
El refuerzo positivo es la forma más eficaz y humana de capacitar a los animales durante su entrenamiento. El principio básico de este método es recompensar su esfuerzo de una forma agradable y cariñosa. Para conseguir que el animal pueda asociar la recompensa con un comportamiento correcto, el reconocimiento debe ser inmediato.
La coherencia es también esencial. Se deben recompensar las buenas acciones no todas aquellas que nos hacen gracia. La recompensa por un buen comportamiento puede ser un juguete, una larga sesión de juegos, caricias, palabras cariñosas o alguna golosina que le encante. Las recompensas más comunes tanto para perros como para gatos son aquellas pequeñas golosinas que están especialmente pensadas para estas ocasiones.
No se trata de premiarles con una gran cantidad de esas golosinas, con una será suficiente para que el animal sepa que se lo merece por lo bien que acaba de hacer alguna cosa. Si quieres que el animal continúe aprendiendo de forma rápida y sencilla no le cambies las órdenes de un dÃa para otro. Siempre debes utilizar los mismos comandos para que el animal sepa lo que tiene que hacer.
Las sesiones de entrenamiento no deben ser excesivamente largas. Tienen que ser divertidas para los dos y siempre con alguna recompensa. Recuerda que los animales son muy sensibles al tono de voz, asà que si has tenido un mal dÃa, retrasa la sesión de entrenamiento hasta que estés de mejor humor. No sólo debes recompensarle durante el entrenamiento, tu mascota puede realizar acciones que se merecen un premio por tu parte.







































