Evita que tu perro ladre demasiado


¿Tu perro ladra demasiado? ¿Tus vecinos se quejan? ¿Tú mismo estás harto y ya no sabes qué hacer? De momento, sigue leyendo.

En primer lugar, recuerda que gritar a un perro para que así se calle, no funciona. Él no sabe el significado de tus gritos y lo que entiende es que también estás ladrando o comunicándote con él, así que lo más probable es que ladre aún más.

Un ladrido puede significar varias cosas:
Avisar de la llegada de alguien. Muchos perros son perros guardianes, han sido educados y genéticamente seleccionados para actuar como tales y en cuanto sienten la llegada un extraño (y puede ser el cartero o un vecino saliendo del ascensor) ladran para avisar. Para evitarlo, debe obligar al perro a sentarse y tumbarse varias veces, así distraes su atención del extraño y deja de ladrar.

Llamar la atención. A veces los perros ladran para que les miremos y les hagamos caso, quizá porque estamos hablando por teléfono y les ignoramos o estamos ocupados en algo. Los adiestradores recomiendan que en este caso seamos previsores, pongamos la correa al perro antes de iniciar una actividad que sabemos va a provocar en él los ladridos y, cuando empiece a ladrar, tiramos de la correa, miramos al perro y le tranquilizamos. Con el tiempo dejará el hábito de ladrar cada vez que uses el teléfono.

No olvides que el ladrido es la forma de expresarse de los perros y es su forma de llamar la atención porque quiere que juegues con él, que le des de comer o de beber o que le saques fuera. Si seguimos con ellos una rutina diaria el número de ladridos disminuirá porque el perro sabrá cuándo toca cada cosa y que tú se las vas a proporcionar.

Perros que baten récords


Todos conocemos la publicación Guiness World Records que cada año se actualiza con los nuevos records, cada vez más absurdos pero también más divertidos. Pues bien, en la lista Guinness no sólo aparecen humanos, también perros.

Así por ejemplo está el caso de Augie, un Golden Retriever que posee el récord (atención) de ser el perro que más pelotas de tenis puede tener dentro de la boca. En total, caben cinco. ¿Cómo habrá llegado su dueño a darse cuenta de la curiosa capacidad de su perro? Eso ya no lo sé.

Aunque para récords curiosos quizá el mejor sea el de un Collie llamado Striker que es capaz de bajar la ventanilla del coche de su amo, usando para ello su pata en 11.34 segundos.

Otros perros podrían incluso participar en una Olimpiada canina. Como le sucede a la galgo Cinderella May, que es capaz de saltar más de 1.70 metros de altura.

En otros casos los perros baten récords más acordes con sus características. Así es bastante lógico que sea un Basset Hound, llamado Tigger, el que ostenta el récord de tener las orejas más largas: 35 centímetros.

Gibson es el perro más alto del mundo, mide 107 centímetros y es un Gran Danés. En contraste tenemos a Whitney, un Yorkshire de tan solo 7.6 centímetros de altura. Es, por tanto, el perro más bajito.

Pero el perro más pequeño en cuanto a envergadura no es Whitney, sino un Chihuahua (qué otra raza, si no…), se trata de un perrito llamado Heaven de 15 centímetros de longitud, y que ha batido recientemente el récord que ostentaba otro Chihuahua de 3 centímetros más.

En cuanto al récord de la camada más numerosa, también tenemos constancia oficial: se trata de un parto que sucedió en el Reino Unido, en el condado de Cambridgshire y donde nacieron… ¡24 cachorros!

El jovial Samoyedo


El nombre de esta raza proviene de la tribu de los Samoyedos, que vivían en Siberia. Aunque por su blancura y su aspecto de peluche pueda parecer un perro hecho para ser admirado, la realidad es que es fuerte y trabajador, y ha sido empleado durante años como perro de trineo, guardián y perro pastor. Está acostumbrado a las bajas temperaturas, al igual que otros perros de trineo con los que comparte origen como el Husky Siberiano o el Alaskan Malamute.

De hecho, el Samoyedo cuenta en su historia con el hito de haber sido la raza que acompañó a Roald Amundsen en su expedición al polo Sur en 1911. Se trató de una perra Samoyedo llamada Etah.

Esta raza es media-grande, los machos puede alcanzar los 55 centímetros y los 30 kilos, mientras que las hembras, algo más delgadas y pequeñas, rondan los 45-50 centímetros.

Menos independiente que el Husky Siberiano, el Samoyedo se mantenía, tradicionalmente, en el interior de las casas. Sin embargo, necesita ejercicio. Tiene buen carácter, alegre y jovial incluso en su vejez, y convive bien con niños e incluso con otros perros.

Su hermoso pelo blanco, que a veces también puede ser de color pardo, no requiere demasiados cuidados, un cepillado al día es suficiente. Cuando mude el pelo, que será varias veces al año, es mejor emplear un cepillo metálico, que ayuda a quitar la capa externa de pelo.

Algunos Samoyedos portan la conocida como glomerulopatía hereditaria, una enfermedad renal. También tienden a padecer cataratas y problemas de retina.

Como sucede con otros perros de trineo, el Samoyedo está genéticamente programado para el frío. No tolera bien el calor y si vives en una zona de altas temperaturas, tener a un perro de esta raza no es buena idea.

El gran Dogo de Burdeos


El Dogo de Burdeos es una raza sorprendentemente famosa. ¿Te acuerdas del perro que acompañaba a Tom Hanks en «Socios y Sabuesos»? pues ese inmenso y cariñoso perro era un Dogo de Burdeos. A veces, esta raza de perros es confundida con otras de gran tamaño como por ejemplo los mastines y los bulldogs (aunque su tamaño es mucho mayor).

En contraste con esa primera imagen amenazante que pueden dar, los dogos son unos grandísimos protectores y unos leales compañeros tanto para adultos como para niños. Tienen la cabeza muy grande y normalmente con bastantes arrugas. Su cuerpo y sus patas son muy grandes y muchos de los que están a su alrededor rezan lo que saben para no recibir un pisotón de este grandullón. Sus orejas, siempre están caídas. Su aspecto, en general, es de ser bastante perezoso pero, no te fíes.


El pelo que recubre todo su cuerpo es extremadamente corto, fino y suave. Puede ser de color negro pero, el color más habitual que le caracteriza es el marrón-rojizo. Con ese aterrador tamaño y aspecto feroz, este animal es perfecto para ser el protector de la casa. Pero guarda este secreto: su apariencia no refleja su temperamento real. Esta es una de las razas más cariñosas, tranquilas y sociable que existen.

Normalmente le encantan los niños y suele ser muy agradable con los animales más pequeños que se pueda encontrar. Este pero, es muy consciente de su fuerza y tiende a ser un gran protector de los más pequeños, ya sean animales o niños. Con los animales grandes, la historia es diferente: la agresividad se vuelve la protagonista.

El bonachón San Bernardo


La historia del San Bernardo se remonta al siglo XVII cuando los monjes de un hospicio en los Alpes suizos usaban a esta raza para rescatar a los viajeros que quedaban atrapados en la nieve. El hospicio era de la orden de San Bernardo y por eso este santo dio nombre a este enorme perro, que está emparentado con el Terranova y el Mastín Tibetano.

De unos 70 centimetros de altura los machos y 65 las hembras y un peso que oscila entre los 55 y los 90 kilos, el San Bernardo es una auténtica mole. Pero todo lo que tiene de grande también lo tiene también de noble y fiel.

Convive bien con niños y con otros perros. Como tiene buen carácter, puede parecer que hasta un apartamento es un buen sitio para él, pero no es así. Lo mejor es una casa más amplia, y es también más práctico, para evitar que el perro acabe destrozando, aunque sea sin querer, el mobiliario.

No necesita demasiado ejercicio, con un paseo al día tiene suficiente. Una vez a la semana se recomienda dedicarle un poco más de tiempo al paseo, dejando que el perro decida la distancia. También es recomendable cepillarle el pelo a diario para evitar que el pelo suelto se apelmace.

Antes de adquirir un San Bernardo hay que tener en cuenta el gasto que supone mantenerlo, ya que come muchísimo. También hay que tener otros detalles, como que saliva mucho y suele a roncar por las noches.

El San Bernardo tiende a desarrollar ciertas enfermedades, como la displasia de la cadera, dilatación gástrica y problemas cardíacos. Su tamaño hace que su esperanza de vida sea un poco más baja que la de otros perros, alcanzando los 8 o 10 años.

Qué correa comprar para tu perro


La compra de una correa no se limita a su color o que nos parezca más o menos bonita. La raza de nuestro perro, su comportamiento, edad, tamaño… son factores a tener en cuenta.

En cachorros, elige collares de nailon, blandos y además asequibles. Los collares de cuero enrollado son otra buena opción, ya que no hacen daño el frágil cuello de los cachorros. Incluso en ejemplares de adultos como los Shar Pei, de piel delicada, es beneficioso usar este tipo de collares.

En los paseos al aire libre hay que usar correas suaves y ligeras. Pueden ser de algodón o de nailon trenzado. Las correas adaptables, que pueden ser más o menos largas, son muy prácticas sobre todo durante el adiestramiento del perro, ya que permiten darle más o menos libertad según sea su comportamiento.

Algunas razas, como los labradores o los salchichas, suelen sufrir de la columna. Hay arnés de paseo específico para estos casos, para que el dueño, al tirar, no les dañe la columna vertebral.

Los collares de cabeza son muy útiles para los perros más grandes, y una buena forma de controlarlos dado su peso. Pero no deben usarse con ciertas razas de patas cortas, ya que no se adaptan bien a su anatomía.

También en el caso de perros grandes o de razas más problemáticas, acostúmbrales a llevar bozal. Ahorrará peleas con otros perros o incluso algún incidente.

Si el carácter de tu perro es inquieto, deberás llevarlo en el coche con arnés. La correa no será suficiente para sujetarlo.

Fíjate en la calidad de los materiales, de esto depende su durabilidad y fiabilidad. Los ganchos y argollas deben ser metálicos, al igual que los cierres. No dudes en llevar a tu perro a la tienda y probar con él qué correas, bozales o arneses se adecúan mejor.

El juguetón bulldog francés


Si hay algo que pueda definir claramente a un bulldog francés es su forma tan compacta. Su aspecto es muy y sus huesos muy fuertes. Si te fijas bien en él, cuando se quedan estirados mirando hacia un punto parece que se ha convertido en una figura (bastante pesada) que vas a poder mover de un lado para otro debido a su forma. No es demasiado alto ni demasiado largo, lo que a veces hace que su robustez le dé un aspecto muy simpático.

Los bulldogs franceses tienen algunas partes de su cuerpo redondeadas, como por ejemplo las orejas, la cabeza, una frente ligeramente abombada y esos ojos tan grandes. Su piel es suave y su pelo es corto. Su cola puede tener forma de tirabuzón o algunas veces un poco recta. Aunque la raza es perfecta para ser un gran compañero en casa, también pueden ser utilizados para ser perros guardianes.


Este simpático perro es un gran amante de los extremos. Puede ser el perro más cariñoso del mundo y al rato irse a su camita sin querer saber nada de nadie. Por lo general, son muy juguetones, cariñosos y quieren que les prestes mucha a tención. Le encanta estar acompañado. Es un excelente compañero para los pequeños de la casa, aunque debes tener cuidado para que estos no le dañen.

Suele llevarse bien con otros animales y le encanta pasear por la naturaleza. No suelen ladrar en exceso y cundo quieren avisar de algún peligro enseguida empiezan a gruñir. Los escándalos se los deja a otros, cuando haya terminado su labor protectora, se sentará tranquilamente.

El resistente Schnauzer


La palabra Schnauzer significa “perro de hocico barbudo”. Originario de la región alemana de Baviera, algunos opinan que en la formación de los Schnauzer intervinieron perros como el Bouvier des Flandes. Otros piensan que está más cerca de razas como el Terrier o el Pinscher. En Alemania ha sido empleado ante todo como perro guardián y perro pastor.

Existen tres variedades, basadas antes todo en el tamaño del perro: el gigante, el mediano o estándar y el miniatura.

El Schnauzer es un perro proporcionado y musculado, posee una cabeza fuerte y rectangular, en la que destaca su simpático hocico peludo. De patas delgadas y rectas, grupa ancha y cuello fuerte. Su pelo es duro y espeso, su gama de color va del negro puro a los tonos grises y blanquecinos. En competición se exige que no tengan el pelo ondulado y que se recorte de forma que resalten el flequillo, la barba, cejas y bigotes.

Tiene un talento natural para la defensa del territorio, si a eso le sumamos su fuerza, su obediencia y sus reflejos, el Schnauzer es ideal para ejercer de perro guardián. Se adapta bien a la ciudad siempre y cuando se le saque a menudo y pueda correr y hacer ejercicio. Tienden a ladrar mucho, así que si va a vivir en un apartamento, hay que intentar educarlo para que no moleste demasiado a los vecinos. Es un buen perro para las personas que sufren alergia, ya que sueltan poco pelo. Se suele llevar bien con los niños.

Es un perro muy duro y resistente a casi todo. No le importa el frío, casi nunca enferma. Pueden llegar a vivir 15 años, en su vejez especialmente hay que fijarse en la vista, que les suele fallar y también en su alimentación, tienen tendencia a engordar.

Los valientes Dachshunds


Los Dachshunds son unos perros muy graciosos con el cuerpo alargado y con unas patitas muy cortas. Pertenecen a la familia de los perros de caza. Son de origen alemán, y su nombre significa literalmente “perro tejón”, aunque en Alemania se les conoce comúnmente como Dackel o perros Teckel. Existen do tamaños: el grande, utilizado para cazar tejones, y el pequeño o miniatura que servía para cazar conejos.

Aunque existen esos dos tamaños que te comentamos, su altura es más o menos la misma. Existen tres variedades de pelo, suave, largo y el más raro, el fuerte. Suelen ser, aunque no lo aparenten, perros muy musculosos. Su piel es muy elástica, pero no es arrugada. Están muy bien equilibrados, a pesar de sus largos cuerpos y son capaces de mantener la cabeza muy alta.


Su cabeza es cónica, de manera uniforme hasta la punta de la nariz. Sus ojos son de tamaño mediano, oscuros y almendrados, con los bordes oscuros. Sus orejas, situadas en la parte superior de la cabeza, son redondeadas y bastante alargadas. El motivo de dejar sus orejas “caídas” viene de lejos, ya que los cazadores preferían que llevaran los oídos cubiertos cuando estaban por el campo para que no se les metiera nada en el interior que pudieras hacerles daño.

Sus patas delanteras son muy fuertes. Las traseras se caracterizan por ser muy musculosas, aunque son más pequeñas que las delanteras. Esta raza se ha convertido en sinónimo de Alemania. De hecho, están tan estrechamente relacionados con este país, que un perro salchicha fue la mascota oficial de los Juegos Olímpicos de 1972, celebrados en Alemania. Son muy inteligentes y tienen un temperamento vivaz y muy sociable. Son exageradamente valientes, a menudo, se olvidan de lo pequeños que son.

El infantil Dálmata


Los dálmatas son una raza muy antigua, es más, hasta aparecen en algunos relieves de los antiguos egipcios. Durante siglos han sido usados como acompañantes de los carruajes, dada su capacidad para correr al mismo ritmo de los caballos.

De aire aristocrático, silueta simétrica y porte musculoso, los dálmatas son ágiles y tienen un movimiento ligero, muy elegante. A esto contribuye la formación de sus patas y las almohadillas de sus pies, muy fuertes, que los hacen unos grandes corredores.

Tienen el pelo corto y fino, pero denso. Además de su agilidad y porte, los caracterizan sus manchas, negras o castañas que cubren su cuerpo cuyo color base siempre es el blanco. Las crías de dálmata carecen de manchas, éstas aparecen según va creciendo.

El peso medio del dálmata ronda los 25 kilos para las hembras y alrededor de 30 para los machos.

Los dálmatas tienen tendencia a padecer ciertas enfermedades muy concretas, como la sordera y los cristales de ácido úrico.

En cuanto a su carácter, son unos perros bastante tranquilos, que ladran muy poco. Independientes y algo obstinados, pero no hasta el punto de que sea difícil adiestrarlos. Es una raza muy sensible, que no tolera el maltrato, así que a la hora de adiestrarlos hay que optar por los premios más que por los castigos.

Los niños adoran a los dálmatas, no sólo por la película de Disney («101 dálmatas»), sino porque se llevan muy bien. Es ideal para familias con niños, porque el dálmata es muy paciente con ellos, es más, su carácter es similar al de un niño: hiperactivo, juguetón, rebelde, se aburre con facilidad…

Sociable, disfruta con la compañia de las personas, y puede pasarlo realmente mal si les deja demasiado tiempo a solas. Necesita ejercicio y es conveniente sacarlo a menudo por zonas amplias para que pueda correr.