Conocer los peces conejo


Los peces conejo, del suborden Acanthuroidei, pertenecen a una familia muy diversa de peces de colores brillantes que se pueden encontrar a lo largo de las zonas costeras. Es evidente que algunas especies de peces conejo, particularmente los de la familia Siganidae, tienen una alta tolerancia a la salinidad ya que también se pueden encontrar en aguas salobres. Otras especies de este pez han emigrado a zonas de agua dulce.

Los peces conejo se han adaptado a su entorno natural con una serie de extrañas características. Tiene un cuerpo de forma ovalada, que es plano y delgado. También tienen dos similitudes a los conejos a las que deben su nombre. Una de ellas es la boca de la cual salen dos dientes afilados. Estos dientes se utilizan para masticar las ramas muertas del coral y la flora que se encuentra en las rocas. El comportamiento de estos peces en su alimentación es la segunda de las similitudes que te comentábamos, tiene con el conejo.

Parece que está masticando constantemente. Otra característica extraña es que su aleta puede infligir una herida muy dolorosa a quien ataque, de hecho, algunas especies tienen glándulas venenosas a lo largo de sus espinas, las cuales liberan inmediatamente una sustancia tóxica en el corte infligido. Esto ha hecho que los peces conejo sean muy poco populares entre los pescadores y todos aquellos que se dedican al buceo.

Muchas de las especies venenosas y no venenosas de los peces conejos son criados en acuarios. Uno de los más populares de estos peces es el amarillo. Este pez de bellos colores tiene un cuerpo de color amarillo brillante que se ve interrumpida por un punto negro grande cerca de la parte trasera. A pesar de que no se fía mucho de los otros peces en los acuarios, rara vez ataca.

Cómo colocar las plantas en un acuario

No hay acuario que se precie en el que no encontremos algunas especies de plantas. Por ello, si estás interesado en tener un acuario, a continuación te mostramos algunos pasos que puedes seguir para saber cómo debes colocar las plantas de forma adecuada. Lo primero que has de saber es que no es recomendable meter las plantas en el acuario hasta que hayan transcurrido unos días desde que lo llenes de agua.

Es recomendable sacar un poco de agua (no la tires) del acuario cuando vayas a colocar las plantas, así evitarás salpicar todo mientras trabajas. Si las plantas que has comprado vienen en matas, lo mejor para no lastimar las raíces -que son bastante delicadas- es cortar varios esquejes, y según cómo hayas decidido decorar el acuario ves colocando las matas. Es recomendable que para conseguir un acuario con un aspecto natural y proporcionar refugios a los peces, mezcles los distintos tipos de plantas. Te quedará además así un precioso acuario.

Has de saber además que primero deben plantarse los lados y la parte de atrás, lugares estos donde deberán predominar los ejemplares más altos y vistosos. Los pequeños es mejor plantarlos en la parte delantera. Para ello has de enterrar tan solo las raíces y dejar que las coronas se coloquen hacia la superficie. Algunas plantas deberás afianzarlas con sedal a un objeto decorativo.

Una vez realizado todo lo anterior, es el momento de volver a echar al acuario el agua que habíamos sacado anteriormente. Es muy probable que al principio parezca que el acuario nos ha quedado algo desaliñado, pero no te preocupes porque las plantas pronto arraigarán y s aclimatarán al espacio. Además el filtro del acuario se encargará de limpiar las partículas que hayan quedado en el interior y que estén enturbiando el agua.

Qué hacer con nuestro acuario si nos vamos de vacaciones


Vayamos donde vayamos, un acuario evidentemente no podrá venir con nosotros en ningún caso. Llevarte tus peces no es tan fácil como llevarte un perro o un gato por poner algún ejemplo. Así pues tendremos que planificar los días que faltemos según las condiciones que tenga nuestro acuario. El agua, las especies que tengamos y el tamaño de estas son algunas de las cosas a tener en cuenta para planificar estos días que vamos a faltar.

En un principio si tenemos un acuario estable que funciona correctamente, no tendrá por qué sufrir demasiado durante nuestra ausencia. Como bien sabrás, muchas de las labores que realizas en tu acuario para mantenerlo las realizas cada varias semanas. Aún así, el día anterior de nuestra partida lo que sí es recomendable hacer es un cambio de agua. Además de controlar que todos los parámetros importantes sean correctos y que nuestros peces gozan de una buena salud.

Una vez que todo esté en orden lo siguiente es establecer un horario en un temporizador de luz para que este se encargue de encender y apagar según lo que le hayamos indicado. Respecto a la alimentación podremos prepararla de dos maneras. O bien utilizando alimentos especiales para vacaciones que suelen ser una bolas de lenta disolución, o comprar un alimentador automático que funcionará también con un temporizador, de tal forma que abrirá su compuerta las veces que le establezcamos y expulsará la cantidad marcada.

Aún así, si nuestro viaje es demasiado largo es recomendable que aún haciendo todo lo anterior, se pasase alguien por casa una o dos veces por semana para revisar que todo va correctamente, que los aparatos eléctricos siguen funcionando, y que no hay ningún animal muerto dentro de la pecera. Si esto último sucediera se estaría contaminando el agua al descomponerse el animal, por eso habría que quitarle cuanto antes.

Acuarios para las familias


Hace mucho tiempo, los acuarios eran considerados un hobby para personas un poco solitarias. Con el paso del tiempo, esta creencia ha ido cambiando y tener un acuario en casa se ha convertido en una experiencia vibrante y muy social que, a menudo, implica a toda la familia. Hoy en día, los verdaderos aficionados llegan a formar asociaciones en las que organizan diferentes eventos.

Según una encuesta realizada en Estados Unidos por American Pet Products Manufacturers Association (APPMA), 14,2 millones de hogares cuentan con una pecera. Sin duda, uno de los mayores beneficios de tener un acuario en casa es, la facilidad con la que se integran con la familia. Los acuarios encajan bien con cualquier estilo de vida: moderno, clásico, etc. Las diferentes fases de creación y mantenimiento de un acuario pueden hacer que los miembros de una familia se unan más para realizar estas actividades.

Los avances en el mundo de los acuarios son cada día más impresionantes: el uso de energía eficiente LED, equipos inteligentes con componentes electrónicos, sistemas de control que se conectan a su ordenador personal, etc. Si el diseño y la decoración interior de una casa es una pasión de los propietarios, no tendrán que prescindir de un estiloso acuario en cualquier parte de la casa. Los nuevos modelos están diseñados para complementar y mejorar el entorno familiar.

Las opciones creativas son limitadas solamente por la imaginación de los propietarios. Recuerda algo muy importante: los acuarios ofrecen una plataforma interactiva para la educación. Incluso el simple acto de comprar un nuevo pez es una oportunidad educativa. Haz que los niños se involucren. Podréis pasar más tiempo con ellos descubriendo como es el hábitat natural de cada una de las especies que tenéis. El mantenimiento es, también una excelente manera de aprender sobre ecología y ampliar la conciencia ambiental.

Cómo vaciar el acuario de nuestros peces


Los peces necesitan tener siempre su acuario limpio, y para poder limpiarlo a fondo es necesario que quitemos todo el agua del tanque para poder renovarla. Pero no hay nada más traumático para estos animales que salir del agua, así que tendremos que sacarles con cuidado de ella siguiendo una serie de pasos para no perjudicarles durante este vaciado del acuario. Estos pasos hay que seguirlos estrictamente, puesto que si no lo hacemos bien los peces pueden llegar a estresarse, algo que puede llevarles a la muerte.

Lo primero que hay que hacer entonces es sacar al pez o a los peces del acuario. Para ello lo mejor es ponerles en una bolsa de plástico llena de agua hasta la mitad aproximadamente. Una vez que estén en ellas lo mejor es dejar la bolsa en un lugar oscuro de la casa para evitar que se asusten y se agiten. Si ves que el vaciado del acuario te puede llevar más de una hora, no olvides añadir más oxígeno a la bolsa en la que están tus mascotas de vez en cuando.

Lo siguiente será sacar todas las plantas decorativas, conchas, corales y demás objetos que hayamos puesto para decorar nuestro acuario. Para evitar que se sequen los tendremos que poner en un barreño. Hecho esto, no deberemos lanzarnos de inmediato a limpiar el interior del tanque. En él habitan bacterias de las cuales algunas son necesarias para nuestros peces. Habrá que esperar unos diez días aproximadamente para poder limpiar tanto el filtro del acuario como los accesorios.

El agua salada nueva deberá estar preparada un día antes de que volvamos a meter a nuestros peces. Lo mejor es guardar el máximo agua posible que había en el acuario y mezclarla con este agua nueva. Además, cuando vayamos a devolver los animales al acuario tendremos que evitar que el agua que hay en las bolsas caiga al acuario.

Un acuario siempre limpio


Si eres de los que tienen poco tiempo pero sientes que tener animales es una necesidad, decantarte por un acuario es una decisión acertada, ya que los peces tienen las claras ventajas de que no tienen que salir de casa ni tampoco ser limpiados por sus dueños.

Pero hay un cuidado que no se puede pasar por alto, y es la limpieza de la pecera, ya que si no tenemos en cuenta ciertos puntos básicos la suciedad invadirá el hogar de nuestros peces y, además del mal efecto, puede provocar enfermedades a los habitantes del acuario. Para evitarlo debemos cuidar tres elementos:

– El agua: Aunque los filtros son básicos para mantener depurada el agua, este recurso natural se va reduciendo con el paso de los días, por lo que estaremos obligados a rellenar el acuario de vez en cuando. Cada día que lo hagamos, también debemos añadir unas gotas de una disolución biológica con bacterias de limpieza y otras de acondicionador de agua anticloro, dos líquidos que se pueden adquirir en las tiendas de animales.

– El cristal: debemos limpiarlo por fuera con cualquier producto o toallita específicos para cristales, pero también debe mantenerse reluciente por dentro, que es donde más suciedad se acumula. Por esta razón uno de los miembros indispensables de nuestro acuario debe ser un plecostomus, un pez con boca en forma de ventosa que se alimenta del verdín y que crece a pasos agigantados, por lo que, cuanto más grande sea, más limpios estarán los cristales.

– El fondo: Otra especie que debemos tener siempre en la pecera son las coridoras, que también se alimentan del verdín pero del que queda sobre el fondo o sobre las piedras, en caso de que las tengamos como elemento decorativo. La mayoría son oscuros, pero también existen blancos, que dan mayor colorido a la pecera.

Los peces más sensibles


Todo el que tenga un acuario en casa sabrá que los peces tienen una esperanza de vida corta. Pero además existen algunas especies que son más sensibles y o bien no logran adaptarse a una pecera nueva y mueren a los dos días o bien son engullidas por otro habitante del acuario antes de ni siquiera intentar adaptarse.

A continuación enumeramos algunos de los peces que debemos evitar comprar si pretendemos que convivan con peces grandes como escalares o discos o con especies agresivas y carnívoras como el pez luchador o el pez globo:

Pez cristal: Llamativo como el que más por la originalidad de su cuerpo de un tono azul transparente que nos permite visualizar su espina dorsal. Es un manjar para los peces grandes así que puede desaparecer el mismo día de su incorporación al acuario.

Guppy: Los sugerentes colores de su amplia cola incitan al dueño del acuario a comprarlos de cinco en cinco como mínimo, pero sólo debemos tener guppies en caso de que no tengan que compartir hábitat con otras especies o que éstas sean de tamaño similar.

Neón: Un tipo de pez de reducido tamaño que aporta colorido a la pecera debido al azul y el rojo fluorescente de su cuerpo. Si deseamos tenerlos, debemos comprar un pack de diez – en muchas tiendas ofrecen esta posibilidad – ya que lo más habitual es que muchos de ellos mueran en los primeros días.

Borracho: Denominado así por su rojiza boca, que contrasta con la claridad del resto de su cuerpo, también es un pez sensible que suele desaparecer con facilidad, excepto cuando convive con otros de su mismo tamaño, ya que también es pequeño y con dificultades para adaptarse.

Parásitos en los peces


Casi todos los peces, tiene una gran facilidad para “infectarse” de parásitos. La mayoría de estos parásitos no suelen causarles grandes daños. Estos pequeños bichitos, crecen y se reproducen rápidamente en condiciones normales. Cuando la población de parásitos supera cierto límite, es entonces cuando la vida de tu pececito corre un gran peligro.

Los parásitos de un pez, son generalmente infecciosos, y por lo tanto, pueden infectar a otros peces que viven en el mismo acuario. Un pez infectado puede parecer perfectamente normal, lo que hace que el peligro para el resto sea mucho mayor. Es muy importante que el infectado sea identificado y tratado cuanto antes mejor. A continuación, tienes una serie de consejos sobre cómo se debe comprobar si este tipo de mascotas están infectadas:

– Fíjate bien en sus pequeños cuerpos. Si detectas pequeños gusanitos u otros bichitos pequeños sobre su cuerpo es que existe la infección.

– La presencia de úlceras y pequeños agujeros en el cuerpo de los peces no son una buena señal. Este signo indica sobre todo la presencia de parásitos muy dañinos que o bien llevan tiempo actuando o simplemente son muy dañinos.

– Analiza sus ojos. Los peces con este tipo de problemas tiene los ojos turbios o con una especie de manchas blancas.

– Observa cómo se mueve por la pecera. Si ves que sale a menudo a la superficie o que frota su cuerpo contra el cristal, eso indica que algo le sucede.

– Cuando tiene parásitos internos, mostrará una clara pérdida del apetito, unos movimientos erráticos y bastante torpeza.

Prolongar la vida de nuestros peces


Todo aquel que desee instalar una pecera y, sobre todo, un acuario de grandes dimensiones debe informarse, antes de nada, de cómo debe cuidar a sus animales acuáticos, porque, de lo contrario, perderá peces prácticamente a diario, lo cual no compensa ni física ni económicamente.

Lo primero que debe saber todo dueño de un acuario es que la mayoría de los peces tienen una esperanza de vida de unos dos años, por lo que, por mucho que nos esforcemos, cada vez que transcurra ese tiempo, debemos asumir que habrán desaparecido muchos de los que compramos al principio.

De cualquier manera, si queremos que cumplan esos dos años, hay que cumplir una serie de normas que nos ayudarán a mantenerlos con vida durante ese tiempo:

– Hay que procurar comprar peces pequeños y parejas de macho y hembra, e intentar que procreen antes de fallecer. De esta manera siempre tendremos seres vivos sin necesidad de comprar nuevos constantemente.

No debemos comprar los peces de uno en uno, porque es más difícil que se adapten y más fácil que alguno que ya vivía en la pecera lo ataque. Además, debemos aclimatarlos correctamente para no provocar peleas y para evitar que sufran estrés.

– La alimentación debe ser diaria – o cada dos días – pero nunca excesiva, ya que muchos peces mueren por ingerir demasiada comida. En este caso, es preferible que falte y no que sobre.

– El acuario debe estar cubierto, preferentemente con una tapa de cristal, pero también puede ser de otro material, porque, aunque parezca sorprendente, muchos peces suben a la superficie a renovar su oxígeno y, en caso de estar descubierto, saltan al exterior.

– En el momento en que detectemos una enfermedad en un pez, debemos extraerlo de la pecera lo antes posible porque muchas de sus patologías son contagiosas.

– Debemos comprar siempre peces sociables o, como mucho, neutros, ya que de lo contrario se pueden provocar peleas a muerte. En caso de que deseemos poseer animales carnívoros, nunca debemos mezclarlos con los sociables porque estos últimos siempre tendrán las de perder, por muy pequeños que sean los carnívoros.

Consejos para comprar un pez sano


Cuando compramos a nuestra mascota, una de las cosas en las que nos fijamos es que sea un animal saludable. En algunos puedes darte cuenta a simple vista de si el animal que nos quieren vender está sano o no. Sin embargo hay algunas especies de animales con las que eso no es tan fácil, pues se requieren algunos conocimientos específicos sobre el animal en concreto. Esto puede ocurrir por ejemplo en el caso de los peces. Llegamos a la tienda, los vemos a todos dentro de las peceras y elegimos uno sin más. No prestamos demasiada atención a su estado y deberíamos hacerlo.

A la hora de comprar un pez es importante estar al tanto de si el que nos ha gustado y el que queremos comprar está completamente sano. Hay algunos aspectos que son importantes para darnos cuenta de ello. En primer lugar hay ciertas muestras físicas que denotarían la buena salud del animal. En condiciones normales un pez estará sano si su cuerpo está brillante y no pálido o desvaído. Si se aprecian en el llagas, descamaciones, manchas o forúnculos, son síntoma claro de la mala salud del pez.

Hay que comprobar además que no estén en peceras con parásitos, y que no haya ningún tipo de afecciones por virus en ellas. Por otro lado, sus ojos reflejan también su salud, pues no deben estar nublados ni salientes. Sus aletas deben estar erguidas e intactas, y sus escamas planas y suaves. Además no han de estar ni muy hinchados ni muy hundidos.

Si nos fijamos en su comportamiento, los peces sanos son aquellos que respiran sin tragarse el aire y sin subir a la superficie sacando la boca fuera del agua. El movimiento de sus branquias no ha de ser excesivamente rápido si lo comparamos con el del reto de peces en la tienda, ya que esto podría ser consecuencia del estrés. Por último, un pez sano suele nadar en sentido horizontal y no se arrastra por las esquinas ni se esconde. Vistos todos estos consejos, ya puedes ir a una tienda y observarlos.¡Ya estás listo para comprar un pez sano!