
Nada parece más sencillo que alimentar a una cobaya. Al ser roedores, parece que pueden ingerir cualquier clase de semillas y de vegetales o pueden alimentarse casi exclusivamente de semillas de girasol. Pero realmente alimentar a una cobaya no es tan sencillo, y es necesario conocer los alimentos que le convienen y los que no para evitar que pueda sufrir alguna carencia o enfermedad.
No es aconsejable alimentarlos con pienso para hámster o chinchillas. Aunque estos animales tienen hábitos alimenticios muy parecidos, sus necesidades no son las mismas, por lo que esta alimentación, mantenida en el tiempo, puede causar problemas en la cobaya. Tampoco debemos alimentarlos con comida específica para los conejos, ya que pueden contener sustancias antibióticas que sean perjudiciales para nuestra cobaya.
No debemos darles nunca leche o derivados lácteos, huevos o productos fabricados con ellos, zumos o bebidas refrescantes, productos congelados, conservas, patatas o cebollas, ya que estos alimentos les provocan diarreas, problemas estomacales y gases, que resultan muy peligrosos en las cobayas.
Aunque las verduras le gustan mucho, debes evitar la lechuga iceberg, porque también les produce diarrea.



























































