Homeopatía para mascotas
Al igual que muchos de nosotros acuden a la homeopatía para curar determinadas dolencias, también lo hacen nuestras mascotas, especialmente perros y gatos, aunque se puede aplicar prácticamente a todo tipo de animales domésticos, cualquiera que sea su edad y para tratar una gran cantidad de patologías.

Normalmente se acude a esta terapia cuando la medicina veterinaria convencional no puede ayudar más a curar la enfermedad de nuestra mascota, intentando buscar otras vías de curación.

La homeopatía animal nació de la mano del doctor Samuel F. Hahnemann, creador de la homeopatía, cuando aplicó a su caballo una medicación homeopática y éste sanó de su dolencia ocular. Por ello en la homeopatía animal se siguen los mismos criterios que a la hora de prescribir el tratamiento homeopático a un ser humano, es decir, que debe ser individualizado y que se basa en la propia capacidad que tiene el organismo para curarse a sí mismo. Para realizar los tratamientos homeopáticos se utilizan las mismas sustancias que en el tratamiento convencional, como hierbas, minerales, y flores, entre otros ingredientes.

La principal ventaja de la medicina homeopática es que no provoca efectos secundarios, ni secuelas.

Mediante homeopatía no sólo se tratan las enfermedades, sino que también se puede utilizar para mejorar alteraciones del comportamiento de nuestras mascotas como agresividad, celos o miedos, eliminando de ese modo la necesidad de utilizar psicofármacos.

También es muy utilizada en patologías de la piel, tengan o no origen parasitario, así como en dolencias digestivas, ciclos reproductivos, enfermedades de los huesos como artritis o reumatismo o de trastornos del sistema nervioso.

En cualquier caso, si optamos por seguir un tratamiento homeopático para nuestra mascota, deberemos asesorarnos por un veterinario experto o conocedor de la materia y seguir sus instrucciones cuidadosamente.