La leishmaniosis en gatos

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En Animal Mascota hemos hablado mucho sobre la leishmaniosis, aunque siempre relacionándola con los perros. Sin embargo, esta enfermedad también puede afectar gravemente a otros animales domésticos como, por ejemplo, los gatos.

La leshmaniosis se produce a partir de una picadura de un insecto llamado flebótomo, aunque solo son los gatos inmunodeprimidos o con las defensas bajas los que tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, lo que quiere decir que el sistema inmunitario de un gato sano es capaz de controlar la infección provocada por el parásito.

Signos de la leishmaniosis en gatos

Como te acabamos de comentar, solo una pequeña parte de gatos que se infecta del parásito Leishmania desarrolla la enfermedad y tiene signos clínicos, como lesiones en la piel, las mucosas o los ojos; úlceras y costras. Otras señales menos habituales de los gatos que padecen leishmaniosis son la falta de apetito o anorexia, así como el decaimiento, fatiga y apatía.

Tratamiento

En primer lugar, los gatos con leishmaniosis necesitan controles periódicos para detectar posibles rebrotes. Pero además de esto, un felino que ha desarrollado la enfermedad requiere de un tratamiento veterinario específico contra el parásito y contra sus signos. Además, hay que mantener su sistema inmunológico lo más activo posible para evitar recaídas.

Contagio a las personas

Por último, es importante aclarar que la probabilidad de que exista riesgo para las personas que conviven con gatos infectados pos Lesihmania es prácticamente nula, debido a que el transmisor de la enfermedad es el insecto flebótomo y no el gato. Así, una persona sana con un sistema inmune eficaz no resultaría afectada por esta enfermedad.

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