¿Por qué los Shar pei tienen arrugas?


Si algo nos llama la atención del Shar pei, además de sus aspecto bonachón son las características arrugas que pueblan su cuerpo, como si tuviera más piel de la que necesitara y ésta se distribuyera desordenadamente. A primera vista puede parecer que se trata de un simple capricho de la naturaleza, pero científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona descubrieron que la causa era muy distinta.

Concretamente, tal y como publicaron en la revista Veterinary Dermatology, la causa de las arrugas que caracterizan a esta raza es una enfermedad hereditaria que se denomina Mucinosis Cutánea Hereditaria, enfermedad que produce una alteración genética en estos perros que se traduce en el aumento de la actividad de una enzima que produce ácido hialurónico en exceso. Como consecuencia de esto, el ácido hialurónico se acumula en los pliegues de la piel de los ejemplares de esta raza, dando como resultado las arrugas que tan familiares nos resultan.
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El arrugado Shar Pei


Uno de los perros más bonitos, originales y, también, no hay que olvidarlo, más caros.

El origen del Shar Pei se remonta al siglo II, época de la dinastía Hang en China. Se cree que su origen entronca con el Mastín Tibetano y el Chow Chow, con el que tiene el paladar y la lengua en común. Su labor principal era cuidar el ganado, guardián de tumbas y también como perro de pelea. Gracias a un criador de Hong Kong, pasó a Estados Unidos en los años 70 y luego a Europa, generalizándose su uso como mascota.

Hay dos líneas: la china, que son perros más esbeltos, más rápidos, más altos, con arrugas menos gruesas y el hocico más alargado. En la línea americana son más pequeños y gruesos, con arrugas más marcadas y el pelo más largo.

Miden unos 50 centímetros los machos y de 46 a 49 centímetros las hembras. Pesando unos 21 kilos los machos y de 18 a 20 kilos las hembras.

El cachorro tiene su cuerpo lleno de pliegues, que lo hacen único. Pero los va perdiendo cuando crece. Existe la creencia popular de que existe una sub-raza, llamada “minipei”, un Shar Pei con permanente aspecto de cachorro, que no crece ni pierde sus arrugas. Es cierto que existen ejemplares con estas características, pero no son Shar Peis que no se han desarrollado correctamente y que en un concurso serían automáticamente eliminados.

En cuanto a su comportamiento y carácter, el Shar Pei parece más un gato que un perro. Es alegre y confiado con el dueño, pero no le gustan los extraños. Es altivo y le gusta dominar, este carácter obstinado obliga a emplear métodos de adiestramiento sin castigo físico, igual que sucede con un gato. Se le puede adiestrar con recompensas en forma de golosina o galletas.