Enseñar a nuestro gato


Antes de comenzar con la educación de tu gato debes recordar que él no es una persona, pero que él sí te conocerá como un gato más grande. Intenta ver las cosas desde su punto de vista para lograr entender por qué hace ciertas cosas. Otra cosa muy importante que siempre debes recordar es no golpear a tu mascota. Da igual que sea perro, gato o lo que quieras.

Es mejor que durante el aprendizaje nunca pegues al animal ya que las palabras tienen mayor efecto en la enseñanza. A los gatos, además de intentar hacer que entiendan palabra sueltas como “SI”, “NO”, etc. puedes hablarles con frases más largas. Los gatos sobre todo se centrarán en tu entonación. Pero lo que nunca debes olvidar es que los gatos son totalmente independientes, y que enseñarles órdenes como a los perros es muy difícil por no decir casi imposible.


Es poco probable que consigas que un gato vaya hacia ti por darle una simple orden. Sin embargo, un gato que sabe que será cariñosamente acariciado, cepillado con ganas, y complacido con los juegos que más le gustan seguro que sale a recibirte y cuando digas su nombre para, por ejemplo, ponerle la comida, se acerca rápidamente hasta donde tú estés.

Ninguna mascota se acercará a ti si le gritas o piensa que, por tu comportamiento, va a ser castigado. Como curiosidad, comentarte que los gatos responden mejor a los nombres que terminan en una «e«.

El lenguaje corporal de los gatos


Es más difícil saber el estado de ánimo de un gato que de un perro. Tal vez esto sea por lo misteriosos que llegan a ser estos animales, pero prestando un poco de atención a sus movimientos y gestos podemos llegar a conocer mejor a estas mascotas.

Como sucede en los perros, una cola bien levantada significa felicidad, pero una cola caída o entre las patas significa tristeza, enfermedad o miedo. Si la cola de tu gato está como “inflada”, cuidado, puede que esté enfadado por algo y está listo para lanzarse y quitar el problema de en medio. Si ves esa cola menearse, nuestra mascota está alerta, así que no le pierdas de vista para ver qué es lo que quiere hacer.


Si tu gato se sienta con los ojos medio cerrados, parpadeando lentamente e incluso ronroneando, eso significa que está muy a gusto. Otro punto del que debes estar pendiente es de la posición de sus bigotes. Si ves que los mueve rápidamente es que está preparado para cazar, seguro que su presa es una mosca o un pequeño bichito que ha detectado. Recuerda que mientras que el bostezo en el mundo humano se puede tomar como un gesto grosero, en el mundo gatuno es considerado como un signo de tranquilidad, así que no te ofendas.


Debes tener presente que hay cosas que no les gustan demasiado, como por ejemplo llevar collar y el agua. Puede que tu gato se siente frente a la ventana y le veas mover el rabo mirando por ella, pero eso no significa que quiera salir, simplemente está entretenido.