Qué hacer durante el parto de una gata

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¿Tu gata esté embarazada? Pues es importante que sepas varias cosas sobre el parto de los felinos, como que el embarazo de estos animales dura entre 64 y 67 días.

Lo mejor del embarazo de las gatas es que, llegado el momento, el parto es fácil y la mayoría de gatas no tienen problemas para parir solas. Aún así, debes saber cómo actuar frente al nacimiento de los gatitos. Te explicamos lo que debes saber sobre el parto de la gata a continuación.

Saber si está de parto

Antes del parto, la gata busca el lugar más seguro y tranquilo, es decir, un sitio cálido, sin corrientes y con luz tenue. Será buena idea que le coloques una manta suave en el suelo para que se eche sobre ella. Te darás cuenta de que es el momento del parto porque durante el día clave la gata no suele comer y actúa de una manera extraña, jadeando de vez en cuando y lamiéndose la vulva con frecuencia. Además, su temperatura corporal baja un grado cuando faltan de 24 a 48 horas para el parto.

Cómo actuar

Es muy importante que no toques a la gata durante el parto. Algunas, de hecho, prefieren estar completamente solas en este momento tan especial. Eso sí, si estás presente y tras el nacimiento del primer gato, la gata no retira el saco amniótico, deberás rasgar tú mismo, secando al gatito frotando enérgicamente y cortando el cordón umbilical. También deberás actuar si el gato recién nacido está frío o no respira. En este caso, tendrás que ponerle una fuente de calor y limpiar bien sus orificios nasales para ayudarlo, para después ponerlo junto a la gata.

Por otro lado, es importante llamar al veterinario si la gata padece contracciones pero el parto no se inicia pasado el tiempo recomendado de la gestación y si desaparecen las contracciones y todavía quedan gatitos dentro y la gata se muestra cansada y sin interés por continuar.

Tras al parto

Tras el parto, los gatos se ponen a mamar de forma instintiva. En el calostro que su madre les ofrece se encuentran todos los nutrientes y anticuerpos necesarios para su sistema inmunitario, así que si alguno no lo hace, deberás ayudarlo. Y no te preocupes si la gata no come durante las siguientes horas o se muestra inquieta, ya que es algo normal.

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