El caballo Pinto
El caballo pinto es una raza originaria de los Estados Unidos. Fueron los indios pieles rojas quienes iniciaron su cría, buscando caballos más salvajes para poderlos cruzar con caballos españoles. Los caballos pintos cruzados con la raza Quarter Horse originaron el Paint Horse, caballo muy similar al Pinto, pero con características propias del Quarter.

Los ancestros del caballo pinto fueron los caballos españoles que en el siglo XVI llevaron a América los españoles, y la palabra Pinto deriva de la palabra española pintado, nombre con el que los españoles definieron a este animal por su capa. Su nombre definitivo deriva del habla local de los cowboys.

Sin embargo, se puede decir que se trata de una raza que hoy en día aún se está consolidando, ya que se cría de forma controlada desde 1930, año en el que comenzó a cruzarse con otras especies como el pura sangre inglés y con el árabe.

El caballo pinto es utilizado hoy en día sobre todo para la monta y por los vaqueros americanos en el desempeño de su labor, porque es un caballo muy resistente y muy tenaz cuando se encuentra con rebaños o manadas y debe reagruparlo. No suele usarse en competiciones de saltos o de doma, y los espectáculos en los que más participa son los rodeos.

Su cabeza es pequeña y aplanada y sus extremidades son cortas pero muy fuertes. Su capa principal puede presentar numerosos colores, pero es requisito imprescindible que esté siempre manchada, con manchas negras con blanco, o blanco con cualquier color, excepto el negro

La alzada del pinto puede variar mucho, ya que dentro de esta raza aparecen muchos subtipos que varían en altura.