El Bedlington Terrier


El Bedlington Terrier es un perro de tamaño mediano con todo el cuerpo recubierto de pelo. Este pelo suele darle un aspecto parcheado, ya que suele ser de dos colores. Tienen un cierto parecido con los Whippets pero, su pelo le protege más en el campo de posibles arañazos o picaduras. Su aspecto blanco natural, suele ser sustituido por un color más oscuro después de su primer añito de vida.

Esta raza de perro tiene un origen oculto algo siniestro. Sus anteriores nombres era “Rothbury Terrier” o “Gypsy Dog”, y solía ser utilizado por los gitanos para ayudarles en la caza ilegal. Aparte de su valor para los cazadores furtivos, el Bedlington destacaba por su ferocidad. Existen informes en los que se explica con detalle como estos animales eran capaces de enfrentarse con zorros y otros perros de diferentes razas hasta caer muertos.

Afortunadamente, el Bedlington cayó bajo la protección de diferentes criadores profesionales. La raza es registrada y comienza a exhibirse en 1877. Desde entonces, este perro se ha convertido en una pequeña joya a la que le encanta ser enseñada por sus propietarios. Este animal, parece bastante inofensivo pero no te dejes engañar.

Hoy en día, esta raza conserva muchas de sus características más agresivas, pero también ha aumentado su lealtad y una devoción inmensa hacia sus dueños, los cuales son considerados por él como su familia. Son perros guardianes excelentes. Sus ladridos son excelentes para avisar de cualquier problema o de algo que ellos no consideran normal. Son muy buenos con los niños, si les conocen desde cachorros. Son mucho menos agradables con otros animales.