Preparar las jaulas de nuestros pájaros


Lo primero que hay que tener en cuenta es que las jaulas de nuestros pájaros tienen que tener un tamaño adecuado en proporción con su tamaño. Esto es algo muy importante. Es necesario que una vez dentro de la jaula, nuestras mascotas tengan el espacio suficiente para poder ejercitarse, una zona en la que ellos se sientan seguros, otra de alimentación y baño, y por último una zona de juegos.

Respecto a las diversas formas que tiene las jaulas tenemos que darnos cuenta de que estas jaulas son para el bienestar de nuestro pájaro y no para decorar nuestras casas. Por ejemplo, las jaulas cilíndricas estrechas o esos otros modelos que se venden con formas irregulares, resultan muy decorativas, pero no son muy recomendables para nuestra mascota. Deben tener el suficiente espacio para permitirle girar alrededor de la jaula, y extender y levantar sus alas sin chocar con el techo o los laterales.

Teniendo esto en cuenta, las jaulas rectangulares grandes y horizontales proporcionarán mayor espacio útil que las jaulas rectangulares o cilíndricas verticales. Estas jaulas sólo permiten al pájaro escalar, pero les resultará muy difícil poder volar en ellas.

Por último, ¿cuál sería el mejor sitio de la casa para colocar sus jaulas? Pues bien, es muy recomendable que los pájaros tengan algún lugar en el que refugiarse. Por este motivo, es mejor que la jaula esté situada en alguna esquina o detrás de algún mueble, de forma que esté parcialmente cubierta para que el animal se sienta protegido en algún lugar de su jaula. Se pueden utilizar perchas para que se pueda situar en esa zona de protección o bien colocar cajas o barreras dentro de la jaula en las que se pueda esconder.

El yaco, el loro más parlanchín


El yaco, o también conocido como loro gris africano, es una de las aves con más capacidad para hablar. Los yacos tienen muy buena memoria y pueden repetir unas 200 o 300 palabras.

Este loro, procedente del África central y occidental, es de tamaño mediano y su plumaje es de distintas tonalidades de gris, excepto la cola, de color rojo.

Miden entre 28 y 39 centímetros de longitud, y su peso oscila entre los 380 y los 600 gramos. Las hembras son algo más pequeñas que los machos. Muy longevos, su esperanza de vida es como la humana, de más de 70 años, y hay casos registrados de yacos que han vivido 100 años.

Antes de adquirir un yaco hay que tener en cuenta, además de su longevidad, que son mascota de una sola persona. Si en la casa habita una familia o compartes piso, verás que tu yaco sólo te trata bien a ti, y al resto o los ignora o, peor aún, directamente les pica. Por este motivo tampoco son recomendables para familias con niños ya que el pico del loro gris es muy fuerte, al igual que sus garras, y puede hacer daño a un niño de corta edad.

El yaco es muy inteligente y sensible. Necesita mucha atención y puede llegar a deprimirse si se siente poco atendido. Su memoria, su inteligencia y su capacidad para aprender palabras ha hecho que se realicen varios estudios sobre cognición animal con yacos, siendo el más conocido el «Animal Learning Experiment» realizado en Estados Unidos con un yaco al que se bautizó como las siglas del estudio, es decir, Alex.

Variedades de cacatúas


Las cacatúas cuentan con un gran número de variedades. Éstas son las más habituales:

Cacatúa Alba, caracterizada porque su cresta es totalmente blanca, al igual que su plumaje, que sólo adquiere un tono amarillento en la cola y bajo las alas. Alcanza los 45 centímetros de longitud y pesa unos 550 gramos. Necesitan mucha atención y, si no se les hace caso, tienden a reaccionar arrancándose las plumas.

Cacatúa de moño naranja, pese a su nombre, la cresta no siempre es naranja, a veces también es amarilla. Sus mejillas también adquieren un color anaranjando o a veces amarillo. Pequeña en comparación con otras subespecies, pues ronda los 33 centímetros de longitud, con un peso de 350 gramos. Difícil de criar en cautividad, a no ser que haya sido criada para ese propósito.

Cacatúa rosa, muy afable y bastante silenciosa. Llama la atención por su cresta rosa y porque parte de su plumaje también es de eso color, a veces incluso de un fucsia brillante. Muy longeva, puede alcanzar los 40 años, además es monógama. 34-36 centímetros de longitud y 330 gramos de peso son sus medidas estándar.

Cacatúa inca, muy vistosa y exótica, ya que su cresta es de tres colores y en el plumaje de su cuerpo se combinan el rosa y el blanco. Sin embargo, es una especie muy cara y poco dócil, recomendable para aquellos con experiencia en la cría de pájaros. Mide alrededor de 35 centímetros y pesa unos 480 gramos.

Cacatúa de moño amarillo; blanca casi por completo, excepto en las plumas de su cresta, que son amarillas. Bastante grande: 38 a 50 centímetros de longitud y peso de 800 a 950 gramos. Dócil y recomendable para tener en casa, siempre y cuando se le provea de una jaula amplia.

Tener una cacatúa como mascota


Procedentes de Australia y las islas del Pacífico Sur, la cacatúa es una especie de loro (familia psittacidae) muy llamativa, debido a su cresta de plumas eréctiles.

Por su tamaño (de 40 a 50 centímetros, aproximadamente, varía según la variedad de cacatúa) las cacatúas pueden vivir bien en una jaula de unos 90 centímetros, hay que pensar en un espacio donde pueden abrir por completo sus alas.

Bonitas, llamativas, pequeñas, exóticas y muy amigables, no suelen picar a los invitados y se llevan bien con los otros pájaros. Pero antes de adquirir una, hay que plantearse una serie de detalles:

– El ruido. Todas las especies de loros son bastante ruidosas, cuanto más grande sea el animal más alto suele ser el graznido que emite. Las cacatúas emiten una especie de silbido, menos agudo que el de los periquitos, durante casi todo el día. Si vivimos en un apartamento pequeño, rodeados de vecinos, esto puede convertirse en un problema.

– El precio. Como todo animal exótico, la cacatúa no es barata, y si encuentras una especialmente barata, desconfía, es probable que esté enferma.

– Su capacidad de hablar. Cuanto más grande es la especie de loro, mayor es su capacidad de hablar (y también de emitir sonidos altos durante todo el día). A la cacatúa se le puede enseñar a decir algunas palabras sencillas, pero no se le puede pedir la elocuencia de otras especies como el loro africano gris o el loro amazónico.

– El tiempo que le podemos dedicar. Se suele pensar que tener un pájaro es menos exigente que mantener un perro o un gato. En el caso de la cacatúa no es así, hay que dedicarles tiempo y educarlas, preferiblemente desde crías, para que estén tranquilas y graznen menos.

La alimentación del Diamante de Gould


Los Diamantes de Gould son una especie de pájaros especialmente llamativa y hermosa. Sin embargo, como sucede con la mayoría de los pájaros, son unos animales frágiles que necesitan cuidados para estar sanos. El cuidado fundamental es, como no, su alimentación.

La comida especializada para aves exóticas es una buena base alimentaria para el Diamante de Gould. Además es fácil de conseguir en cualquier pajarería. A este alimento base debemos añadir pequeñas cantidades de otros productos con los que complementar la dieta del Diamante de Gould. Vegetales y verdura como la lechuga, hueso de jibia y de vez en cuando algunos complementos vitamínicos garantizarán la buena salud de nuestra mascota.

Durante la época de la cría hay que ser especialmente cuidadosos. Además de suministrar hueso de jibia podemos dar pastas de salvado al huevo a nuestro Diamante de Gould. La pasta de salvado al huevo contiene mucho calcio, un componente esencial para la resistencia y buen estado de los huevos.

Hay muchos otros complementos alimenticios que se pueden administrar al Diamante de Gould, como las espigas de mijo o panizo (tanto si son verdes como si ya están maduras) e incluso los insectos, que en su hábitat natural tropical suelen comer.

Algunos ejemplares de Diamante de Gould tienen problemas para asimilar el mijo. Generalmente, las mezclas de grano de las tiendas están compuestas por alpiste, panizo y mijo. Así que, por precaución, conviene asegurarse antes de que nuestro Diamante de Gould asimila bien el mijo antes de darle compuestos que lo contengan.

Con un poco de precaución y una dieta completa, además de higiene y los típicos cuidados que hay que dar a cualquier ave (tamaño y situación de la jaula), nuestro Diamante de Gould se desarrollará sano y feliz.

Alergia a los pájaros


Algunas personas piensan que sólo se puede tener alergia a los perros y a los gatos pero, también es muy normal tener alergia a los pájaros. La buena noticia es que las aves pueden ser “sobrellevadas” mejor por algunos alérgicos. Lo primero que se debe hacer es asegurarse de mantener siempre limpia la jaula del animal.

Si tú no puedes limpiar la casa de tu amigo pide ayuda a algún amigo o a un familiar. Si no te puede ayudar nadie, cómprate una mascarilla protectora. Retira la porquería a diario y semanalmente limpia los barrotes y todas las esquinas. Asegúrate de lavar bien la bandeja inferior e introdúcela en su sitio completamente seca. Estas bandejas suelen producir moho si no se secan ni se limpian bien.

También debes mantener limpia a tu mascota. Introduce en el interior de su jaula una pequeña bañera en la que él mismo se pueda lavar. Asegúrate de cambiar el agua muy a menudo. Si ves que ella sola no se lava, puedes echarle agua con un pulverizador. Nunca la laves debajo del grifo ni utilices productos de limpieza que no estén especialmente recomendados para aves.

Revisa la comida de tu amigo. Si ves en los ingredientes que contiene algún alergógeno que te afecta, intenta cambiar dicha comida. Habla con tu veterinario para que te informe de cómo debes realizar estos cambios nutricionales. Por si acaso, revisa los componentes con los que está realizada la jaula de tu ave. Intenta poner en práctica estos consejos, antes de pensar en deshacerte directamente de tu mascota.

El diamante de Gould


Este exótico pájaro procede de las zonas tropicales de Australia. Fue importado a Occidente a mediados del siglo XIX, el ornitólogo John Gould, que dio nombre a la raza, fue quien los popularizó.

Los poephila gouldiae, nombre científico de la especie, se caracterizan por sus vivos colores: collar turquesa, pecho violeta, el vientre de color amarillo y el resto del cuerpo de color verde. Se distinguen tres variedades:
– Diamante de cabeza naranja
– Diamante de cabeza roja
– Diamante de cabeza negra

Las tres comparten el colorido, excepto la variación de la cabeza antes mencionada.

Los Diamante de Gould son muy pequeños, de unos 12 centímetros y un peso máximo de 20 gramos. Los machos se distinguen de las hembras porque sus colores son más vivos.

Además de llamativos y coloridos, los diamante de Gould son muy sociables, tanto con humanos como con otros pájaros. El mayor problema que presenta su mantenimiento es que son muy frágiles. Tremendamiente sensibles al frío y la humedad, factores que hay que tener muy en cuenta a la hora de ubicar su jaula.

La reproducción en cautividad también es complicada, sólo los especialistas dedicados profesionalmente a la crianza de estos pájaros suelen conseguirlo. La mejor época es a finales de invierno. Además, para tener éxito en la crianza, habría que alargar las horas de luz usando luz artificial, y mantener una temperatura cálida estable, de alrededor de 20-22 grados centígrados.

La época en que anidan es de marzo a agosto, aunque esta especie puede criar hasta tres veces al año. Lo más recomendable es que sólo críen una vez al año. La incubación, en la que participan tanto macho como hembra, dura dos semanas.

Variedades del agaporni


El agaporni es un pájaro cuya familia incluye unas 300 especies diferentes. Todos ellos tienen en común su pequeño tamaño, su característica monogamia, hábitos alimentarios y plumaje muy colorido, pero hay algunos rasgos que los distinguen. Éstas son las variantes de agaporni más comunes:

Agaporni Taranta o de Abisinia, es la especie más común, su cuerpo es verde y su frente rosa. También es el más grande de los agapornis, alcanza los 17 centímetros.

Agaporni Fischer originario de las inmediaciones del gran lago africano de Victoria. Pequeño, de unos 15 centímetros, la hembra es un poco más grande que el macho. Se distingue del resto de variedades de agaporni por sus colores: abdomen amarillo, plumas verdes, y cuello y frente en tonos anaranjados.

Agaporni Roseicollis, algo más grande que el Fischer, ronda los 17 centímetros de longitud. El color de su cuerpo es verde, con cuello rosa y plumas rojizas. A veces el cuerpo puede adquirir un tono verde amarillento.

Agaporni Personata o más conocido como «enmascarado», debido a que su cabeza es de color negro y contrasta especialmente con su anillo ocular blanco. Pequeño, de unos 14 centímetros, y especialmente longevo, puede llegar a vivir hasta 10 años. Se le distingue de las otras especies por sus colores: verde o azul en el cuerpo, amarillo en el pecho y negro en la cabeza.

Agaporni Cana, originario de la isla de Madagascar. El más pequeño de las especies de agaporni, 13 centímetros. Su cabeza es de color gris siendo el verde el color predominante en el resto del cuerpo. Su época de cría es el invierno europeo, que correspondería a la primavera del Hemisferio Sur, de donde es originario.

El agaporni o «pájaro del amor»


El agaporni es un pequeño pájaro tropical de unos 10 centímetros. Conocido también como «pájaro del amor» o «lorito del amor», ya que son monógamos durante toda su vida.

Los agaporni pertenecen a la orden de los psitaciformes por lo que, al igual que sus primos los loros, pueden imitar sonidos, aunque nunca con la precisión de los loros. El llamativo color de su plumaje, en tonos verdes, rojos, amarillos y anaranjados lo convierte en una mascota muy deseada.

La jaula del agaporni debe ser metálica, ya que es un material más fácil de limpiar que otros como la madera. La jaula debe tener, como mínimo, una anchura de 60 centímetros para que el agaporni pueda moverse por ella.

Los bebederos y comederos de la jaula han de estar siempre provistos del agua y la comida necesarios para nuestro pájaro.

Como con cualquier otro pájaro, la jaula del agaporni debe colocarse en un lugar resguardado de las corrientes de aire y de las temperaturas extremas. Durante el día podemos colocar la jaula al sol, pero sin que le dé directamente. Por la noche la cubriremos con una tela.

El agaporni tiene un carácter afable y simpático, pero con los humanos, no con otros pájaros. La convivencia con aves de otra especie es imposible.

En cuanto a la alimentación, conviene completar la dieta a base de semillas con algo de fruta y verdura en trozos pequeños. Las zanahorias, las peras y las manzanas suelen gustarles mucho.

Para fortalecer al agaporni se recomienda suministrarle papillas a base de huevo o hueso de jibia. Los agapornis, pese a su aspecto frágil, son muy longevos y pueden llegar a vivir hasta 15 años.

La incubación y el crecimiento de los polluelos


Si tienes pájaros, macho y hembra, es cuestión de tiempo que se apareen y tengan polluelos. Para que el desarrollo de éstos sea óptimo hay que tener en cuenta algunos detalles:

Problemas entre macho y hembra
Durante el proceso de incubación es normal que la hembra atienda completamente a sus instintos maternales. Tanto, que no hace ni caso al macho, cuyo instinto lo lleva a querer aparearse de nuevo. Si el macho es muy insistente y llega a molestar a la madre y los polluelos, debes apartarlo y meterlo en otra jaula. La jaula puede estar cerca, para que macho y hembra se sigan viendo y oyendo.

– El nacimiento de los polluelos
Podemos ayudar a que los polluelos salgan del cascarón humedeciendo éste con agua al final de la época de incubación. Nunca debemos tocar con nuestras manos los huevos, ni romperlos, son muy frágiles y es fácil acabar haciendo daño al polluelo.

– Los primeros días de los polluelos
Observa cómo se desarrollan los polluelos, deben seguir estas pautas y, si no lo hacen, o se retrasan demasiado en su proceso de crecimiento, acude al veterinario. Cuando son recién nacidos sólo podrán estirar el cuello y abrir el pico para que les den de comer. Pasada una semana o 5 días empezarán a abrir los ojos y, un par de días después, empezarán a hacer sus heces fuera del nido. Casi dos semanas después de su nacimiento, aparecerán las primeras plumas en los polluelos y, poco después se aventurarán a salir del nido.

Independencia de los polluelos
Pasado un mes (aproximadamente), los polluelos ya están listos para ser independientes, ya salen del nido sin problema, se alimentan solos y, si la jaula no es lo suficientemente grande para todos, puedes colocarlos en otra jaula, ya no necesitan a su madre.