La pecera más apropiada para cada casa
Para los amantes de los animales que viven en un piso, lo cual limita la elección entre qué mascota escoger, los peces pueden ser una buena opción, ya que tienen tres ventajas fundamentales frente a otros animales domésticos: son limpios, silenciosos y no hay que sacarlos a pasear. Además, a pesar de que las malas lenguas se encargan de propagar por el mundo que tener una pecera en casa da mala suerte, se trata de una leyenda urbana sin ninguna base científica y que, al menos de momento, no se ha demostrado empíricamente.

Estas y otras razones, como el colorido de estos animales acuáticos, llevan a muchas personas a decidirse por instalar un pequeño acuario en su salón, ya que convierte a la estancia en un lugar más luminoso y alegre. Pero lo cierto es que si eres nuevo en el mundo de los vertebrados más antiguos del planeta hay algunos consejos que debes tener en cuenta.

En primer lugar, antes de ir a comprar la pecera, debes medir con exactitud el espacio donde deseas ubicarla, ya que existen de muy diversos tamaños. Asimismo, también debes pensar qué tipo de pecera deseas. Las de agua fría, por ejemplo, tienen dos claras ventajas: el bajo coste de los peces y que no requieren casi ningún tipo de cuidado, a excepción de la limpieza del cristal, por lo que son ideales para los que tengan niños pequeños o poco tiempo.

Las peceras de agua caliente, por su parte, exigen la compra adicional de filtros, termómetro, iluminación, tanque, etc., lo que supone un gasto añadido y un mayor cuidado, que aumenta aún más si nos decidimos por una pecera de agua salada que, además de requerir los mencionados utensilios, los peces que viven en ella son los más caros. La ventaja de estas dos últimas es que la variedad y calidad de los peces es mucho mayor.

Por último, lo más importante es evitar comprar los peces hasta que el acuario esté completamente instalado y hayamos comprobado su correcto funcionamiento.