La alimentación de un perro con diabetes
La diabetes es otra de las muchas enfermedades que los humanos compartimos con nuestras mascotas caninas. Y, como ocurre en el caso de los humanos, es esencial hacer que el animal siga una dieta específica para evitar que la dolencia del animal empeore, dando lugar a una serie de trastornos asociados con la misma, como problemas de funcionamiento del corazón, problemas en el sistema circulatorio o incluso algún tipo de ceguera. Todo ello se puede evitar siguiendo unas pautas en la alimentación del animal:

- El contenido en azúcar de su comida debe ser muy bajo, por lo que siempre vigilaremos el contenido en azúcar de los alimentos que le proporcionemos. Por ello deberemos reducir casi totalmente de su dieta los dulces y los carbohidratos sencillos, como la pasta, las patatas o el arroz.

- Incluir gran cantidad de fibra en su dieta: La fibra reduce la velocidad de descomposición de los hidratos de carbono, evitando los picos de azúcar que se producen especialmente después de comer o a lo largo del día, por lo que permite mantener los niveles de azúcar en sangre más estable, mejorando así la salud del animal. Por ello es aconsejable incluir en su dieta cereales como la avena o el arroz e hidratos de carbono complejos (integrales).

Sin embargo, no deberemos excedernos en la cantidad de fibra que proporcionamos al animal a diario, ya que podemos provocarle problemas de flatulencias u otros problemas digestivos.
También es aconsejable repartir la comida del animal entre dos y tres tomas al día, de forma que mantenga regulares los niveles de glucosa en sangre, pero sin por ello aumentar la cantidad de comida que ingiere al día.

La dieta debe ser complementada con ejercicio, tanto con paseos de larga duración como juegos que practiquemos con ella al aire libre.