Comprar una jaula para tu pájaro


La jaula es el elemento más importante del mobiliario de tu pájaro. Su tamaño es uno de los principales factores; debe ser lo suficientemente grande como para que permita al ave extender las alas y aletear sin que las plumas golpeen contra los barrotes.

Los pájaros pequeños, como canarios, agapornis o periquitos, deben tener espacio suficiente para volar de percha a percha. Los loros necesitan un mayor espacio que les permita trepar y hacer ejercicio dentro de la jaula, al igual que las aves de cola larga (guacamayos, por ejemplo), para evitar que se estropeen sus plumas.

Piensa que la jaula nunca será lo suficientemente grande, pero puede rápidamente ser demasiado pequeña. Tu pájaro comparte su espacio con comederos, perchas y puede que algún columpio y además puede que más adelante decidas adquirir otra ave.

Rechaza siempre las jaulas circulares, en las cuadradas o rectangulares el ave tiene siempre un «lado de seguridad», el más cercano a la pared, por donde sabe que no se le va a acercar nadie inesperadamente.

La distancia entre barrotes debe ser lo suficientemente amplia como para evitar el aprisionamiento del pico o las garras, pero no tan grande que permita introducir la cabeza a través.

La jaula debe situarse en la habitación de la casa con mayor actividad, así tu ave podrá observar a la familia e integrarse.

Nunca sitúes la jaula cerca de una fuente de frío o de calor, como ventanas, radiadores, aparatos de aire acondicionado o puertas exteriores. Tampoco la cocina es un buen sitio, pues los olores y las fuertes oscilaciones de temperatura pueden perjudicar a tu ave. Si tienes otras mascotas, coloca la jaula fuera del alcance de éstas.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos tu ave será más feliz y tendrá una vida más longeva.

Ayudar a un pájaro


¿A quién no le ha pasado? Vas por el parque tan tranquilo y de repente encuentras un pequeño pajarito en el suelo que no puede volar. ¿Qué puedes hacer? Más de tres cuartas partes de los «huérfanos» finalmente no necesitan ayuda, la mayoría de las veces valdrá con dejarles en una zona un poco más resguardada y dejarles tranquilos. Tú eres el que debe decidir y actuar en consecuencia:

1. Si parece que está ileso y que es lo suficientemente maduro para tener ya algunas plumas, es probable que el joven esté aprendiendo a volar y simplemente esté descansando. A esta edad, las aves suelen saltar o caer fuera del nido. La madre seguirá protegiéndole y alimentándole en el suelo durante unos días mientras esté aprende a usar sus alas. Colócale en un sitio resguardado de los niños y mascotas que puedan pasar por el camino.

2. Si el ave es un polluelo y ni siquiera tiene plumas cógelo con cuidado y si ves el nido del que se ha caído colócalo allí con cuidado. No te preocupes que tu olor no hará que la madre lo rechace: la verdad es que la mayoría de las aves tienen un escaso sentido del olfato. Si el nido está fuera de tu alcance, crea una improvisada «guardería» con una pequeña cajita. Haz unos agujeros en la misma y colócale lo más cerca que puedas del nido original.

3. Un pájaro herido necesitará ayuda más activa. Acude con él a un profesional. Recógele suavemente e intenta mantenerle caliente. Nunca trates de alimentar a un pájaro herido y no intentes curarle, debe hacerlo un profesional.

Conocer a los periquitos


Los periquitos se han convertido en la especie de pájaros más populares del mundo. Conocida originalmente como Melopsittacus Undulatus, pertenecen a la familia de los loros. El promedio de vida de estos coloridos pájaros es de entre 7 y 8 años, pero como en todas las especies siempre hay excepciones y pueden llegar a vivir 12 años.

Los simpáticos periquitos son nativos de Australia, aunque comenzaron a comercializarse con ellos y a ser conocidos por la zona de Florida. Cuando fueron descubiertos, enseguida se empezó con su exportación, pero el desconocimiento sobre su alimentación y sobre el animal en sí, provocó que murieran casi el 98% de los pájaros. Una vez que se descubrió lo que comían esto dejó de suceder. Su hábitat preferido son los matorrales, aunque tú siempre les veas en una jaula.


Aunque no lo parezcan, son rápidas y muy ágiles. En la naturaleza se desplazan en grandes manadas de aves de una zona a otra, buscando constantemente los alimentos y el agua. Son muy activos a primera hora de la mañana y de la tarde. En libertad, la búsqueda sobre el terreno de las semillas y un poco de hierba se convierte en su principal fuente de alimentación.

Durante los meses de octubre y noviembre (principio de verano en Australia) se produce el mayor número de nacimientos de la especie. Estos meses son cuando hay mejor comida y el suministro de agua es mayor. Suelen anidar en los pequeños huecos de los árboles y las hembras suelen llegar a poner entre 4 y 6 huevos. Los pollitos dejan el nido a los 30 días de nacer.

El sistema digestivo de los pájaros


El sistema digestivo de los pájaros es complejo debido al tamaño de la mayoría de ellos. Un pequeño pájaro puede comer hasta el veinte por ciento de su peso corporal al día. El aparato digestivo de las aves comienza con el pico y la lengua. La evolución ha eliminado los dientes en ellos. Tienen un pico muy fuerte que cambia, al igual que la lengua, de acuerdo a la dieta y al medio ambiente de cada uno de ellos.

El pico curvo y grueso de un guacamayo y su lengua están perfectamente adaptados para romper las nueces grandes. El largo pico y curvo de un colibrí es perfecto para tomar el néctar. El pico crece constantemente. La saliva lubrica la comida como en un ser humano para que pueda pasar al esófago. La comida llega al esófago donde se encuentra el conocido buche. Este es un órgano exclusivo de los pájaros. Su función principal consiste en almacenar los alimentos.


Es como un tanque de combustible adicional para el pájaro. El buche se encuentra en la base del cuello y puede ser visto fácilmente después de que el animal acabe de comer. Este suministra pequeñas cantidades de alimento al estómago. El estómago es la parte más activa del sistema digestivo. Hay dos partes en el estómago de un pájaro: proventrículo (segrega los jugos digestivos) y la molleja (tritura mucho más la comida).

Después de salir de la molleja, la comida pasa al intestino delgado, donde se mezcla con la bilis y las enzimas. El hígado tiene dos lóbulos y está situado junto al corazón en virtud de la caja torácica. Al igual que en los seres humanos, el hígado actúa como desintoxicante, purificador de toxinas. El páncreas se encuentra cerca del intestino delgado y su función es la de neutralizar los ácidos que se encuentran en la mezcla que pasa del estómago.

Saber el sexo de nuestro pájaro


Muchas veces ocurre: vas a una tienda, eliges el pájaro que más te gusta y le pones de nombre «Charlie». Cuál es tu sorpresa cuando un tiempo después descubres que tu amigo Charlie ha puesto un huevo. ¿Qué ha pasado? La respuesta es sencilla: las aves no muestran características sexuales externas. La verdad es que a menos que te quieras dedicar a la cría de aves no importa el sexo de tu pájaro, pero estaría bien cuáles son las diferencias que existen para diferenciar un macho de una hembra.

Intenta observar a tu pájaro. No es que vayas a ver diferencias de comportamiento entre el macho y la hembra, lo que sí está claro es que si tu pájaro pone un huevo, es una hembra. Si necesitas saber el sexo de tu pájaro puedes llevarle a tu veterinario y que le realicen una pequeña prueba. Esta prueba se hace con una gota de sangre del animal y no suele fallar con los resultados.


El sexaje quirúrgico también está disponible para las aves. De todos los métodos modernos disponibles, este es el más antiguo y es la forma más rápida de determinar el sexo. Una especie de endoscopio es introducido en el animal que se encontrará anestesiado. Hay una ventaja con esta técnica y es que además de saber el sexo del animal el veterinario podrá contarte su estado de salud.

El análisis de esteroides fecales es otra técnica. Esto requiere que el ave sea sexualmente madura. Una muestra de heces se analizará para detectar la presencia de hormonas reproductivas. Otro de los métodos es el sexaje por plumas. Se analiza una pluma para detectar la presencia de cromosomas de masculinos o femeninos. Pero dependiendo del tipo de ave que tengas hay otras técnicas más caseras. Si tu pájaro es un periquito, observa la parte superior del pico; si es de color azulado es un macho.

Malos comportamientos de los pájaros


Aunque parecen muy tranquilos y casi siempre parece que nada va con ellos, los pájaros pueden tener muy mal humor. Esto puede hacer que junto con sus instintos más salvajes se produzcan conductas indeseables en el hogar. El tratamiento de estos problemas puede ser especialmente duro para los propietarios de las aves. De todas formas, es importante recordar algunos consejos que te pueden ayudar a la hora de implantar una disciplina para tu amigo:

• Nunca debes golpear a un pájaro. Las aves son criaturas muy frágiles e incluso la más mínima presión puede causar lesiones graves o la muerte. No se debe pegar a los animales para hacer que el aprendizaje sea más fácil

• No te acerques a élenojado. Las aves son muy inteligentes, pero también son muy sensibles. Para expresar tu disgusto con el comportamiento de tu amiga, utiliza frases cortas y en un tono dulce pero firme. Regañarle continuamente puede hacer que tu mascota padezca de estrés emocional.


• No le quites la comida para castigarle. Quitar su comida o negarte a limpiar su jaula puede hacer que su comportamiento empeore. Estas son acciones, que si las analizas, pueden llegar a ser crueles.

• Cuando el ave se comporta mal, pídele que se mantenga en su mano o brazo y mantén tus ojos fijos en los suyos. No debes dejar que se distraiga.

• Coloca el pájaro en su jaula. Después de haber transmitido tu descontento debes hacer que note que algo no va bien. Déjale unos minutos para que “reflexione” y a continuación vuelve a sacarle y comienza de nuevo el juego o la actividad que estuvierais realizando. Si vuelve a haber un problema repite lo anterior.

Enseñar a hablar a nuestro pájaro


Paso 1- Deja que el pajarito se acomode en el lugar donde le quieres impartir las clases. Puedes enseñarle dentro de su jaula o si está acostumbrado, en tu dedo o sobre tu hombro. Si el pájaro no lleva demasiado tiempo en casa, dale tiempo para que se adapte a su nuevo entorno. Asegúrate de que confía en ti.

Paso 2- Comienza a enseñarle palabras muy simples que sean fáciles, como por ejemplo: hola, adiós, guapa… Trata de enseñarle palabras con las que poco a poco pueda hacer alguna pequeña frase.

Paso 3- Muéstrate muy amable y contento cuando le repitas las palabras. Asegúrate de emitir sonidos positivos. Intenta mirarle siempre que le digas las palabras y coge una rutina diaria de repetición.


Paso 4- Repite la frase o las palabras tantas veces como sea posible para que el pájaro lo asimile mejor. Repite todos los días durante semanas. Intenta ponerte horarios para este proceso de aprendizaje. Antes de comenzar con las clases asegúrate de que vas a tener tiempo ya que puede ser un proceso más largo de lo que esperas.

Paso 5- El aprendizaje dependerá de la habilidad del ave para aprender. Asegúrate de que tu nuevo amigo es de una raza que es propensa a aprender a hablar. Si le observas de cerca seguro que puedes ver como te observa de cerca e intenta imitarte. Una vez que el ave haya aprendido con éxito una nueva palabra, ofrécele un premio y muéstrate muy contento.