Los gruñidos de los perros


Un gruñido de perro puede sonar algo desagradable al oído humano pero, diferentes estudios aseguran que todos estos ruidos que emiten nuestros perros tienen diferentes significados. El estudio más reciente sobre este tema, fue publicado en la revista Animal Behavior. Este estudio explica, que los perros emiten estas señales independientes dependiendo del contexto en el que se encuentren. Pero estos gruñidos, son mucho más complejos de lo que esperábamos.

Un gruñido es una advertencia a corta distancia, que no necesariamente implica un ladrido o un aullido. Cuando un perro gruñe, el oponente está cerca, así que este puede escucharlo claramente por lo que entenderá rápidamente que no es demasiado bienvenido. Esto puede explicarse por el hecho de que los perros desempeñan muy a menudo su comportamiento territorial. Pelear, cazar, jugar… estas acciones implican una demostración de territorialidad.

El estudio que te comentábamos se realizo con 20 perros adultos de distintas razas, a los cuales se les hacía gruñir en diferentes situaciones: acercamiento de un desconocido de forma amenazante, durante un juego de tira y afloja y mientras custodiaban un hueso grande y carnoso. Los encargados del estudio analizaron electrónicamente los sonidos grabados y encontraron que los gruñidos durante los juegos destacaban más que los otros.

Los sonidos durante el juego suelen ser más cortos y agudos. El análisis de los otros dos tipos, no mostró grandes diferencias. Lo más gracioso del estudio es que los encargados del mismo se dieron cuenta de que todos los participantes caninos encontraron igual de apetecible el hueso carnoso sin hacer ningún tipo de diferenciación.

Los activos Pomerania


El Pomerania, según el American Kennel Club, es un compañero engreído, muy animado y con una personalidad extrovertida. Este pequeño perro compacto siempre mantiene un activo carácter de alerta que nos recuerda al de los pequeños zorros. Estas características le convierten en un perro de compañía muy recomendable, además de ser un perro de exposición que se puede utilizar para competiciones.

Estos pequeños son, en general, muy fáciles de mantener en perfectas condiciones. En tan sólo unos minutos podrás dejarle un pelo perfectamente cepillado si lo realizas de manera rutinaria todos los días. Estos perros, poseen una gruesa capa de pelo que no debes olvidarte de cepillar con regularidad. Respecto a los problemas comunes que pueden sufrir de salud, existe uno que es el más habitual: pueden ser propensos a tener problemas con las rodillas de sus patas traseras.

Esta afección se denomina luxación de rótula. La mejor manera de protegerlos contra ella es no acostumbrándoles a saltar objetos demasiado altos. Intenta que el animal no se esfuerce demasiado al saltar. Otras enfermedades observadas en la raza, son las cataratas y la distiquiasis (aparición de una segunda fila de pestañas).

Recuerda que son perros muy inteligentes, a la vez que activos, por lo que deberás buscarte diferentes actividades para que estén entretenidos. Intenta, desde pequeños, enseñarle como se debe comportar en los sitios a los que vayáis a base de repeticiones. Cuando salgáis de paseo, es muy recomendable que utilices un arnés de cuerpo a un collar de cuello, ya que estos pueden producirles pequeños problemas en la tráquea cuando son cachorritos.

La historia del Boston terrier


Podríamos definir a los Boston terriers como perros muy compactos. Sus cabezas suelen ser planas, sin arrugas y presidiendo, unos ojos oscuros muy separados. Sus pequeñas orejas siempre están rectas y su hocico es ancho y plano. Su estructura es cuadrada, con un bonito tono muscular, y una cola corta rechoncha. La piel de un Boston es fina, corta y delgada. El cuello está ligeramente arqueado y llega hasta su amplio pecho. Su rostro muestra una gran personalidad e inteligencia.

El Boston es un perro muy tranquilo y puede adaptarse a casi cualquier condición de vida. Pueblo o ciudad, apartamento o casa de campo… pero siempre intentando que tenga la posibilidad de socializar con otros perros. Se llevan muy bien con los niños, los gatos y otros animales. Les encanta que estés pendientes de ellos haciéndoles carantoñas. Son nos expertos en avisos. Fíjate cuando alguien llame a la puerta de casa. Rápidamente irá a avisarte.

Si quieres un perro que esté junto a ti todo el día, esta es la raza de perro perfecta. Puedes realizar diferentes deportes con él, siempre y cuando no sea natación. La raza se originó alrededor de 1870 cuando Robert C. Hooper compró un perro al que llamó Hooper’s Judge. Este animal era un cruce entre un Bulldog Inglés y un terrier Inglés.

El perro “intimó” con una perrita más pequeña de bulldog francés. Los cachorros, debido a su corpulencia, fueron entrenados para las peleas. El Boston es la primera raza reconocida y originaria de los EE.UU. Este perro fue el primer perro no deportivo criado en América.

Detectar las infecciones de oído


Muchos perros, especialmente los que tienen las orejas largas y caídas, pueden desarrollar a lo largo de su vida infecciones en los oídos. Las causas más comunes de de este tipo de infecciones son: la humedad en el oído, y las alergias. Ambas causas pueden estar relacionadas con los alimentos y con el medio ambiente. Debes prestar atención a este problema aunque el perro no se queje.

Para saber si tu mascota tiene este problema, debes fijarte en sus cambios de conducta, entre otros síntomas. A continuación tienes una pequeña lista que te ayudará a saber si tu amigo tiene infección de oídos:

– El olor de la oreja. Si el olor es muy penetrante, tu perro probablemente tiene un oído infectado.
– El interior de la oreja. Si el oído tiene restos marrones, más espesos que la cera, es probable que sus oídos estén infectados.
Comportamiento del animal. Si le masajeas la zona y se inclina demasiado hacia ese lado, puede que te esté indicando que algo le sucede. Por lo general, cuanto más se incline, más grave es la infección del oído. También podrás observar cómo se rasca con mucha frecuencia y sacude la cabeza repetidas veces a cabo del día.

Lo que debes hacer, es acudir inmediatamente al veterinario. Puede que la medicación con antibióticos sea una de las mejores soluciones. No mediques por tu cuenta a tu mascota. Detectar a tiempo este tipo de infecciones será de gran ayuda para tu amigo ya que, además de convertirse en un problema muy grave, pueden ser muy muy dolorosas.

El Braco Alemán


A este perro, podríamos incluirle en el grupo de los perros deportistas. Los orígenes del Braco Alemán no son muy claros, pero se cree que la raza descendiente de un perro alemán que tenía raíces españolas. El Braco, comenzó a “desarrollarse” en Alemania mediante la realización de cruces incluyendo el principal de todos; el cruce con el Pointer Inglés. Con el tiempo, la raza se convirtió en ágil, inteligente y muy diligente. Como sucede con todos los punteros, su nombre proviene de la acción de señalar a la presa.

Su tamaño, suele situarse entre las 55-70 libras y sus colores principales son el rojizo oscuro y el blanco. Los criadores responsables se esfuerzan por mantener los más altos estándares de la raza según lo establecido por clubes del mundo. Los perros criados bajo estas normas, son menos propensos a desarrollar enfermedades hereditarias. Sin embargo, algunos problemas de salud hereditarios pueden darse en la raza. Las siguientes son algunas condiciones médicas que pueden desarrollar:

– La displasia de cadera
– Displasia del codo
Epilepsia

El Braco Alemán, es un perro ágil, de tamaño mediano con un aspecto distinguido y un gran afán por agradar. Es un duro trabajador, noble e inteligente cazador, amable y muy activo. Su pelo es corto por lo que requiere pocos cuidados. Una de las rutinas que deberás mantener al día, será la de prestar mucha atención a sus oídos para evitar la acumulación de residuos. Como te comentábamos, es muy activo y lo mejor es que siempre tengas un trabajo para él, como por ejemplo: cazar, hacer seguimientos o de perro guardián.

Los perros también son envidiosos


Aunque pueda parecernos mentira, nuestros perros pueden llegar a ser igual de envidiosos que las personas. Al igual que nosotros podemos sentir cierta envidia en situaciones concretas de nuestra vida, a estos animales les sucede lo mismo. Los perros son capaces de experimentar este tipo de sensaciones por ejemplo cuando ve que su propio amo está tratando mejor a otro perro antes que a él.

La prueba de ello es un curioso experimento que llevó a cabo una austríaca, Friederike Range, de la Universidad de Viena. Ya se había estudiado este tipo de sentimientos en otros animales como los chimpancés por ejemplo. Pero esta vez se escogió a los perros para comprobar si ciertamente ellos también pueden llegar a sentir envidia o celos. Este experimento en concreto consistía en una prueba bien sencilla que se realizó a perros bien entrenados. Cuando estos pasaban unos obstáculos, eran recompensados. La cuestión era que a unos se les otorgaba mejores recompensas que a otros. Había recompensas que eran salchichas, mientras que otras eran simples trozos de pan insípidos.

Al parecer, los perros que estaban recibiendo pan como recompensa se negaban a obedecer a la hora de pasar los obstáculos. Pero no sólo fue eso. Cual fue la sorpresa de los que estaban realizando el experimento cuando se dieron cuenta de que estos perros además se estaban mostrando hostiles hacia los otros perros que habían recibido salchichas como premio.

Se corroboraba así lo que muchos dueños ya sospechaban, y es que ciertamente estos animales sienten envidia y actúan de peor forma cuando se dan cuenta que son tratados peor que otros. Si tienes en casa un perro como mascota, sabrás perfectamente a que nos referimos.

Los perros buscan su lugar en casa


Si tienes como mascota algún perro, y alguna vez te has fijado en su comportamiento descubrirás cosas bastante curiosas que en ocasiones te dejarán alucinado. Una de estas cosas curiosas, te la detallamos a continuación. Fíjate bien por qué zonas se mueven más tus perros, o en qué zona suelen estar más. Si prestas atención te darás cuenta que habías pasado por alto el hecho de que tu querida mascota ha hecho suya una o varias partes de tu casa.

¿Sabes por qué hacen esto? Pues bien, esta clase de animales tienen ciertas características biológicas que adquieren por herencia de sus padres. Una de estas características es la llamada terrotorialidad. Así pues los perros son animales territoriales de forma natural, razón por la cual siempre van a elegir como propio algún lugar de casa y serán más empáticos con ciertos miembros de la familia.

Además de esto, aunque nuestros perros crezcan desde pequeñitos acompañados por humanos, ellos en su interior van a tener siempre la mentalidad de una manada. En las manadas es por todo conocidos cada integrante elige siempre el lugar en el que desea descansar y con ello evitan problemas de territorio con el resto de componentes. Eso mismo es lo que hacen nuestras mascotas en casa.

Así pues los perros son como ya hemos dicho animales territoriales que siempre van a buscar un espacio independiente donde estar en su hogar, sea cual sea este. Es por ello muy importante que le hagas saber desde pequeñito cual puede ser ese lugar que el pueda escoger para poder estar. Si no lo haces tu, ellos mismos elegirán aquel en el que se encuentren más cómodos y resguardados.

Cómo enseñar a un futuro perro de exposición


Si pretendemos que nuestro perro se convierta en un futuro perro de exposición, es importante que desde que son pequeñitos vayan aprendiendo ciertos comportamientos. Por ejemplo, es importante que aprendan a quedarse en pie y quietos sobre una mesa o sobre el suelo (dependiendo de las dimensiones de nuestra mascota), o que aprendan a dejarse asear a menudo. Es muy importante empezar a trabajar con ellos desde que son cachorros, ya que aprenderán desde pequeñitos que deben dejarse manipular con naturalidad y sin ningún tipo de miedos por ello.

Hoy en día para poder ganar competiciones de este estilo ya no es suficiente con que nuestra mascota sea poseedora de unas perfectas cualidades físicas. La presentación del animal ha adquirido una gran importancia. Este es otro motivo por el que es también importante entrenar a nuestro perro desde cachorro, puesto que así nos será más fácil que vaya aprendiendo las técnicas de presentación. Si se desea también se puede llevar a los cachorros a clases especializadas que tienen lugar en los diversos clubs caninos en los que se les enseñarán estas técnicas.

Hay un aspecto importante a tratar, y es el baño. Al contrario de lo que se tiene entendido, si es posible bañar al cachorro antes de que este haya completado su ciclo de vacunaciones. No es peligroso hacerlo, y nos servirá también para ir acostumbrando al animal desde pequeño al constante aseo.

Eso sí, es importante que lo sequemos bien antes de que le saquemos de casa. Deberemos secarle tanto con una toalla en primer lugar, como con un secador finalmente. En caso de que el cachorro se asuste, deberemos hablarle con un tono de voz tranquilizador para que se vaya familiarizando también con el secador.

La importancia del juego en los perros


Para los perros, el juego simboliza una escuela de vida. Cuando son cachorros, en su estado natural estarán jugando la inmensa mayoría de las horas que tiene el día. Jugará con sus hermanos si los tiene, jugará con su madre y con el resto de la manada si la hubiera, y jugará con nosotros si le dejamos. Su educación y todo lo que el va a necesitar para vivir lo va a aprender mediante el juego.

Por este motivo es muy importante que si tenemos un cachorro en casa utilicemos los juegos como métodos de enseñanza. En el transcurso de estas enseñanzas nosotros deberemos comportarnos como si fuéramos sus padres. Tenemos que divertirnos todo lo que podamos y no preocuparnos en exceso si se hace un poco de daño. Es muy importante que sepamos imponer nuestra autoridad siempre, pues nosotros somos quienes le vamos a enseñar y no simplemente sus compañeros de juego. De tal forma que seremos nosotros los que elegiremos cuando empieza o termina un juego.

Hay dos errores muy importantes que tendremos que evitar a la hora de jugar con ellos. Por un lado no debemos obedecer sus órdenes. No podemos responder a sus invitaciones a jugar siempre que este quiera. Si por ejemplo nos trae una pelota o nos pide jugar con él a través de la mirada o sus movimientos, primero tenemos que darle una orden simple y ya posteriormente jugaremos con él como premio por su obediencia.

Por otro lado otro error que no debemos cometer es hablarle de forma arrepentida como excusándonos. Si por ejemplo durante un juego le pisamos sin querer y nos excusamos en exceso ante el, nuestra conducta va a deteriorar su carácter. Algo que le inducirá a la autoconmiseración cada vez que el animal sienta una pequeña molestia o dolor.

Ir de camping con el perro


Ahora que empieza el buen tiempo, llega el momento de empezar a planear las vacaciones. Algunos elegirán marcharse a otras grandes ciudades de visita mientras que otros preferirán irse de camping. La mayoría de los propietarios de mascotas que eligen esta opción deciden llevarse a su amigo. Antes de nada, deberás prestar a tención a algunos de los preparativos que a continuación te recordamos:

– Asegúrate de que tu perro tiene al día el tema de las vacunas. Si es necesario, pide al veterinario algunos certificados para que puedas probar la “buena salud” de tu mascota.

– No te olvides del tema de la identificación de tu animal. Revisa los datos del chip y actualízalos si fueran necesarios. Es muy importante que el teléfono de contacto de cualquier identificación del perro esté actualizado.

– Así como tú realizas un calentamiento previo antes de comenzar a realizar una ruta de senderismo, procura que el animal haga lo mismo. Si tu amigo no esté en forma no le fuerces demasiado. Lentamente y con el paso de los días, podrás ir aumentándole la distancia y la dificultad del recorrido.

– Recuerda que en algunas zonas, la entrada de los perros puede estar prohibida. Llama con anticipación al camping elegido para saber que reglas existen para perros y cuál es el que se amolda mejor a vuestras vacaciones.

– El botiquín de primeros auxilios siempre debe estar muy cerca. Añade para tu mascota: pinzas o alicates para quitar espinas o cualquier tipo de objeto que se le pueda clavar, calcetines para cubrir patas lesionadas, una cuchilla de afeitar desechable para quitar el pelo de alrededor de una herida, etc.