La domesticación de los lobos para convertirles en perros
El perro doméstico, también conocido como Canis lupus familiaris, se originó de la domesticación del lobo gris (Canis lupus). El proceso de domesticación continúa aún hoy en día, si tenemos en cuenta el hecho de que el cruce de los perros con el fin de crear “perros de diseño”, continúa. Existen varias teorías que explican cómo el proceso de domesticación tuvo lugar. Por lo tanto, de acuerdo con algunos estudios, los cachorros de lobo que se cogen a una edad muy temprana, para ser criados y domesticados por el hombre, son fácilmente entrenados y socializados.

No obstante, algunos investigadores afirman que en el caso de los cachorros de lobo que tienen ya unos cuantos meses, es muy difícil lograr cualquier socialización o domesticación, y los intentos rara vez tienen éxito. Muchos científicos consideran que los lobeznos huérfanos adoptados por los seres humanos, fueron domesticados rápidamente y son los considerados como primeros perros.

Según el Dr. Raymond Coppinger del Hampshire College (Massachusetts), los tipos de lobos que fueron más interactivos con los seres humanos pasaron estos rasgos a su siguiente generación, y así fue más fácil llegar a una completa domesticación. Coppinger habla de un rasgo de conducta especial que era esencial para la transformación del lobo en perro, y este rasgo se llama “distancia de vuelo”. Se refirió a la distancia mantenida por un animal de un ser humano antes de huir de lo que percibe como peligro.

En este sentido, los animales que viven a una distancia menor de los seres humanos son propensos a quedarse. Dr. Coppinger dice que los domesticados pueden comer, incluso en presencia de los seres humanos. Esto es precisamente lo que los lobos salvajes no pueden hacer.