Los peces betta
Uno de los errores más comunes cuando se tienen peces betta, es pensar que deben estar aislados del resto. Existen muchas historias sobre estos peces luchadores y agresivos que no siempre tienen por qué ser verdad. Aunque los bettas, no se llevan bien con los de su propia especie, esto no significa que no se les pueda poner a vivir en un acuario con una “comunidad” de otros peces.

Existen diferentes especies con las que los protagonistas de hoy no tienen ningún problema, como por ejemplo los peces ángel. Los bettas, son muy tímidos por naturaleza- Es por eso que les encanta esconderse en las cuevas y las plantas que haya por el acuario. Recuerda que debes comprar plantas, artificiales o reales, para que se puedan resguardar del resto de la comunidad cuando a ellos les apetezca.

No te preocupes demasiado pensando en que tu amigo acuático se va a comer dichas plantas, por si no lo sabes, estos peces son carnívoros. No les des cualquier comida, tienes que alimentarlos con comida formulada específicamente para ellos. Como con cualquier otro pescado, es mejor que en casa habiten en acuarios con filtro, sin embargo, si decides tenerlos en una pecera normal, deberás limpiarla con frecuencia.

Es necesario que tu pez esté en buenas condiciones de higiene y que su agua esté clorada, de lo contrario, el agua comenzará a formar una especie de amoníaco producido por los residuos de tu amigo y los alimentos no consumidos. El amoníaco es tóxico para los peces. Recuerda que los bettas tienen un aparato respiratorio especial que les permite respirar aire directamente desde la superficie. De hecho, deben tener acceso a la superficie del agua para poder respirar aire directamente de la atmosfera.