Conocer el ictus felino


El ictus felino es un problema que rara vez se produce en los gatos domésticos. El bajo diagnóstico de este problema se debe principalmente a la falta de técnicas de diagnóstico y la falta de síntomas específicos. Poco a poco, las herramientas de diagnóstico van avanzando y se puede detectar antes cuando un gato ha sufrido accidente cerebrovascular. La buena noticia es que el accidente cerebrovascular es rara vez mortal o tan graves como en los humanos.

El proceso de recuperación en los gatos hace que se puedan recuperar completamente en pocos días. El ictus es una enfermedad, que se produce debido a un suministro interrumpido de sangre y nutrientes en el cerebro. En ausencia de sangre y oxígeno, las células del cerebro comienzan a morirse. El accidente cerebrovascular en los gatos o cualquier otro mamífero, es de dos tipos, isquémico y hemorrágico.

El accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando la arteria que suministra sangre al cerebro se tapa, estrecha o bloqueadas por completo. El accidente cerebrovascular hemorrágico se produce cuando los vasos sanguíneos del cerebro tienen una fuga o directamente se rompen. Los gatos no presentan síntomas muy específicos de un derrame cerebral. Por lo tanto, es probable que se confundan los síntomas con los de alguna otra dolencia médica.

No obstante, algunos de los síntomas conductuales y fisiológicos son fáciles de detectar. Es posible que tu gato se mueva en círculo o camine de forma inestable. Además, puede llegar a estar confundido o desorientación. La pérdida de la visión también es un síntoma poco frecuente. Otros síntomas son la pérdida del equilibrio, la disminución de la percepción al tacto, pérdida de expresión facial, ojos vacíos, vómitos, etc.

Gatos,
>

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *