Características del Goldfish


El Goldfish es, probablemente, uno de los peces más comunes en los acuarios. Fue de los primeros en ser criados para tal fin y ahora son tan populares que en inglés “goldfish” es sinónimo de pez mascota.

Conocido también como carpa dorada, pez rojo o carpín dorado (precisamente los tonos rojizos y dorados lo caracterizan), el goldfish es un pez originario de Asia y pertenece a la familia Carassius Auratus y existen multitud de variedades.

En libertad es un pez de unos 60 centímetros de longitud y unos tres kilos de peso, pero en los acuarios ni siquiera llegan al a mitad de esas medidas. Viven en aguas templadas con una temperatura de 14 a 30 grados.

Su popularidad, aparte de por su belleza, también se debe a su buen comportamiento. Dentro del acuario el goldfish es pacífico tanto con sus congéneres como con los de su propia especie. Le gusta curiosear y es normal verlo empujando la decoración del acuario, mordisqueando las plantas o removiendo las piedras del fondo. Especies como el musgo o el helecho de Java son las más adecuadas para usar como planta acuática en el acuario, el resto de especies no sobrevivirán, el goldfish acabará comiéndoselas.

Son peces longevos, que pueden llegar hasta los 10 años, aunque hay muchos factores que intervienen: la calidad del agua, la alimentación y también a qué variedad de carpa dorada pertenezca. Algunos ejemplares tienen tendencia a presentar problemas con su vejiga natatoria, es el órgano de flotación de los peces y cuando no funciona correctamente los peces nadan más lentamente.

El goldfish es omnívoro así que lo ideal, además de proporcionarle alimento seco, es darle trocitos de lechuga, coliflor, larva de mosquito, camarón… Puede que al principio el pez se muestre reticente a probar la nueva dieta, por desconfianza, pero acabará comiéndoselo todo.