe ser un plecostomus, un pez con boca en forma de ventosa que se alimenta del verdín y que crece a pasos agigantados, por lo que, cuanto más grande sea, más limpios estarán los cristales.

– El fondo: Otra especie que debemos tener siempre en la pecera son las coridoras, que también se alimentan del verdín pero del que queda sobre el fondo o sobre las piedras, en caso de que las tengamos como elemento decorativo. La mayoría son oscuros, pero también existen blancos, que dan mayor colorido a la pecera.

Caracoles en los acuarios, ¿invasores o vecinos?


La mayoría de los propietarios de acuarios de agua dulce, con toda seguridad más de una vez se han encontrado en su interior la presencia de caracoles invadiendo la superficie y arrasando las plantas que allí habitan. Estos inquilinos pueden llegar a suponer un grave peligro porque los vegetales de los que se alimentan son necesarios para ajustar el nivel de nitrógeno necesario para el buen mantenimiento del agua y proporcionar el oxígeno a los peces; además, proporcionan a su entorno la dosis precisa de CO2 y una correcta iluminación.

¿Son los caracoles de nuestro acuario unos molestos invasores o uunos inofensivos vecinos? Antes de eliminar sistemáticamente a los caracoles, hay que tener en cuenta que muchas de estas especies no son realmente dañinas para nuestro acuario, sino que, además, son un factor muy beneficioso a la hora de mantenerlo en un buen estado. Por ello, el paso principal será aprender a diferenciar cuando estos animales están siendo perjudiciales y cuando no, para no acabar con los que realmente cumplen una buena función en el pequeño ecosistema de nuestro acuario.

Los primeros síntomas que denotan que la presencia de caracoles es excesiva, es cuando estos animales están acabando con nuestras plantas acuáticas y podemos apreciar los agujeros que producen en ellas. ¿Ya los hemos detectado? Habrá que buscar una solución. Una de las más eficaces es la adquisición de un animal cuya alimentación se base fundamentalmente en invertebrados marinos. Uno de los comúnmente aconsejados es el Botia payaso, que come los huevos de estos moluscos pero respeta las plantas.

En cambio, si se prefiere optar por un método más «casero» (y barato), se puede insertar por la noche en el acuario una hoja de lechuga. En un rato tendrás un montón de caracoles rodeando el trozo de verdura y podrás retirarlos con ella. Aunque estos dos métodos métodos ayudan a moderar o eliminar la aparición de estos moluscos acuáticos de forma natural, un factor importante que les atrae es la sobrealimentación porque los restos de comida residen en el suelo y se sirven de ellos para alimentarse, así que habremos de evitarla para conseguir que los resultados de la «limpieza» perduren.

Cómo montar un acuario


Una buena opción para no complicarse la vida es tener peces como mascotas, no ensucian tanto, pero también requieren ciertos cuidados. Antes de comprarlos debes preparar un lugar adecuado para que puedan vivir y reproducirse con normalidad. Te proponemos algunos consejos que te ayudarán a montar un acuario en un medio saludable y espacioso para que tus peces sean felices.


Primeramente tienes que decidir qué peces introducirás en el acuario. Entonces, podrás comprar los materiales para instalar tu pecera según las necesidades de la especie que hayas elegido. No todas necesitan lo mismo. También es importante que si quieres tener peces variados, asegúrate de que puedan convivir entre ellos. Algunos son incompatibles para vivir en el mismo espacio.


Compra una pecera del tamaño adecuado para la cantidad y tamaño de los peces elegidos. Si es muy grande vas a necesitar mucho sitio en casa, pero si es pequeña los peces no estarán a gusto. Tampoco son aconsejables las tradicionales peceras esféricas, ya que los peces suelen estresarse con el tiempo y morir antes.


Decorar el acuario es algo muy bonito. Coloca piedritas de colores o arena para peces que escarban el suelo, plantas vivas o artificiales, incluso hay juguetes para peces. No te pases poniendo cosas dentro, pues los peces deben ser los protagonistas y tener espacio suficiente para nadar con naturalidad y libertad.


Acude a la tienda especializada en animales para que un vendedor te ayude a elegir correctamente los equipos necesarios (filtro, termómetro, bomba de aireación, calentador de agua y cubierta) para mantener el hábitat en condiciones óptimas. Los peces te lo agradecerán.


Monta el acuario y deja reposar el agua durante una semana. Una vez que esté equipado, limpio, con la temperatura ideal y nivel de oxígeno adecuados, ya podrás colocar a los peces en su interior. Controla periódicamente los nivele de acidez, nitrato, amoníaco y nitrito. Renueva el agua un 25% de su volumen cada mes.

Acuarios de agua dulce


Si has decidido que finalmente vas a tener una acuario en casa debes saber que existen diferencias entre un acuario de agua salada y un acuario de agua dulce. Para aquellos que buscan un menor mantenimiento, el agua dulce (con diferencia), es la mejor opción. Tener en casa un acuario de agua dulce te permitirá que el cuidado diario de las nuevas mascotas se reduzca, prácticamente, a su alimentación y a la comprobación del buen estado de los peces.

Comprueba a diario que tus amigos están en buen estado. Simplemente puedes buscar si tienen sus aletas en buen estado, o si sus escamas están siendo atacadas por algún tipo de hongo que esté haciendo cambiar su color. Al observar a los peces unos pocos minutos, todos los días, serás capaz de conocer a la perfección cal es su estado y comportamiento «normal«. Esto te facilitará mucho detectar los problemas de tus animales.

Los peces de agua dulce necesitan tareas de mantenimiento semanal y mensual, pero como te comentábamos muy básicas. Una vez que el tanque esté establecido (es decir, que lleve funcionando un par de meses a la perfección), todavía necesitas mantener en el control de la calidad del agua. Debes comprobar el nivel de PH semanalmente (la cantidad de pH varía en función del tipo de peces que tengas) y el nivel de amoniaco (el amonio, incluso en pequeñas cantidades, puede ser mortal para los peces).

En cuanto a las tareas mensuales te deberás centrar en los filtros, los cuales deberás reemplazar. Los cambios de agua son también muy importantes. Deberás cambiar el agua cada dos semanas aproximadamente, pero lo mejor es que consultes con un experto.