Los perros Chow Chow


Su origen es chino y se tiene conocimiento de su existencia desde hace 2.000 años. Son fácilmente reconocibles por su especial lengua azul-negra, un rasgo común con los osos asiáticos que vivían cerca de la zona donde nació esta raza. Estos perros siempre han tenido fama de ser un poco agresivos, pero esta es una fama inmerecida, ya que únicamente son agresivos si son provovados.

Con sus propietarios y familiares son muy fieles y amigables pero, a veces, son bastante reservados. Los extraños deben tener bastante cuidado, ya que son unos guardianes excelentes y suelen desconfiar de los desconocidos. En definitiva, suele ser un perro bastante distante. Son una raza robusta, con una espesa piel y un pelo bastante largo y, también, espeso. Su imagen suele recordar a la de los osos. Sus orejas siempre están erguidas y son cortas. Sus ojos son almendrados.


La expresión de su cara nos muestra aparentemente un ceño fruncido cuando cierra la boca. A causa de su gruesa capa de piel, no son adecuados para los climas cálidos. Los climas húmedos pueden ser letales para esta raza. Los nombres por los que se suele conocer a esta raza son: Hei She-t’ou (lengua negra), Lang Kou (perro lobo), Hsiung Kou (perro rabioso), o Kwantung Kou (perro de Cantón).

Esta raza puede ser de diferentes colores: negro, beige rojizo, canela, gris plata o blanco (raros). Su convivencia con los niños puede ser excelente, ya que se convertirán en sus grandes protectores. La convivencia con otros animales de compañía no suele ser buena. Puede ser agresivo con otros perros y con los gatos.