TARANTULA Lo más peligroso de las tarántulas son sus pelos Muchas personas se asustan cuando ven a una tarántula. Ya sea por su aspecto temible o por su gran tamaño en comparación con el resto de especies de arañas, las tarántulas tienen fama de ser peligrosas. Es cierto que lo son, pero al contrario de lo que podría pensar muchas personas, lo peligroso de ellas no es tanto su mordedura como sus pelos.

La toxina que las tarántulas desprenden cuando te pican no es peligrosa. Si alguna te llega a morder, has de saber que líquido que te introduzca no es dañino. Únicamente el mordisco te dolerá como te puede doler una picadura de avispa. Un dolor que se pasará en unas horas. Sin embargo, si hay que tener cuidado con el pelo que estos animales desprendan.

La mayoría de las tarántulas americanas, poseen en la superficie dorsal su abdomen una especie de parche en el que están localizados una especie de pelos que ellas emplean como mecanismo de defensa. Estos pelos los pueden lanzar al aire con sus patas traseras si se sienten en peligro. Así que si tienes una o estás cerca de alguna ya sabes, ¡no la molestes demasiado!

Estos pelos pueden causar irritación al entrar en contacto con la piel o con otros tejidos que puedan ser más sensibles, como las mucosas o los ojos. A estos pelos se les conoce como pelos urticantes. Existen además varias clases de estos, entre las que podemos diferenciar entre los grandes y los pequeños. Los primeros la tarántula no los lanzará hasta que no está cerca el abdomen. Pero hay otro tipo de pelos que serán más livianos y aerotransportables.