tortuga de agua1 Enfermedades de la tortuga de agua
Las tortugas de agua son muy fáciles de cuidar. Si están bien alimentadas, se les da vitaminas de vez en cuando y su tanque de agua permanece limpio es muy probable que se mantengan sanas. Estas son algunas de las enfermedades más comunes:

- Reblandecimiento del caparazón: se debe a la falta de calcio. Hay que asegurar el sol, la alimentación variada y los complejos vitamínicos y minerales.

- Infecciones oculares: Las tortugas son bastante sensibles a los problemas oculares, que pueden deberse a la suciedad del tanque. Suele solucionarse con unas gotas especiales para ojos que receta el veterinario.

- Infecciones bucales y otitis: Sus síntomas son bultos o tejidos hinchados en el área del cuello. Se tratan con antibióticos, si no mejora a veces el veterinario tiene que abrir los tejidos y drenarlos.

- Avitaminosis A: Muy frecuente, sus síntomas: caparazones muy blandos, ojos cerrados, las tortugas están inactivas y sin ganas de comer. El tratamiento consiste en inyecciones de antibióticos y complejos vitamínicos.

- Salmonellosis: Es una enfermedad muy común. Les afecta porque el agua en la que habitan y de la que beben, así como los alimentos, están contaminados por sus propias heces. Lo mejor es procurarles la mayor higiene posible.

Además, podemos contagiarnos de la salmonellosis por contacto con las tortugas o con cualquier otro reptil. En las tortugas acuáticas, las salmonellas eliminadas por sus heces se encuentran en el agua del tanque, por lo que debemos tener mucho cuidado de lavarnos muy bien las manos después de manipular y limpiar las tortugas. Por supuesto, si un niño es quien se ocupa del cuidado de la tortuga, hay que aleccionarlo para que sea muy escrupuloso.

tortuga de agua Cuidados básicos de la tortuga de agua
Las tortugas de agua son una mascota perfecta para los niños de corta edad. Es una forma de hacerles responsables antes de dar el paso a tener un animal que implica más responsabilidad como los perros o los gatos.

Al adquirir una tortuga hay que asegurarse de que su aspecto sea saludable: caparazón brillante y duro, ojos abiertos y que al dejarlas en el tanque de agua naden veloces son indicativos de buena salud.

Las tortugas necesitan espacio tanto para nadar, como para estar fuera del agua, por eso debemos buscar un tanque amplio. El típico que se vende en las tiendas suele tener capacidad para un litro de agua con una isleta de apenas 5 centímetros en medio. Lo mejor para la tortuga es un recipiente más amplio, que le permita un poco de movilidad. También podemos sacar las tortugas de su tanque, dejarlas andar por la casa o el balcón, pero siempre con cuidado para evitar accidentes o caídas. Las tortugas tienden a esconderse debajo de los muebles y si no somos cuidadosos podemos pisarlas o hacerles daño.

Los cuidados básicos de la tortuga de agua son sencillos:

- Cambiar de agua. Se puede emplear un filtro depurador de agua, idéntico al utilizado en los acuarios, aunque más potente.

- Eliminar el cloro del agua del grifo.

- Alimentarla 1 o 2 veces al día procurando echar sólo la cantidad que se vaya a comer, para que no se estropee y enturbie el agua.

- Sacar a la tortuga a tomar el sol; necesita luz natural sobre el caparazón para poder fabricar ciertas vitaminas.

- Colocar un calentador en el tanque, esto asegura una temperatura estable de aguas tropicales durante todo el año.

Con estos simples cuidados la tortuga de agua vivirá, y muy feliz, durante muchos años.