perroadulto Perros mayores: “ensuciar” la casa
Algunos perros mayores que nunca se han hecho sus necesidades en casa, pueden empezar a sufrir “accidentes”. Al igual que con otros problemas de comportamiento en los perros viejos, este problema puede producirse por diferentes motivos. Las condiciones médicas, suelen ser una de las causas principales en la repentina micción o defecación de tu mascota.

Algunas de las causas médicas más comunes son: colitis, enfermedades inflamatorias intestinales, diabetes, cálculos en la vejiga o infecciones, inflamación de la próstata, enfermedad de Cushing y enfermedades renales o hepáticas. Las condiciones médicas que causan dolor o hacen que sea difícil para el perro salir a la calle también pueden contribuir a este problema. Estas condiciones incluyen la artritis, enfermedades del saco anal y pérdida de la visión.

El tratamiento de estas condiciones médicas puede ayudar a resolver este problema de conducta. Algunas condiciones médicas pueden producir una pérdida de control sobre la vejiga y la función intestinal. Lo mejor, es que acudas con tu amigo al veterinario. Debes ser capaz de explicarle detalladamente el color y la cantidad de orina (o heces) que realiza a lo largo del día.

Si el problema viene por una enfermedad dolorosa, intenta facilitarle la vida al animal. Si se trata de artritis intenta construir una rampa hacia el exterior para que el animal no tenga que bajar las escaleras. Si vives en un edificio, intenta cogerle en brazos y bajarle hasta la calle. Limpia las zonas de la casa en las que ha hecho sus necesidades, perfectamente. Habla con el veterinario si le has realizado un cambio en su dieta habitual.

bc2 La importancia de los perros adultos
Tener un perro adulto te puede dar una tranquilidad que un “revolucionario” cachorro no te da. Los perros adultos ya se han acostumbrado a tus necesidades, debilidades y costumbres en general. Tú también has hecho lo mismo: sabes cuando está cansado, cual es su chuchería favorita, etc. Probablemente, la mayor ventaja de tener un perro adulto sea el buen equipo que habéis conseguido formar.

Puedes estar fuera de casa las horas que necesites que él no entrará en pánico. Ya ha aprendido que no debe comerse las cosas para llamar tu atención. Seguro que si tienes niños, también ha aprendido a “criarlos”: juega con ellos, les acompaña cuando van a comprar a la tienda que hay a la vuelta de la esquina, etc.

No es raro escuchar la predilección de alguien por algún perro que ha formado parte de su vida. Los perros te acompañan en difíciles momentos familiares, en los momentos más alegres… Un perro adulto puede ser una muy buena influencia estabilizadora con los niños y todo aquello a lo que rodean y consideran su familia. Pueden actuar como un buen “puente social”.

En los casos de propietarios de edad avanzada, un agradable perro mayor puede que se convierta en el único miembro de la familia que tenga cerca. ¿Sabías que en EE.UU. los dueños de mascotas que tienen testamento suelen dejar el 27% del dinero para los cuidados del perro? Lo que está claro es que tener un perro adulto es un placer del que muchas personas deberían aprender a disfrutar.