Perros lectores


No, no estamos hablando de perros que saben leer, sino de una terapia que se realiza en algunos países con la participación de perros que “enseñan” a los niños pequeños, con problemas de apredizaje, a leer. Los perros que hacen este trabajo están acompañados de unos monitores especializados en la terapia que se realiza en determinados lugares, como por ejemplo bibliotecas, para que los niños mejoren sus habilidades de lectura. Con la ayuda de los animales, los niños aprenden a confiar más en su propia capacidad de lectura.

¿Cómo funciona? Los perros no utilizan el lenguaje verbal, por lo que no critican o ridiculizan los esfuerzos del niño mientras este está leyendo. Los perros muestran interés. A muchas mascotas les gusta que se les hable y les gusta mantener una interacción tranquila con una persona sentada. Todo el proceso se realice en un ambiente muy educativo y muy relajado para que los protagonistas de esta bonita e interesante terapia estén más a gusto.

Premiar al niño por un período de sesiones de trabajo con el perro es fácil, ya que a la mayoría de los pequeños les encantan los animales y después de realizar su ejercicio, podrán disfrutar de una divertida sesión de caricias y juegos con su compañero de terapia.

Los perros, obviamente, no enseñan a leer, lo que hacen es conseguir una serie de beneficios emocionales que pueden facilitar el éxito en muchas de las tareas más estresantes de los pequeños. Estas mascotas también pueden participar en otras terapias, como por ejemplo en las de ayuda a la comunicación.

Cómo cuidar a un bulldog inglés


El bulldog inglés es un perro con una elevada inserción en la sociedad y que tiene un aspecto gracioso y muy amigable. No se sabe exactamente cuál es el origen de este perro, pero todo apunta que su procedencia se remonta al antiguo Alana, una raza concebida para apresar bueyes y cazar jabalíes. En 1840 se cruzó la raza con un can más pequeño, que dio lugar a ejemplares más dóciles y tranquilos.

El bulldog es pequeño, aunque robusto y musculoso, llegando a los 30 o 40 centímetros de altura. El peso de los machos oscila entre los 23 y los 25 quilos y las hembras alcanzan entre los 18 y los 23. Su cabeza es grande, ancha y redonda y su cara es arrugada, con un hocico corto y una nariz negra y ancha. Sus ojos están muy separados y son medianos, oscuros y redondos, que dan una expresión de cierta tristeza. Sus orejas también son pequeñas, delgadas y de implantación alta. La cola, por su parte, es recta o en ganchillo, nunca rizada, y de porte bajo. Su pelaje es corto, liso y suave, y puede ser de color blanco, atigrado, castaño rojizo y castaño claro.

El bulldog inglés es un perro que parece feroz, pero en realidad tiene un carácter afectivo y dócil. Es noble, tranquilo y tiende a ser muy paciente y bueno con los niños. Aun así, tiene cierta naturaleza de vigilante y se muestra desconfiado con los extraños. Los cuidados para el bulldog inglés no son excesivos, ya que su pelaje solamente requiere un cepillado ocasional y baños cuando sean necesarios. Se le deben limpiar las arrugas, las orejas y los ojos con frecuencia. Es un perro susceptible a temperaturas extremas y no es muy resistente al calor, ya que puede tener problemas respiratorios en climas cálidos. Es propenso a infecciones de la piel, problemas de la vista y respiratorios. Además, su elevada masa corporal y su dificultad para respirar hace que a menudo tienda a roncar.

El Bulldog Americano


Aunque por su aspecto físico no lo parezca, el Bulldog Americano simboliza el amor verdadero, la devoción y la complacencia. Son perros que adoran a sus dueños y gracias a su forma atlética son unos resistentes trabadores. Son conocidos mundialmente por llevar a cabo grandes actos heroicos con tal de proteger a su dueño. Este perro es fuerte, corpulento y su pelaje se caracteriza por ser corto y duro.

Este pelaje suele ser de color blanco con diferentes parches de color por el cuerpo. Hay dos tipos diferentes de Bulldog Americano: los clásicos o los Johnson y Standard o Scott. El Scott, suele ser confundido con su primo segundo, el American Pit Bull Terrier. El Bulldog Americano tiene un hocico más corto, pero su cuerpo es más grande. Una hembra de esta raza puede pesar alrededor de entre 60-100 libras, mientras que el macho puede oscilar entre las 75 y las 125 libras.


La hembra mide, alrededor, de 20-25 centímetros y el macho entre 22-27 cm. Cuando tienen crías, suelen tener camadas de entre 6 y 16 cachorros. Estos perros pueden vivir en casas o apartamentos siempre que se les preste la atención adecuada y se les estimule con mucho ejercicio. Normalmente, son bastante inactivos dentro de la casa. Si tu idea es mantenerle fuera de la casa para que proteja el exterior, no te lo aconsejamos.

Suelen ser animales que no están demasiados preparados para unas duras inclemencias meteorológicas. Si por el contrario, vives en una zona donde el clima es agradable, no te preocupes por él si se queda en el exterior de la casa.

El pastor alemán, un perro polifacético

pastor aleman
El Pastor Alemán es una de las razas más populares y destaca en infinidad de trabajos útiles para el hombre. Trabajador, afectuoso, excelente guardián, guía de ciegos, animal de salvamento, policía y protector de los niños son algunas de las muchísimas virtudes de este precioso can, también conocido como Ovejero Alemán.

Los orígenes se remontan a finales de siglo XIX en Alemania, cuando se inició un programa de crianza basado en un cruce entre pastores de Turiangia y Württemberg. El resultado fue este precioso animal, concebido para la proteccion de rebaños. En 1899 se inició un proceso de selección para mejorar el aspecto psíquico y físico del animal. Sus servicios en las dos guerras mundiales le hicieron ganar un gran respeto y admiración. Lo cierto es que es un clásico que no entiende de modas y es un perro presente en muchos hogares.

Su aspecto es robusto y flexible, ligeramente alargado y con un cuerpo muy musculoso. Por lo que respecta a la altura, ésta ronda los 60-65 centímetros para los machos y los 55-60 centímetros para las hembras. El peso de las hembras oscila alrededor de los 33 kilos y el de los machos, aproximadamente 40. Su rasgo más característico son las orejas, de tamaño mediano, erectas, puntiaguduas y abiertas hacia delante. Si no empiezan a plantarse alrededor de los 5 o 6 meses se les debe poner unas plantillas para su perfecta colocación. Por lo que se refiere a las extremidades, su rabo es largo y muy peludo, y sus piernas largas y fuertes. Este perro es muy activo y se recomienda a quien disponga de tiempo suficiente, ya que necesitan caminar, correr y jugar mucho, para que su fuerte musculatura se mantenga en plena forma. El perro se lo recompensará con cariño, respeto y una inagualable vigilancia.

Terriers australianos


Estos pequeños perros fueron criados para el propósito específico de matar las ratas y serpientes locales durante el siglo XIX en Australia. El American Kennel Club ha reconoció esta raza en 1960. Hoy en día, los terriers de Australia siguen siendo muy comunes en su país y están ganando una gran popularidad en otros países. A los amantes de la naturaleza les encantará esta raza que se caracteriza por ser muy amigable y divertida.

Son ideales para las ciudades grandes, pero también son perfectos para todos aquellos que se quieren deshacer de las ratas en su casa de campo. Por su color y pelaje, pueden parecerse a los Scottish Terrier y sobre todo a los Yorkshire Terrier, aunque su cuerpo es más corpulento. Debajo de su pelaje tiene una gruesa capa que les permite soportar muy bien las inclemencias del tiempo.


Dado que fueron criados para proteger los edificios de las alimañas, están plenamente adaptados a vivir en compañía de los seres humanos. Como a la gran mayoría de los terriers, le encanta cavar. Es muy inteligente y siempre está moviéndose. Siempre están muy atentos ya que su instinto les hace estar siempre preparados para “proteger”.

Les gustan los niños, pero sobre todo, aquellos que les dejan en paz. Aunque no son agresivos, debes vigilar a los niños más pequeños ya que es mejor que no tengan discusiones con el animal. Tienden a ser unas mascotas muy sensibles en lugares cerrados, en parte porque fueron criados para vivir en lugares pequeños con los humanos. Por otra parte, también pueden enfadarse muy pronto a la hora de defender algo que es suyo.

El carlino, un príncipe de cuatro patas

carlino
Parece el perrito de moda y cada vez se ven más en todas las ciudades, pero el carlino es una de las razas más antiguas y apareció hace más de tres mil años. Este entrañable animal fue el más preciado por la realeza china y hasta se creía que alejaban el mal de los templos. Era el regalo estrella en bodas de príncipes y emperadores y gozaban de un estatus especial en la corte. Tanto es así que estos perros estaban en el interior de los palacios para evitar que el pueblo los viera, dada su condición de criatura sagrada.

El pug, como también se conoce al carlino, es cuadrado y regordete, pero de estructura proporcionada. El peso ideal se encuentra entre los 8 y 9 quilos, aunque algunos ejemplares pueden rebasar la docena si los dueños sucumben a sus incesantes súplicas. Se dice que son braquicéfalos porque su cabeza es grande y su hocico, corto y chafado. Lo que más llama la atención de estas geniales mascotas son sus enormes y brillantes ojos, capaces de engatusar a quien ellos quieran.

El carlino es un perro de compañía muy astuto al que le maravilla estar con sus familiares humanos y con todo aquél que quiera recordarle lo bello que es. Siempre está dispuesto a jugar con sus amos o a dejarse acariciar. A pesar de ser cariñoso, también posee un excelente perfil de guardián y ladra enérgicamente cuando percibe, desde lejos, la presencia de desconocidos. De la misma manera, cuando el pug usa su sexto sentido y advierte la visita de un ser querido, lo recibe como sólo él sabe. Su amor incondicional y su naturaleza apacible y dócil lo convierten en la mascota perfecta para todas las casas. Si el perro es el mejor amigo del hombre, el carlino es su alma gemela.

Perros en el parque


Los parques, para la mayoría de los perros, son un paraíso en el que encontrar un montón de amigos y vivir diferentes aventuras. Los dueños, junto con sus perros, obviamente, son capaces de disfrutar ampliamente de una jornada de juegos en el parque pero, a veces, se pueden crear conflictos con otras personas u otros animales. Intenta llevar a menudo a tu mascota a estos lugares, ya que podrá socializar y hacer deporte.

Los perros que están bien educados suelen tener menos problemas con otros perros y pocos enfrentamientos con la gente (a no ser que les molesten) ya que, estos, suelen estar más relajados. Estar al aire libre, jugar y hacer deporte te ayudarán a mantener a tu perro sano. Aprovecha el paseo por el parqué puesto que tú también podrás hacer amigos e intercambiar información sobre vuestras mascotas.

Los perros que desgastan energía en el parque suelen dar menos problemas en casa, cosa que seguro tus vecinos te agradecerán. Acostumbra al animal a que haga sus necesidades en la zona especialmente acondicionada para estos temas. Una vez que haya terminado, podéis iros a pasear, a correr o a jugar, pero recuerda que debes llevar bolsas por si tuviera otro “apretón” por el camino.

En algunos municipios se ha prohibido la entrada a los perros en algunos parques, debido a los enfrentamientos entre los usuarios del parque y los propietarios de los perros. Algunas de las quejas más comunes son:
• Los dueños de las mascotas no recogen los desechos de sus perros.
• Los perros no son controlados debidamente por sus propietarios.

He encontrado un perro perdido


Te acabas de encontrar un perro perdido y no sabes que hacer ¿verdad? No te preocupes y no entres en pánico. Lo primero que debes hacer es observar al animal: ¿está en buenas condiciones físicas? ¿parece estar bien alimentado?¿tiene el pelo limpio? ¿no es difícil acercarse a él?¿distingues algún collar o alguna identificación?

Todas estas preguntas te pueden ayudar a saber algo más sobre el perro, ya que si está limpio, está bien alimentado y tiene un collar, puede ser que el animal se haya perdido y tenga un dueño que le está buscando. Cuando te encuentres con un animal así, por favor, no te des la vuelta. Piensa en ese pobre animal que si no es “rescatado” tendrá que comenzar a vivir en la calle. Él no está acostumbrado y puede lesionarse fácilmente, contagiarse con alguna enfermedad y cosas peores. ¿Cómo puedes encontrar al dueño? Si el perro está identificado con su chip correspondiente no habrá mayor problema.

Lo que debes hacer es llevarle al veterinario más cercano y contarle el caso. El veterinario podrá leer los datos de su propietario a través del chip, y podréis poneros en contacto con él. Si el animal no está identificado (en la actualidad, es motivo de sanción) habla con el veterinario para ver que podéis hacer con él. Podéis acordar dejar al perro durante un par de días en sus instalaciones mientras intentáis localizar al propietario. Esos días puedes hacer lo siguiente:

– Revisa las secciones de los periódicos por si han puesto un anuncio buscando al animal.
– Llama al refugio de animales más cercano que tengas y comunícale tu hallazgo. Proporcionales todos los datos que puedas sobre el animal, por si fuera su dueño preguntando si lo han encontrado.
– Pon unos carteles por la zona con un teléfono de contacto.
– Coméntaselo a los niños del vecindario, ellos pueden saber algo sobre el dueño.

Los perros Chow Chow


Su origen es chino y se tiene conocimiento de su existencia desde hace 2.000 años. Son fácilmente reconocibles por su especial lengua azul-negra, un rasgo común con los osos asiáticos que vivían cerca de la zona donde nació esta raza. Estos perros siempre han tenido fama de ser un poco agresivos, pero esta es una fama inmerecida, ya que únicamente son agresivos si son provovados.

Con sus propietarios y familiares son muy fieles y amigables pero, a veces, son bastante reservados. Los extraños deben tener bastante cuidado, ya que son unos guardianes excelentes y suelen desconfiar de los desconocidos. En definitiva, suele ser un perro bastante distante. Son una raza robusta, con una espesa piel y un pelo bastante largo y, también, espeso. Su imagen suele recordar a la de los osos. Sus orejas siempre están erguidas y son cortas. Sus ojos son almendrados.


La expresión de su cara nos muestra aparentemente un ceño fruncido cuando cierra la boca. A causa de su gruesa capa de piel, no son adecuados para los climas cálidos. Los climas húmedos pueden ser letales para esta raza. Los nombres por los que se suele conocer a esta raza son: Hei She-t’ou (lengua negra), Lang Kou (perro lobo), Hsiung Kou (perro rabioso), o Kwantung Kou (perro de Cantón).

Esta raza puede ser de diferentes colores: negro, beige rojizo, canela, gris plata o blanco (raros). Su convivencia con los niños puede ser excelente, ya que se convertirán en sus grandes protectores. La convivencia con otros animales de compañía no suele ser buena. Puede ser agresivo con otros perros y con los gatos.

El perro se come sus propios excrementos


No es un tema nada agradable, pero muchos perros se comen sus heces o las de otros perros cada vez que tienen la más mínima oportunidad. Muchos dueños comienzan a pensar: ¿no le doy la suficiente comida?¿Está enfermo? ¿Necesita suplementos? ¿Son disfunciones o trastornos mentales? Aquí tienes algunos datos que te pueden interesar:

– La costumbre de comerse sus heces o las de otros se llama coprofagia.

– En plena naturaleza es bastante normal y permite la absorción de nutrientes, es decir, pura y dura supervivencia en tiempos difíciles.

– Es normal que una mamá, lama el trasero de los cachorros recién nacidos para estimular la micción y la defecación. Durante ese proceso, la mamá, ingiere las heces de los pequeños. Esto es normal y no debe ser detenida. En estado salvaje, esto ayuda a los animales a mantener la zona limpia, eliminado olores que pueden atraer a los depredadores.

– Les gustan todo tipo de heces, hasta de caballo.

– Puede causar serios problemas de salud.

Pero ¿por qué los perros se comen las heces? Suele ser una acción más normal en los cachorros. Muchas veces, estos lo hacen por curiosidad y aburrimiento. Suelen “degustar” sus heces cuando pasan largos periodos de tiempo solos. Si cuando el cachorro ya es adulto, este comportamiento continua, puede que el animal tenga problemas médicos. Puede sufrir algún tipo de trastorno grave del páncreas (insuficiencia pancreática) o del intestino. El estrés y la ansiedad también pueden fomentar este comportamiento.