Tener una rana como mascota
Las mascotas exóticas van haciéndose más y más populares cada día en nuestro país. Son muchos ya quienes comparten sus hogares con especies como camaleones, geckos, serpientes, etc. y entre estos animales exóticos uno de los que más nos puede llamar la atención como mascota es la rana.

Hay muchas especies de ranas y sapos en peligro de extinción, por lo que antes de adquirir alguna debes asegurarte de que su comercialización es legal, no está protegida y tener toda la documentación del animal en regla.

Si nos decidimos por tener una rana como mascota, antes de traerla a casa nos debemos asegurar de que el terrario que hemos acondicionado para ella imita en la mayor medida posible su hábitat natural. Dado que es un animal anfibio, necesitas una zona del terrario con agua y otra que esté seca para que las ranas se puedan quedar en ella al salir del agua. También debemos asegurarnos que el terrario dispone de la oxigenación, humedad, temperatura e iluminación que el animal necesita para poder vivir en condiciones saludables.

Las ranas se alimentan de insectos, y deben ser vivos, ya que es el movimiento de estos lo estimula en ellas el reflejo de cazar. En tiendas especializadas te informarán de los insectos que son más adecuados para la especie que adquieras. Los grillos y la artemia salina son dos tipos de presas muy populares.

Si la especie que adquieres es una rana acuática, debes saber que son animales bastante sucios, por lo que es habitual que el terrario donde vivan desprenda un olor intenso. Por ello es muy importante que instales en el terrario filtros adecuados para que el agua se mantenga lo más limpia posible. Sea cual sea la especie que elijas, debes limpiar el acuario con asiduidad, para evitar que la rana contraiga alguna enfermedad.