Las mascotas y las vuvuzelas


Se está hablando mucho estos días en todo el mundo del uso de la ya famosísima vuvuzela y las lesiones auditivas que esta puede producir en los humanos pero ¿y que sabemos del efecto del ruido de este aparato en nuestros amigos peludos que por naturaleza son más sensibles a los sonidos que nosotros? Algunos expertos veterinarios ya están estudiando el tema. Al igual que las tormentas, los fuegos artificiales y los disparos, la vuvuzela puede contribuir al desarrollo de fobias en los animales domésticos.

Debes observar el comportamiento de tu mascota cuando alguien, o tú mismo, utiliza la vuvuzela para comprobar si su comportamiento cambia. Si el animal realiza cualquiera de estas acciones, te puede estar indicando que tiene mucho miedo:

Temblor continúo
– Babeo
– Vocalización (ladridos / maullidos)
– Dilatación de las pupilas
– Movimientos de las glándulas anales
– Ocultarse o tratar de escapar. Algo muy significativo es la realización de movimientos como si estuviera excavando.
– No comer e incluso tirar el plato de comida o el del agua
– Buscar a su dueño más que de costumbre
– Exceso de orina. Se puede llegar a hacer sus necesidades en casa

Puedes tomar alguna de las siguientes precauciones:

– Mantén a tu amigo dentro de casa, cierra las ventanas y ponle la tele o la radio para que no se asuste.
– Proporciónale un lugar seguro
– Proyecta una actitud serena. Si su dueño está preocupado o nervioso entonces esto puede aumentar el miedo de la mascota. Los propietarios deben mostrarse siempre con una actitud serena y firme